Eugenia Martínez de Irujo combina un chaleco de esmoquin con pantalones de encaje negro y el resultado salta a la vista: "Elegante y sensual"
Eugenia Martínez de Irujo ha encontrado una nueva manera de jugar con una de las piezas que mejor encajan en su armario: el chaleco negro de inspiración masculina. La duquesa de Montoro lo ha combinado esta vez con unos pantalones de encaje floral que dejan entrever la piel y transforman un conjunto de sastrería en una propuesta mucho más sensual. «Me encantan estos pantalones de encaje negro, elegante y sensual!!!», ha escrito al compartir las imágenes. Una descripción que resume bien el equilibrio que busca con este total look: sobriedad en la parte superior, transparencias en la inferior y sus habituales accesorios de aire bohemio.
El contraste entre la sastrería y el encaje floral
La pieza que marca el carácter del conjunto es el pantalón de guipur de Sandro, una prenda de 199,50 euros confeccionada en encaje bordado con un motivo floral. Su diseño combina una silueta recta y larga con talle alto, bolsillos de parche delanteros y una raya marcada en el centro de cada pernera. El cierre frontal de cremallera mantiene limpia la cintura y refuerza la estructura de una pieza que, pese a la delicadeza del tejido, conserva la apariencia de un pantalón de sastrería.
El detalle más interesante está en el contraste entre el bordado y el forro: el pantalón incorpora una pieza interior a modo de pantalón corto, de manera que el encaje queda visible en buena parte de la pierna y deja apreciar el dibujo floral sobre la piel. Es precisamente esa transparencia la que aleja el conjunto de un sencillo look negro. El guipur aporta textura, dibujo y una dosis de sensualidad sin necesidad de recurrir a escotes pronunciados ni a una silueta excesivamente ajustada.
Eugenia lo combina con un chaleco negro sin mangas, de solapas y escote en V, con cierre frontal de botones y un detalle de calavera que añade un matiz más personal. La prenda conserva los códigos de la sastrería clásica, pero prescinde de la chaqueta y deja los brazos al descubierto. Así, la parte superior mantiene una línea sobria que compensa el protagonismo del encaje.
El resultado se apoya en una idea sencilla: cuando el tejido ya tiene suficiente fuerza visual, no hace falta añadir demasiados elementos para que el conjunto funcione. El negro unifica las dos piezas, pero las diferencias de textura evitan que el total look resulte plano. Frente a la transparencia del pantalón, el chaleco introduce estructura; frente al aire masculino de la sastrería, el bordado floral suaviza el conjunto.
Los accesorios habituales de inspiración bohemia de la duquesa completan la propuesta.
El chaleco negro que ya había combinado con una falda de su colección
No es la primera vez que Eugenia Martínez de Irujo recurre a este chaleco para construir un look. Hace unos meses, la duquesa ya había mostrado la pieza en una combinación muy diferente, junto a una falda de su colección Felicità, creada en colaboración con Antik Batik a partir de sus propias pinturas.
Entonces explicó ella misma la elección: «Esta vez he combinado la falda de mi colección con un chaleco negro de smoking». La falda Grenada, de algodón ligero, reunía volantes superpuestos, pequeños bordados y diminutos cascabeles que acompañaban el movimiento del tejido. Una creación de aire andaluz y bohemio que contrastaba con la sobriedad masculina del chaleco.
La comparación entre ambos conjuntos resulta especialmente reveladora. Con la falda, el chaleco actuaba como contrapunto a una pieza de inspiración sevillana, llena de movimiento y detalles decorativos. Ahora, junto al pantalón de guipur, la misma prenda adopta un registro distinto: el encaje introduce una feminidad más gráfica y sensual, mientras la sastrería evita que el resultado se incline hacia una estética excesivamente delicada.
Una manera personal de entender la moda
En los últimos meses, el universo creativo de Eugenia ha adquirido más presencia a través de Felicità, la colección que desarrolló junto a Antik Batik. Sus pinturas florales han encontrado una traducción textil en bordados y estampados, pero su manera de vestir no se limita a llevar sus propias creaciones: también las mezcla con piezas de otras firmas y con prendas que recupera de su armario.
Este nuevo conjunto negro sigue esa misma lógica. El pantalón de guipur introduce la textura y las transparencias; el chaleco aporta estructura, y los complementos mantienen el sello bohemio que forma parte de su estilo. Una mezcla de elementos muy distintos que funciona precisamente porque ninguno intenta imponerse sobre los demás.
Eugenia lo ha resumido con dos palabras: «elegante y sensual». Y el interés del look está, justamente, en haber encontrado el equilibrio entre ambas.


