Rafa Márquez, “reprobado” en sinceridad

Rafa Márquez, “reprobado” en sinceridad

El flamante director técnico de la selección nacional, muy querido por muchos aficionados, ya comenzó a recibir los primeros dardos propios de la silla que ocupa. Literalmente estaba tomando posesión del cargo cuando él mismo puso una verdad ardiente sobre la mesa: no cuenta con la materia prima (jugadores de alto nivel) como para pensar que el equipo Tricolor puede jugar tan bien como el Barcelona.

Hubo quien tildó de absurdo el comentario partiendo del hecho de que una cosa es un club y otra un representativo nacional, la comparación era innecesaria, pues, y menos cuando él solito introdujo el tema sin que nadie le preguntara. Para los más incendiarios Rafael Márquez se equivocó porque de alguna manera hizo menos a sus jugadores y fue injusto.

Así que aprovechó la siguiente conferencia de prensa para tratar de aclarar que no dijo lo que sí dijo, algo así como no estoy menospreciando a los seleccionados. Comulgo con él. Aunque haya sacado cero en sinceridad considero que llegó el momento de poner en su justa medida el globo que se infló durante el Mundial.

Rafa es consciente de que no tiene a los mejores jugadores y que entre lesiones, veteranos y bajas de juego le tocará un proceso en el que los más chavos tendrán que entrarle al quite y muy probablemente no tendrá una eliminatoria mundialista “caminando” (Ricardo La Volpe dixit).

En el arranque de los amistosos le ha tocado venir de atrás probando con nombres y alienaciones diferentes. Definitivamente Rafa se sacó la rifa del tigre. Y no es que sea irremplazable, pero ni siquiera había debutado cuando un integrante de su equipo, Pol Lorente, ya se había bajado del barco.

Quizá fue un error optar por él como preparador físico a sabiendas de que podía irse en cualquier momento. Márquez que estuvo muchos años en Europa sabe de disciplina, de compromisos, del nivel de exigencia y de lo importante que es tomarse con seriedad el hecho de vestir una camiseta que pesa mucho.

Él, junto con Hugo Sánchez, son los mejores futbolistas mexicanos de la historia, fue la extensión de Pepe Guardiola en la cancha. Es inteligente, sabía leer perfectamente los partidos y salir tocando el balón. Ya ha dicho que tiene el ánimo de ayudar a que los jóvenes mejoren técnica y tácticamente, y miren que mucha falta les hace a todos. El sol no se puede tapar con un dedo.

Rafa sabe que no está en un lecho de rosas y que tendrá que lidiar con una afición que hoy lo trata como el bien amado y quizá mañana como el mal querido, pero también con una prensa que a veces puede pecar de hostigosa.

Por lo pronto que hable con la verdad y tenga el valor de decir con toda su crudeza los males del futbol mexicano que impactan en las selecciones nacionales es maravilloso. Inolvidables aquellas palabras cuando señaló a los dirigentes por tratar a los futbolistas mexicanos “como esclavos”.

Sólo alguien con sus credenciales puede dar ese lujo. Un Rafa agachón que vaya por la vida quedando bien no le aporta nada al futbol. 

POR BEATRIZ PEREYRA

COLABORADORA

Twitter: @beatrizapereyra

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