Morena, la quinceañera ineficiente
Hasta cierto punto resulta comprensible –no productiva-- la indeclinable solidaridad política de la señora presidenta (con A) hacia el paquete fraseológico del Movimiento Nacional de Regeneración Nacional (Morena) fundado y hasta hoy tutelado por su antecesor, pero las cosas se complican gravemente cuando el ábaco sustituye al púlpito.
Toda la sonoridad de la propaganda se vuelve ruido fracasado en el momento de hacer las cuentas. Ninguna ideología en el mundo cambia la suma de dos y dos.
Por más que se diga, Andrés ha sido el mejor presidente de la historia nacional, sus obras han resultado una gravosa herencia, un desperdicio de recursos y un empobrecimiento del desarrollo. Oneroso.
México ha tirado a un pozo infinito, miles de millones de pesos en caprichos y demagogia.
La presidenta (con A) ha dicho con los cálculos actuariales de su optimista resignación: aunque las obras de Obrador tarden en lograr autosuficiencia financiera (no ganancias) se debe seguir cargando con el lastre sin lustre.
Obviamente ni el deslustre ni el lastre son palabras suyas, pero ¡Ay!, cómo es terca la realidad.
Por ejemplo, Mexicana de Aviación alcanzará su equilibrio (esto es, operar sin subsidio presupuestal), en el año 2030. O sea, dentro de más de 24 meses. Dicho de otro modo, sin haber recuperado un peso de lo ya invertido, apenas logrará evitar más inyección fiscal. Hasta hoy ya le cuesta al país 38 mil millones de pesos. Cada día pierde 2.5 millones y apenas significa el 1 por ciento del mercado aeronáutico.
Otra maravilla de las finanzas empresariales ideologizadas es el Tren Maya. Sin cuantificar (imposible) el costo ecológico de haber talado miles y miles árboles y arruinar cenotes, el ferrocarril peninsular ya nos había costado (IMCO) 550 mil millones de pesos al cierre de 2024. Y en estos días perdió (en promedio) 25 millones de pesos diarios durante los primeros tres meses del año.
El tiradero de oro sigue con el Aeropuerto Felipe Ángeles y con la refinería Olmeca de Tabasco. En el primer caso, en 2025 se destinaron 924 millones de pesos entre servicios personales y gastos de operación. Para 2026, el monto se redujo a 744 millones y según su director (Isidro Pastor) ya es autosuficiente.
Ha pagado los costos fiscales previos, pero no ha compensado la cancelación del NAICM: 300 mil millones de pesos.
Y la refinería Olmeca de Dos Bocas, es otro caso de lentísima recuperación: solamente hasta 2024 (sin contar la tendencia), ya había costado 356 mil 398 millones de pesos. Se dispensaron casi 21 mil millones de dólares de arranque. Y mira nomás...
Morena, quinceañera fabricante de pozos sin fondo, baila el vals de la ineficiencia.
POR RAFAEL CARDONA
COLABORADOR
@CARDONARAFAEL
MAAZ