El 7 de octubre no se olvida
Un ataque masivo perpetrado el 7 de octubre de 2023 en la Franja de Gaza por parte del movimiento palestino Hamas alteró el rumbo de Medio Oriente. Hoy, casi tres años después, las guerras, la inestabilidad, la inseguridad y la volatilidad están carcomiendo esa parte del mundo que nunca ha disfrutado de largos periodos de estabilidad.
Lo más grave es que a partir de ese día se abrieron múltiples frentes de guerra. El más crítico es el enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos, consecuencia directa del conflicto entre Jerusalén y Teherán. Este último sostiene como principales aliados a Hezbolá en el Líbano y a los hutíes en Yemen.
Los hutíes, junto con las fuerzas iraníes, han atacado de forma sistemática a los aliados de Washington en la región, entre ellos Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Estas disputas ya repercuten en Occidente con la escasez y el encarecimiento del petróleo, tras la parálisis en el Estrecho de Ormuz.
A la par, resurgió la crisis de la migración masiva: miles de personas de África y Medio Oriente intentan ingresar a Occidente a través de Europa. Un ejemplo claro son las más de 72 mil personas que buscaron entrar a Ceuta con facilidades, según dicen, otorgadas por Marruecos.
Egipto, Turquía y China llevan tiempo nadando de a muertito; cada uno persigue sus propios intereses sin mostrar las cartas, la estrategia ideal para mantener tranquilo al inquilino de la Casa Blanca y su aliado en la región.
Entretanto, el rechazo a las acciones de Israel en la Franja de Gaza le ha cobrado factura internacional. Baste recordar el desaire que recibió el primer ministro Benjamin Netanyahu durante su intervención en la Asamblea General de la ONU.
Aquel sábado 7 de octubre, a las 6:29 de la mañana, comenzó la incursión armada contra los kibutz fronterizos con Gaza. El saldo final de aquel fatídico día fue de 1,200 muertos y 250 personas secuestradas del lado israelí.
La respuesta militar de Netanyahu no se hizo esperar: más de 74 mil muertos –incluidos los principales líderes de Hamas–, la destrucción total del enclave y el colapso de la endeble paz regional.
En el Kibutz Nir Oz solo quedan las huellas de los abusos en una de las peores mañanas en la historia israelí.
Ariel Cunio fue uno de los rehenes raptados aquel día. Tras regresar a Israel 738 días después, confesó entre sollozos a un grupo de periodistas que jamás volvería a vivir en ese kibutz: “No puedes vivir así”. Describió su cautiverio como su propio holocausto.
Del otro lado, los civiles palestinos son los más golpeados: más de 82% de las estructuras de la Franja terminaron destruidas entre 70 millones de toneladas de escombros. Mientras tanto, la cúpula de Hamas reside cómodamente en Irán o el Líbano.
El 7 de octubre de 2023, fue uno de los peores días de Israel, pero tres años después todo el mundo lo padece de una u otra manera. Lo peor es que esa violencia no tiene para cuando detenerse y por el contrario comienza a expandirse.
En campaña el magnate estadounidense prometió no llevar a Estados Unidos a la guerra. Hoy Medio Oriente arde y Trump atiza el fuego.
POR ISRAEL LÓPEZ GUTIÉRREZ
COLABORADOR
@PAPADEPONCHO
ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM
MAAZ