La Tierra Prometida
La popularidad de TRUMP sigue cayendo rumbo a las elecciones de noviembre, insiste abiertamente en comprar el voto, asegurando que de ganar el Congreso, repartirá $5000 usd por votante adulto. Ya que es dueño de tantos hoteles, podría hacer lo que un candidato paraguayo el mes pasado, quien prometió que los moteles “de paso” de su familia (de la prestigiosa cadena Garage), abrirían gratis 24 horas durante tres días, de resultar ganador. Lo más divertido es que lo cumplió.
Esto me recuerda recomendarles la película Digger, verdadera obra de arte, que tal vez a muchos no convenció porque no es en realidad una comedia, sino una farsa. Y le suelta unas cuantas verdades a cada persona en el mundo: magnates petroleros, políticos corruptos y hasta ambientalistas de jardín… para todos tiene.
Y me gustaría también recomendarles el más reciente libro del maestro Témoris Grecko: “Gaza, Israel y Medio Oriente. Ruptura y reconfiguración del orden mundial”, editado por Trillas. Este periodista independiente nos muestra la realidad que se vive desde hace tres años, justo un 7 de octubre en la Franja de Gaza.
Y me cuenta: “Llevo 17 años cubriendo este tema desde el territorio, no desde un escritorio. Este evento llega a acelerar la limpieza étnica. El sionismo llegó a esa zona con tres grupos armados, entre los años 30 y 40. Inicialmente iban contra la población palestina.
Y como los ingleses no se estaban marchando al ritmo que ellos querían, también atacaron a los ingleses. Hay un atentado con bomba muy grande contra la sede del mandato británico que había ahí, un hotel de lujo que todavía existe (el hotel Rey David), bueno pues le pusieron una bomba y mataron a 100 personas entre ingleses, palestinos y algunos otros.
El que dirigió ese ataque con bomba se llamaba Menahem Begin, que después fue Primer Ministro de Israel. Siempre hubo judíos, pero eran parte del de la comunidad, o sea convivían y sí había una relación. Había cristianos, había musulmanes, había judíos, convivían y tenían pues cada quien sus espacios o sus espacios comunes. También había armenios.
Todavía hoy tú puedes ver imágenes de ultraortodoxos que se oponen al genocidio. Y ésos son los descendientes de los judíos que había antes ahí y que saben que se pueden incluir y que saben que de pronto llegó el sionismo y se impuso”. Témoris explica por qué cada vez más personas jóvenes judíos son de ultraderecha:
“De chico escuchaba: cómo es posible que los judíos le hagan a otros lo que les hicieron a ellos, pero cuando un niño crece en un hogar violento, cuando crece, reproduce la violencia. Hay un museo muy importante en Israel, impresionante… que es el Museo del Holocausto. Ahí no dice, ‘creemos un Estado para ser justos y amigos de todo mundo’, ahí dice ‘esto NO nos lo van a volver a hacer y vamos a asegurarnos con todo lo que esté en nuestras manos para impedirlo’. Aunque sea aterrorizar a toda la región. El gran factor de desestabilización en Asia occidental y en Asia oriental es Israel, un país pequeño”.
Así va desvelando Témoris, por capas, el plan sionista internacional que nos espía a todos. Lo mismo vendiéndonos drones, que sistemas como nuestro 911 a nivel nacional.
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POR FERNANDA TAPIA
COLABORADORA
@TAPIAFERNANDA
MAAZ