La Impro Lucha, 20 años de teatro desde el ring de la improvisación

La Impro Lucha, 20 años de teatro desde el ring de la improvisación

Hay algo que cambia cuando un espectáculo cumple 20 años y es que ya no se trata solamente de saber si la idea con la que comenzó funcionó, sino de mirar qué se hizo durante todo ese tiempo. Para José Luis Saldaña, creador y director de La Impro Lucha, el aniversario encuentra al proyecto en un momento de madurez, pero también de disfrute.

“Quiero pensar que llega un espectáculo maduro, pero en el mejor de los sentidos. Es decir, cuando uno ya tiene la calma, el gozo para disfrutar, en este caso el show. No porque no lo hayamos disfrutado antes, pero me parece que hemos ganado un montón de experiencia, el show ha evolucionado, sobre todo en términos de lo que tiene que ver con el tipo de personajes”, explica Saldaña, quien además participa en las funciones como uno de los referees.

La Impro Lucha comenzó en 2006, después de que Saldaña y Omar Medina regresaran de una gira artística por España y decidieran juntar improvisación teatral, lucha libre y música en vivo. Para construir el primer ring reunieron sus ahorros y pidieron dinero prestado. La primera temporada llegó al Teatro La Capilla, con un aforo de 100 personas.

El espacio pronto quedó pequeño, así que para su segunda temporada, el espectáculo llegó al Foro Shakespeare, donde encontró un escenario con capacidad para 250 espectadores. Después vendrían otros teatros y temporadas, incluido el Polyforum Siqueiros, pero el Foro Shakespeare quedó ligado a una parte importante de ese recorrido.

Ahora, 20 años después de aquella primera función, La Impro Lucha regresa a este recinto para celebrar su aniversario con una temporada que será todos los jueves, del 24 de septiembre al 26 de noviembre, a las 20:30 horas, con un torneo en el que los improvisadores tendrán que crear historias a partir de las sugerencias de quienes están en las butacas.

Para Saldaña, llegar hasta aquí tiene que ver, precisamente, con esa relación que se construyó con el público, ya que su participación en los espectadores ha sido parte de La Impro Lucha desde sus primeras temporadas.

“Creo que, principalmente, a partir de una idea y de recursos propios, logramos levantar un espectáculo teatral que pensábamos que podría irle bien, y que se ha mantenido 20 años, que tiene un público fiel, que la gente está esperando la temporada, que el público te hace sentir que le gusta mucho el show y que tiene que ver desde que anticipan su compra de sus entradas hasta cuando estás ahí”, describe Saldaña.

Durante el show el público proporciona lugares, géneros, personajes o títulos para las historias y después decide con su voto quién gana cada caída. De acuerdo con el proyecto, más de medio millón de personas han dejado de ser espectadores pasivos para convertirse en parte de las funciones.

La improvisación continúa siendo el centro, pero la experiencia acumulada durante estas dos décadas también modificó la manera de construir a quienes aparecen sobre el ring. Técnicos, rudos y exóticos tienen ahora un lugar más definido.

Los personajes permiten que el juego de la improvisación también dialogue con aquello que ocurre fuera del escenario. La comedia puede señalar comportamientos y situaciones de la sociedad, mientras el público decide con quién identificarse y a quién rechazar.

“De tal manera que me parece que hoy por hoy es un show mucho más auténtico y más interesante, independientemente de la improvisación, porque eso siempre ha estado. Pero ahora creo que la gente se va a encontrar con personajes que nos representan y se va a identificar, o va a repeler, en el caso de los rudos, pero no por eso dejará de divertirse”, finaliza.

PAL