Badenoch rechaza unir la derecha británica en una alianza con Farage: "Nos merecemos algo mejor"
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Kemi Badenoch derrochó confianza en su intervención estelar en la conferencia del Partido Conservador, la segunda que preside como líder de la formación de centroderecha británica, con una serie de ataques directos contra la visión política del primer ministro laborista, Andy Burnham, y las turbias maniobras de la formación ultra, Reform UK, del populista Nigel Farage. "Tengo un plan para enriquecer de nuevo al Reino Unido", clamó la dirigente tory en el discurso de clausura del congreso que ha reunido a políticos y activistas en Birmingham, principal ciudad del norte de Inglaterra, bajo el lema "Una economía fuerte, un futuro fuerte".
"Se avecina una lucha en la política británica. Una lucha que no hemos visto en este país desde hace más de medio siglo. Será una batalla por el alma de esta nación", alertó la también diputada por una circunscripción de Essex, a unos 90 kilómetros al noreste de Londres. Badenoch desestimó como una "idea terrible" la iniciativa de Burnham de "reabrir el debate" sobre la relación de Reino Unido y la Unión Europea, sin descartar un segundo referendo del Brexit.
Ella ha emprendido una reforma interna del partido, tras la humillante derrota electoral de 2024, cuando los conservadores perdieron 244 escaños en Westminster, que precipitó la fuga de diputados y simpatizantes a la extrema derecha de Farage. Los tories aún se arrastran en los sondeos de intención de voto, en tercera posición detrás de laboristas y Reform, pero Badenoch ha dado la vuelta a la situación y ahora registra entre 0 y 3 puntos netos en popularidad, frente a 30 negativos el año pasado, de acuerdo con las encuestas.
Badenoch proyecta una imagen de dureza, arrogancia e incluso crueldad heredada de Margaret Thatcher, la reconocida dama de hierro de la política británica. En Birmingham se cerró a la opción de consolidar la derecha en un frente común en coalición con Farage para evitar una victoria del centroizquierda en las próximas elecciones.
"Nos merecemos algo mejor que los políticos de Reform. Hace un año, tomaban las medidas de las cortinas del número 10 (de Downing Street). Ahora, algunos están tomando las medidas para las cortinas de sus celdas", espetó con sarcasmo en referencia al par de dirigentes de Reform UK que están en prisión o bajo sospecha de espionaje y fraude. Badenoch enumeró a continuación los "grandes éxitos" de infracciones y turbios incidentes de miembros de la fuerza ultranacionalista, incluido el "sospechoso regalo personal de 5 millones de libras a Farage", que revisa la autoridad parlamentaria.
La líder conservadora habló con pasión al marcar la distancia con sus rivales en la derecha, aunque sus políticas se acercan en continuos aspectos. Se refirió en concreto a destacados cargos electos de Reform que identifican nacionalidad con el color de la piel o etnia de un individuo. "No quiero vivir en un país dirigido por gente que amenaza a periodistas, que llama traidores a los veteranos y que debate si mis hijos mestizos son ingleses", reprochó.
Badenoch nació en Londres por decisión de sus padres nigerianos, creció en Lagos y cursó en Inglaterra un grado de ingeniería. "Soy negra, soy británica y estoy orgullosa de mi país", señaló a los delegados tories. En su programa de gobierno, proyecta limitar el acceso a viviendas sociales a nacionales británicos y desahuciar a los extranjeros de sus hogares con renta protegida.
En el discurso del congreso, la dirigente confirmó la eliminación de impuestos en la transmisión de la propiedad de una vivienda familiar y en el primer millón de libras que una pareja deje en herencia a sus hijos. La medida beneficiaría, en principio, a menos del 5% de la población. "Tenemos algo para todos", justificó Badenoch antes de que laboristas y Reform advirtieron que prioriza con su programa a los ricos.