Escándalo toma la campaña electoral

Escándalo toma la campaña electoral

El próximo domingo, Brasil decide su futuro, dado que las encuestas entre el mandataro en funciones, Luiz Inácio Lula da Silva, y Flávio Bolsonaro –hijo del expresidente Jair Bolsonaro— indican que probablemente se definirá en una segunda vuelta el 25 de octubre .

De acuerdo con el sitio Gzero Media, se eligen 513 escaños en la Cámara baja, además de gran parte del Senado, las gobernaciones estatales y, sobre todo, la Presidencia. Sin embargo, la institución más importante para los brasileños en este ciclo electoral no está en juego: el Tribunal Supremo Federal (TSF).

El tribunal se ha visto inundado de acusaciones de corrupción desde principios de septiembre, tras revelarse que Daniel Vorcaro –el ahora encarcelado propietario de Master Bank, una entidad financiera hundida por un fraude masivo– había intercambiado mensajes de texto con el magistrado Alexandre de Moraes intentando obtener un trato, incluso aludiendo a que había pagado importantes sumas al bufete de la esposa de Moraes.

Las revelaciones fueron hechas públicas por uno de los colegas magistrados de Moraes: André Mendonça, nombrado por el expresidente Bolsonaro.

El escándalo ha sacudido la credibilidad del tribunal y polarizado a la opinión pública, con repercusiones en la carrera presidencial, dado que el magistrado Moraes fue fundamental en el procesamiento y la condena del papa Bolsonaro.

El expresidente ayudó a movilizar a una multitud de simpatizantes para interrumpir la transferencia de poder en Brasilia el 8 de enero de 2023. Tras el incidente, Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión, y Lula elogió el liderazgo del magistrado Moraes.

Pero Flávio Bolsonaro también está involucrado. Se le ha vinculado con Vorcaro debido a que el estafador convicto financió una película polémica sobre Jair Bolsonaro, y se especula que la inusualmente alta suma de dinero (24 millones de dólares, casi cinco veces más que la película brasileña más cara hasta entonces) podría haberse utilizado para otros fines, según Gzero.

EN LA RECTA FINAL

Empuñando un cuchillo de gran tamaño sobre el escenario durante un acto de campaña, el senador Flávio prometió imponer la castración química a "violadores y abusadores de menores", lo que desató una ovación atronadora.

El mensaje de mano dura contra la delincuencia llega mientras Bolsonaro busca atraer el voto de las mujeres, que representan 53% del electorado y desempeñaron un papel decisivo para darle al presidente Lula, una victoria ajustada en 2022. 

EEZ