Un traje azul en lugar del vestido blanco con el que soñaba, orquídeas que aún se conservan y un fugaz matrimonio: la boda de Ava Gardner y Artie Shaw

Un traje azul en lugar del vestido blanco con el que soñaba, orquídeas que aún se conservan y un fugaz matrimonio: la boda de Ava Gardner y Artie Shaw

Hace unos días veíamos a Dove Cameron casarse con el cantante Damiano David vestida con un elegante traje de chaqueta, una elección por la que también apostó Dua Lipa en su boda con Callum Turner este verano. Y es que los conjuntos de inspiración sartorial se han convertido en la actualidad en una de las alternativas favoritas de las novias que buscan alejarse del tradicional vestido blanco, aunque esta tendencia no es nueva en absoluto.

Mucho antes de que Bianca Jagger sorprendiera al mundo con su icónico estilismo nupcial para dar el 'sí, quiero' a Mick Jagger en 1971, una de las grandes estrellas del Hollywood dorado ya había desafiado las convenciones de su época apostando por un traje de chaqueta para casarse. Hablamos de Ava Gardner.

Ava Gardner y Artie Shaw bailando en una de sus salidas nocturnas, meses antes de su boda© Getty Images
Ava Gardner y Artie Shaw bailando en una de sus salidas nocturnas, meses antes de su boda

Corría el año 1945 y la actriz, que entonces tenía 22 años, comenzaba a abrirse camino en la industria. Había aparecido en películas como El doctor Quijote (1944), aunque todavía interpretaba papeles secundarios y su gran oportunidad llegaría un año después con Forajidos (1946), la película que la catapultó a la fama. En el terreno sentimental, ya había vivido un matrimonio fallido con Mickey Rooney, uno de los actores más populares de Hollywood, con quien se casó en enero de 1942 y del que se divorció apenas dieciséis meses después.

Aunque había confesado que soñaba con casarse vestida de blanco —un deseo que nunca llegaría a cumplir, pues incluso en 1951, cuando contrajo matrimonio con Frank Sinatra, su boda más famosa, eligió un vestido de color malva—, en octubre de 1945 volvió a apostar por un traje de chaqueta para darse el 'sí, quiero' a su segundo marido, el músico Artie Shaw.

Boda de Ava Gardner y Artie Shaw© Getty Images
Ava Gardner y Artie Shaw el día de su boda

Su romance había comenzado gracias a la actriz Frances Heflin, amiga común que los presentó. Artie, uno de los clarinetistas y directores de orquesta más admirados de su generación, acababa de regresar de la Segunda Guerra Mundial. El flechazo fue inmediato. "¡Dios mío, qué hombre tan guapo! Artie era atractivo, estaba bronceado, muy seguro de sí mismo y no paraba de hablar. Desprendía tanta calidez y encanto que me enamoré de él, así, sin más", contó la propia intérprete en su autobiografía, publicada el mismo año de su fallecimiento: Ava: Con su propia voz (1990). "Supongo que Artie fue el primer hombre inteligente e intelectual que conocí, me dejó completamente deslumbrada", admitió sin reparos.

Un traje azul y flores conservadas durante ocho décadas

El 17 de octubre de 1945, la pareja contrajo matrimonio en la mansión del músico en Beverly Hills. Ella tenía 22 años y él, 35. Era la segunda boda de la actriz y nada menos que la quinta del compositor. Para la ocasión, la estrella de cine escogió un sencillo traje de chaqueta azul, tal y como recoge el Museo Ava Gardner, encargado de conservar y documentar su legado.

Ava Gardner y Artie Shaw el día de su boda en California© Getty Images

Aunque las fotografías que han llegado hasta nuestros días son en blanco y negro y no permiten apreciar su tonalidad, sabemos que la intérprete se alejó del blanco tradicional. Curiosamente, no era la primera mujer célebre que elegía este color para su boda: en 1937, Wallis Simpson también había roto con las convenciones al casarse con el duque de Windsor luciendo un vestido azul diseñado por Mainbocher, en una tonalidad inspirada en el color de sus ojos.

Uno de los detalles más especiales del estilismo de Ava fue el pequeño adorno floral de orquídeas Cattleya que adornaba su chaqueta, una variedad que simboliza el amor, la belleza y la sofisticación. Lo sorprendente es que aquellas flores todavía se conservan. Fueron encontradas prensadas entre las páginas de uno de los álbumes personales de recuerdos de la actriz y actualmente forman parte de la colección del museo dedicado a ella en Carolina del Norte. 

Ava Gardner y Artie Shaw el día de su boda en California© Getty Images

La ceremonia fue discreta, con Frances Heflin como dama de honor y uno de los amigos más antiguos de Artie como padrino. Tras intercambiar sus promesas, los recién casados pusieron rumbo al lago Tahoe, donde disfrutaron de una semana de luna de miel.

Un matrimonio tan intenso como fugaz

Durante los meses que precedieron a su boda, la pareja había vivido una etapa especialmente feliz, viajando por California, Chicago y Nueva York mientras el músico recorría el país con su orquesta. Ava lo acompañaba a sus actuaciones y disfrutaba escuchándolo desde bastidores, entre copas de bourbon y largas noches de música. Días que recordaría con especial cariño en sus memorias: "Adoraba la época que pasé con Artie antes de casarnos".

Ava Gardner y Artie Shaw en El Morocco, un popular club nocturno de Nueva York, meses después de su boda© Getty Images
Ava Gardner y Artie Shaw en El Morocco, un popular club nocturno de Nueva York, meses después de su boda

Sin embargo, la convivencia no resultó tan idílica. El compositor, con un marcado perfil intelectual, quería que su esposa ampliara sus conocimientos y la animó a estudiar literatura, filosofía e incluso ajedrez. Ella llegó a matricularse en la universidad para complacerlo, pero sus constantes críticas y su empeño por transformarla terminaron deteriorando la relación.

El matrimonio llegó a su fin el 25 de octubre de 1946, apenas un año y una semana después de aquella ceremonia en Beverly Hills. Pese al dolor que le provocó la separación, la protagonista de La condesa descalza siempre reconoció la influencia que Artie había tenido en ella. "Fue una de las grandes heridas de mi vida", confesó, aunque también admitió que le había enseñado a estudiar, a pensar y a leer. De hecho, ambos mantuvieron una relación cercana durante años y, al recordar sus tres matrimonios, Ava llegó a afirmar: "De mis tres maridos, Artie fue al que más admiré".