"Nos están robando el futuro": Greta Thunberg se une a las protestas estudiantiles en París

"Nos están robando el futuro": Greta Thunberg se une a las protestas estudiantiles en París

El movimiento estudiantil francés ha dado este martes una nueva "demostración de fuerza" con manifestaciones en una treintena de ciudades, que reunieron, según la intersindical gala, a 480.000 personas, frente a las 161.500 contabilizadas por el Ministerio del Interior. Pese a que el Gobierno francés sostiene que la movilización está en "neta desaceleración", la quinta jornada de protestas sirvió de antesala a la que se espera que sea la gran cita del movimiento este sábado con el anunciado retorno de los chalecos amarillos.

Con una kufiya palestina al cuello, Greta Thunberg se ha unido este martes a la protestas estudiantiles contra la precariedad de la educación pública que reunieron a decenas de miles de manifestantes en Francia. "Nos están robando el futuro ante nuestros propios ojos", ha proclamado la activista sueca de 23 años a las puertas del instituto Paul Éluard en Saint-Denis, antes de sumarse a la marcha anunciada en la Plaza de Italia de París, tomada desde primera hora de la mañana por decenas de coches policiales.

La quinta jornada de protestas estudiantiles discurrió pacíficamente durante las primeras horas. La marcha parisina acabó, sin embargo, con los habituales enfrentamientos con los antidisturbios, entre gritos de "Detestamos a la Policía" y "Todos somos antifascistas". La inevitable lluvia de botes de gases lacrimógenos se abatió sobre los manifestantes frente a la tumba de Napoleón, bajo la cúpula de Los Inválidos. Los incidentes dejaron dos heridos y un coche quemado.

"No se cuenta con los jóvenes en los debates y, como hemos visto, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan", ha declarado Greta. "¿Qué se supone que debemos hacer entonces? ¿Rendirnos? Por supuesto que no, y eso es lo que la gente expresa aquí (...) Estoy extremadamente orgullosa de los estudiantes franceses", ha añadido.

La activista ambiental hizo un recorrido por varios centros educativos, con parada obligada en la Universidad de París-Panthéon-Assas, junto al cementerio de Montparnasse, convertida en fortín por los universitarios, en solidaridad con los estudiantes de secundaria.

"He venido a sumarme a la fuerza y a la amplitud de este movimiento de estudiantes que me parece inspirador", declaró la diputada de La Francia Insumisa Manon Aubry, que se sumó al bloqueo en el Panteón. "Hace 15 días que estoy uniéndome a las reivindicaciones de los jóvenes. Todos los cargos electos deberían estar sobre el terreno", expresó.

Salma Chekaoui, de 17 años, se sumó en la Plaza de Italia a la comitiva del instituto Estienne, bloqueado desde el 29 de septiembre. "Quieren hacernos creer que nos estamos desinflando y que esto se arregla cubriendo si más las plazas de profes sustitutos", se lamentaba. "Pero esto no hecho más que empezar, y seguiremos en la lucha hasta que nos escuchen el presidente de la República y el primer ministro".

Antoine Aubert, del instituto Leonardo Da Vinci, acudió a la marcha con su doble pancarta de cartón donde podía leerse "Pienso luego me rebelo" y "Menos policía, más profesores". "Nos culpan de la violencia, pero es la policía la que acaba siempre cargando contra nosotros", denunciaba Antoine. "He participado en bloqueos en los que había más agentes que estudiantes, todos los problemas empiezan en cuanto asoman los CRS (antidisturbios)".

Las manifestaciones de este martes se producen una semana después de las marchas que reunieron a más de 250.000 manifestantes en toda Francia. En París, la protesta concluyó con duros enfrentamientos con los antidisturbios en la Plaza de la Nación, donde fue gaseado, entre otros, el alcalde insumiso de Saint-Denis, Bally Bagayoko, convertido desde entonces en icono de las protestas.

La fuerte presencia policial en la Plaza de Italia, al sur del Sena, provocó de nuevo el temor a incidentes violentos, achacados por el Gobierno a la presencia de "elementos de ultraizquierda" infiltrados entre los estudiantes. Las manifestaciones y bloqueos se han cobrado hasta la fecha más de 7.000 detenciones y 700 heridos de diversa consideración, entre policías, estudiantes y personal docente.

Las manifestaciones de hoy martes estuvieron precedidas del tiroteo con una escopeta protagonizado el lunes por un estudiante de 14 años contra el director de un instituto y una profesora en Aubagne, cerca de Marsella. La Policía ha concluido que el incidente no está vinculado con las protestas, pero la tensión ha ido a más en las últimas horas.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, denunció en el lugar de los hechos "el auge de una violencia desenfrenada en nuestra sociedad". Geffray mantuvo la semana pasada varios encuentros con los sindicatos y anunció el envío de más de 3.000 profesores sustitutos para cubrir la ausencias, una de las principales demandas de los estudiantes.

El Gobierno francés informó que el 96% de los institutos abrieron sus puertas el lunes, en una señal de relativa vuelta a la normalidad. Se estima, sin embargo, que más de 800 centros de secundaria se sumaron a las protestas el martes. Los sindicatos han vuelto a convocar una jornada masiva de movilizaciones coincidiendo con el inicio de las vacaciones escolares el próximo sábado.