¿Por qué importa el periodismo?
En una época en donde parece muy sencillo acceder a información, tener una prensa sólida y confiable termina siendo vital para un país.
La afirmación no la hago solo por pertenecer al gremio. En números, una prensa limitada erosiona los indicadores de la solidez democrática de un país. Los principales indicadores que califican la democracia en un país incluyen métricas que tienen que ver con la calidad de la prensa.
Es decir, según los estándares internacionales, que los medios no cuenten con condiciones para hacer su trabajo de manera libre, hace que un país sea menos confiable y tenga rasgos más autoritarios en su gobierno.
En México tenemos varios años con una situación crítica para los periodistas, en particular para quienes ejercen el oficio en los estados. Según las cifras más recientes de la UNESCO al 10 de marzo del año pasado habían asesinado a 10 periodistas en el mundo. 8 murieron en América Latina, de ellos 4 fueron asesinados en México.
También, la organización Artículo 19 ha documentado, de 2000 a la fecha, el asesinato de 181 periodistas en posible relación con su labor.
Además de estos riesgos, en este momento los modelos de comunicación a nivel mundial hacen más complicada la función de los medios que no han encontrado una manera de monetizar el contenido. La baja de suscriptores, la creación cada vez más constante de contenido con inteligencia artificial y las noticias falsas han precarizado y erosionado el trabajo de los periodistas.
En los últimos años, también se han documentado la discusión y a veces aprobación de leyes que tienen que ver con regulación de contenido, derechos de autor y protección de las audiencias que si bien no buscan de manera directa dificultar las labores, sus términos ambiguos o la mala práctica de algunos funcionarios, tienen ese efecto colateral.
Sin embargo, las dificultades lejos de amedrentarlos, han convencido a muchos de la importancia de los medios y los periodistas siguen con la investigación rigurosa, con el contraste de los hechos, con el registro de lo que pasa.
Aunque hay panoramas que no parecen los ideales, la realidad es que el periodismo sigue abriéndose camino y sigue en ese intento de remarcar ¿por qué es importante?: porque los hechos son los que deben contar. Porque las autoridades y el poder requieren de un escrutinio, porque las historias siguen siendo útiles para los lectores.
Desde acá, el compromiso sigue siendo el de producir y perseguir historias que sean de utilidad e interés general. Tratar de retratar, explicar y contrastar lo que pasa en nuestro país. Y cuando es necesario, denunciar lo que no pasa, lo que hace falta, porque también nuestra función es incomodar, para no ser solo relaciones públicas.
@Micmoya