En busca de un circuito del libro más saludable

En busca de un circuito del libro más saludable

En un país donde la lectura se juega también en el “último metro” —el que va de la editorial a la mesa del lector—, la Secretaría de Cultura plantea, con respaldo de la presidenta Clauda Sheimbau, un ajuste con ambición de fondo: dar “tasa cero” al IVA para las librerías de México. La medida, explicó Claudia Curiel de Icaza, secretaria del ramo, busca oxigenar la liquidez del eslabón más golpeado del circuito editorial, justamente el de la distribución.

“Había una simetría entre la producción editorial, que ya tenía esta tasa cero para deducir el IVA, y la distribución, que son las librerías”, dijo Curiel de Icaza durante una conversación con Heraldo TV, en donde insistió que el cambio no nace como ocurrencia aislada, sino de un reclamo sostenido del sector. Desde hace tiempo, organizaciones y cámaras del ecosistema editorial —incluida la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem)— han empujado para que la política pública no se quede únicamente en la parte de “hacer libros”, sino que alcance a quienes los ponen en circulación.

La secretaria subrayó que el efecto esperado de la propuesta es inmediato y “material”: se trata de recursos que, una vez aprobado por el Congreso, significarían alrededor de 200 o 250 millones de pesos anuales.

"Eso quedaría una vez que el Congreso lo apruebe, asumo que lo va a aprobar porque no hay causa más noble que apoyar al sector editorial", señaló. Curiel de Icaza vinculó la tasa cero con un objetivo más amplio: fortalecer una red “poderosa y articulada” de librerías, capaz de transformar la distribución y abrir “otros espacios” para autores mexicanos y editoriales independientes. “Esto le da oxígeno, liquidez a las librerías”.

El impulso se acompaña con otras acciones como el lanzamiento, el 21 de septiembre, de una convocatoria que incluye 50 millones de pesos para la "compra masiva" de libros de editoriales mexicanas, con prioridad para pequeñas editoriales e independientes. La idea es que el lector de las bibliotecas públicas cuente con acervos actualizados y que el dinero vaya a quienes enfrentan mayores barreras para competir. Recordó que hace unos 10 años no se hacen compras a editoriales para nutrir las bibliotecas. En el país existen aproximadamente 7 mil bibliotecas públicas, y la reactivación de la compra busca fortalecer sus acervos.

Las medidas se enmarcan en el 20 aniversario de la Biblioteca Vasconcelos, donde se llevará a cabo una celebración, con conciertos y la participación de ilustradores y escritores, especialmente para niños y jóvenes. En el lugar, dijo, se ha hecho una inversión de casi 15 millones de pesos para mantenimiento y renovación de servicios.

El próximo año además, anunció, se fortalecerán las ferias del libro estatales. "Habrán muchas cosas que siguen pendientes, que seguiremos trabajando, pero nos parece importante articular una política robusta que quede para la sostenibilidad del libro", señaló. 

EEZ