Impulso conservador proyecta a bolsonaro

Impulso conservador  proyecta a bolsonaro

El resultado de las elecciones en Brasil señaló un viraje a la derecha, que se reflejó de manera brutal en el Congreso, los estados y en la ventaja del candidato conservador Flávio Bolsonaro sobre Luiz Inácio Lula da Silva, el preeminente representante de la izquierda democrática en la región.

La mayoría, de acuerdo con las encuestas, esperaba una apretada victoria de Lula da Silva en la primera vuelta y un triunfo de Bolsonaro, uno de los cuatro hijos del expresidente Jair Bolsonaro, en la segunda vuelta, el 25 de octubre, gracias a sus mejores posibilidades de hacer alianzas políticas con candidatos derechistas.

Pero la posibilidad de que Bolsonaro se imponga en la segunda vuelta con una mayoría absoluta representa mucho más que la derrota de una figura histórica o el viraje a la derecha del mayor país latinoamericano, y más allá de los lamentos y denuncias de la izquierda regional.

En el Congreso,  la Cámara baja quedó con 388 escaños para la derecha, frente a 124 para la izquierda; en el Senado, los partidos conservadores ganaron 39 escaños contra 5 de la izquierda.

El Partido Liberal de Bolsonaro queda como la principal fuerza política del país, aunque no en mayoría absoluta, con 121 de 531 diputados y 29 de 81 senadores. Pero aliado con otros partidos de derecha y centro-derecha obtiene control absoluto.

El nuevo equilibrio político también se refleja en los gobiernos estatales. La derecha se impuso en 18 estados, la izquierda consiguió seis y el centro mantuvo el control de tres.

Lula todavía no está derrotado. El Partido del Trabajo, su partido, es y ha sido por años una de las principales fuerzas políticas de Brasil y posiblemente de América Latina.
Pero igual que otros movimientos de izquierda en la región, se institucionalizó, se hizo poder y burocracia.

Los problemas de Lula da Silva –que a los 80 años de edad busca ser electo presidente por cuarta vez–, son violencia, delincuencia, economía, problemas sociales, salud, corrupción. Y de paso, su edad, el haber sido encarcelado –justa o injustamente– por un escándalo de corruptela política, el Lavajato.

Sería fuera de lugar negar las virtudes del gobierno de Lula, incluso aumentos salariales y mejorías en el nivel de vida, pero también afirmó que los narcos eran "víctimas de los consumidores de drogas".

Pero la presencia de las famosas bandas Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, consideradas entre las mayores empresas delictivas del mundo, es una realidad para los brasileños y las ofertas de Ley y orden de Flávio parecieron haber tenido un impacto entre los votantes.

Los crecientes choques de Lula con el gobierno de EU  y los señalamientos del presidente Trump y sus aliados, incluso el mandatario argentino Javier Milei, ayudaron a proyectar la candidatura de Bolsonaro. Hoy el régimen de Lula da Silva está al borde de la derrota.

Lula y Bolsonaro dispondrán de tres semanas para intentar atraer a los moderados que no los apoyaron en la primera vuelta. 

SHEINBAUM PREFIERE ESPERAR

Con los resultados en las elecciones generales de Brasil, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió esperar a la segunda vuelta, donde se definirá al próximo mandatario de la nación sudamericana.

"Hay que esperar la segunda vuelta, y una vez que termine el proceso, ya podemos dar nuestra opinión”, dijo en la Mañanera de este 5 de octubre.

Flávio Bolsonaro venció a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta, superándolo por más de dos millones de votos.
Carlos Navarro y Noemí Gutiérrez

PAL