Huachicol de diésel
EL PRESIDENTE DONALD Trump llamó hace unos días a la prohibición de las exportaciones de diésel de Estados Unidos. El tema del diésel es muy relevante en el país vecino, ya que alcanzó un precio de seis dólares por galón por primera vez en la historia, lo que ha afectado considerablemente a los agricultores y transportistas y ha generado presiones inflacionarias.

El caso se ha vuelto crítico en el proceso electoral de ese país, que en noviembre tendrá elecciones intermedias y en el que el inquilino de la Casa Blanca tiene temores fundados de perder la mayoría por primera vez.

Además debe considerarse que las políticas del Departamento del Tesoro de Estado Unidos, para bajar las tasas de interés, no han sido muy exitosas para las huestes de Scott Bessent, por lo que muchos sectores han estado considerando otras alternativas.
De materializarse esta prohibición, se generaría un impacto muy negativo en México, ya que se estima que 25% del diésel que Pemex comercializa en el país es importado.
En los primeros siete meses del año la empresa que capitanea Juan Carlos Carpio vendió, en promedio, 318 mil barriles diarios mientras que importó, en promedio, 78 mil barriles.

Adicionalmente, debe tomarse en cuenta que diversos privados de la misma manera que la petrolera estatal también importan diésel, con lo que el porcentaje de diésel comercializado en México podría llegar al 38 por ciento.
Con base en lo anterior, se estima que el impacto en México puede ser sumamente negativo, ya que entre otras cosas se puede generar escasez de combustible.
Los precios al público podrían incrementarse sustancialmente, y si el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum decide mantenerlos, entonces se verían severamente afectadas las finanzas públicas y se incumpliría con el compromiso de déficit fiscal.

Independientemente de si el precio del diésel sube o lo subsidia la Secretaría de Hacienda, que encabeza Édgar Amador, la 4T generaría una fuerte presión sobre las tasas de interés.
Es previsible que los ingresos de Pemex disminuyan, al tiempo que se propiciaría un gran incentivo al huachicol de diésel.
Esta medida sería tan drástica que Pemex se vería imposibilitado, inclusive, a importar diésel de su refinería en Deer Park.

CADA VEZ SUENA más la salida de Alejandro Svarch del IMSS-Bienestar. No es remoto e incluso se entiende, ya que Asmedis, dirigido por José Luis García, ha denunciado que esta institución tiene adeudos con más de 500 proveedores. Se han detectado reportes de empresas a las que se les pide acepten terminaciones anticipadas de contrato por debajo de los mínimos de ley sin penalización para el instituto. Compañías denuncian que sus funcionarios han expresado a proveedores que no reconocerán los adeudos del extinto Insabi. A esto hay que sumarle que Svarch no ha logrado avanzar con la basificación del personal, ocasionando serios conflictos sindicales con el SNTSA, que lidera Marco Antonio García Ayala. Y por si esto fuera poco, ante los eventos sucedidos en Veracruz con las declaraciones de su delegado en el estado y el brote de sarampión en hospitales, abandonó el barco y dejó solo al doctor David Kersenobich, secretario de Salud, que tuvo que dar la cara por el responsable de la institución y de su recién nombrado director médico, Natán Enriquez, quien además de ser parte de la herencia de Hugo López-Gatell, fue el operador de Svarch en la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y de quien hay quejas respecto a su manejo irregular para favorecer registros sanitarios de laboratorios de otros países fuera del debido proceso.

LA INVERSIÓN EXTRANJERA sigue llegando a Nuevo León. Esta semana, Nancy Sánchez Moya, directora general de LEGO Operaciones de México, anunció una inversión de 400 millones de dólares para ampliar la capacidad de la compañía en el estado. El proyecto incluye un nuevo centro de empaque, un almacén automatizado y la creación de más de mil 300 empleos. También contempla un aumento cercano a 30% en su red de proveedores. LEGO opera en Nuevo León desde 2008 y la expansión se desarrollará de forma gradual hasta 2029. La empresa compitió con otros países para definir la ubicación de este proyecto. México fue la elección.

CON EL CASO de Grupo Simsa todavía hay más preguntas que respuestas. Aunque la empresa sostiene que los 59 millones de litros de combustible asegurados en su terminal de San José Iturbide tienen un origen lícito, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que la investigación sigue abierta y que la Fiscalía General de la República, que encabeza Ernestina Godoy, continúa revisando la documentación y los permisos relacionados con la operación. Hasta que ese proceso concluya, el gobierno no está en posición de descartar ninguna hipótesis. La propia FGR ha señalado que el combustible no pudo acreditar su procedencia al momento del aseguramiento, mientras que la empresa rechaza cualquier vínculo con actividades de huachicol. Entre ambas versiones existe una diferencia relevante que todavía debe resolverse en el expediente. La intervención de la Femdo confirma que el asunto permanece bajo análisis. Por ahora, no hay exoneración, pero tampoco una conclusión definitiva.

LA REVISIÓN DEL T-MEC entró en una pausa de calendario, no de contenido. La cuarta ronda bilateral entre México y Estados Unidos se movió de septiembre a octubre debido a la agenda internacional de Washington. En la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, el foco sigue puesto en un asunto concreto: los aranceles al acero, aluminio y sector automotriz. Del lado estadounidense, los temas de discusión se han ampliado conforme avanzan las conversaciones, mientras México insiste en preservar las condiciones de competitividad para sus exportaciones. También se mantienen abiertos asuntos relacionados con reglas de origen y plataformas digitales. Lejos de los anuncios públicos, la negociación continúa acumulando temas con impacto directo para la industria mexicana.

PAL