Quién es Javier, el hijo de Paco Quirós que se prepara para tomar las riendas de uno de los imperios gastronómicos más importantes de España

Quién es Javier, el hijo de Paco Quirós que se prepara para tomar las riendas de uno de los imperios gastronómicos más importantes de España

La pasión por la gastronomía y el espíritu emprendedor forman parte del ADN de la familia Quirós desde hace más de cuatro décadas. En 1981, Paco Quirós abrió las puertas de Cañadío en Santander, un restaurante que con el paso de los años se convertiría en el germen de un grupo hostelero con una destacada presencia en Madrid. Ahora, cuando el negocio familiar celebra sus 45 años de historia, una nueva generación comienza a prepararse para tomar el testigo. Su protagonista es Javier Quirós, hijo del fundador, que se ha incorporado al equipo de gestión para contribuir al futuro de una empresa que ha hecho de la cocina cántabra una de sus principales señas de identidad.

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El restaurante Cañadío© grupocanadio
El restaurante Cañadío

Con formación empresarial y experiencia en el sector de la consultoría, Javier conoce la hostelería desde niño. Aunque su padre siempre trató de disuadirle de seguir sus pasos, convencido de que se trataba de una profesión demasiado exigente, su vínculo con el negocio familiar nunca desapareció. Hoy, su incorporación representa un paso importante en la continuidad de uno de los grupos gastronómicos que han conquistado al público madrileño con recetas tradicionales, una cuidada atención al cliente y una identidad reconocible.

Quién es Javier Quirós, el hijo de Paco Quirós que se prepara para tomar el relevo

Nacido en Santander en 1992, Javier Quirós estudió Administración y Dirección de Empresas en el CEU y, durante su etapa universitaria, se trasladó a Madrid. Después viajó a Londres para perfeccionar su inglés y trabajó durante varios años en Accenture. Sin embargo, la idea de incorporarse a la compañía de su familia continuaba rondándole la cabeza.

Su relación con la hostelería había comenzado mucho antes de su formación universitaria. Durante la adolescencia trabajó en el restaurante Cañadío de Santander, donde se familiarizó con las tareas cotidianas del negocio, desde preparar los cubiertos hasta desempeñar funciones de camarero y recepcionista en los establecimientos del grupo.

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Aunque su padre, Paco Quirós, no quería que siguiera una profesión que consideraba sacrificada, Javier terminó encontrando su lugar en la empresa familiar. Hace aproximadamente un año se incorporó a su estructura de gestión. Inicialmente contempló la posibilidad de trasladarse a Santander para ayudar a su madre, Teresa Monteoliva, en la administración del establecimiento original, pero finalmente su padre le propuso permanecer en Madrid para trabajar desde allí en la coordinación del conjunto de restaurantes.

El propio Javier ha querido matizar que su llegada no supone un relevo inmediato ni la asunción de un cargo de máxima responsabilidad. Su cometido es contribuir a la gestión gracias a su preparación empresarial y al conocimiento del oficio que ha adquirido desde pequeño. Una transición progresiva con la que la familia busca garantizar la continuidad del proyecto.

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De un restaurante en Santander a nueve establecimientos entre Cantabria y Madrid

La historia del grupo comenzó en la plaza de Cañadío, en Santander, donde Paco Quirós abrió su primer restaurante en 1981. Durante años, el establecimiento consolidó una propuesta basada en la cocina tradicional del norte, con especial atención al producto y a los sabores reconocibles. El gran salto llegó en 2011, cuando la familia decidió abrir Cañadío en Madrid. La iniciativa surgió, en parte, durante las visitas de los padres de Javier a la capital, donde su hijo estudiaba. La buena acogida del restaurante madrileño impulsó una expansión que acabaría dando lugar a diferentes conceptos gastronómicos.

En 2013 nació La Maruca, fruto de la alianza entre Paco Quirós y el empresario hostelero cántabro Carlos Crespo. Dos años después abrió La Bien Aparecida, mientras que en 2016 llegó La Primera, situada en plena Gran Vía. En 2021 se sumó Gran Café Santander, inspirado en la histórica cafetería madrileña inaugurada en 1967.

Actualmente, el grupo cuenta con nueve restaurantes repartidos entre Santander y Madrid, bajo cinco marcas: Cañadío, La Maruca, La Bien Aparecida, La Primera y Gran Café Santander. Entre sus platos más populares figuran la tortilla de patata y la tarta de queso, dos elaboraciones que se han convertido en auténticos emblemas de la casa.

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El reto de mantener el legado familiar durante otros 45 años

La incorporación de Javier llega en un momento de consolidación para una empresa que, según los datos correspondientes a 2025, cuenta con unos 500 empleados y atiende aproximadamente a 850.000 clientes al año. Un volumen de actividad que exige mantener la calidad y la regularidad en todos sus establecimientos.

En ese desafío desempeñan un papel esencial los profesionales que llevan años acompañando a Paco Quirós, entre ellos los socios Jesús Alonso y Jesús Selma, responsables de velar por la continuidad de la cocina y el servicio. La filosofía del grupo pasa por preservar su identidad sin renunciar a evolucionar, manteniendo una oferta que conecta con distintas generaciones de comensales.

Por ahora, no hay planes concretos de nuevas aperturas. La prioridad es consolidar lo construido y asegurar que el proyecto siga funcionando a largo plazo. Javier mira al futuro con prudencia y con la intención de que la empresa conserve aquello que la ha convertido en una referencia gastronómica.

Su objetivo es que las próximas generaciones puedan seguir vinculadas a una historia que comenzó en Santander hace 45 años y que hoy forma parte del paisaje culinario madrileño. Un legado familiar en el que la tradición, la gestión y el trabajo en equipo serán fundamentales para escribir el siguiente capítulo.