Paula Aroca, maquilladora: "El mejor labial rojo es el que hace que la piel y los ojos parezcan más vivos"
Llevamos varias temporadas seguidas con el nude como protagonista de los looks de belleza más virales del momento. El tipo de tonalidades que se asemejan a la de la propia piel y permiten sobredelinear los labios con un impresionante y creíble "efecto relleno", tienen además la ventaja de combinar con todo y recargar el tercio superior del rostro con los smoky eyes de acabado imperfecto que tanto se llevan esta temporada. Aunque los labiales naturales no se van a ninguna parte ya que han alcanzado el estatus de clásicos atemporales, durante estos meses de frío conviven con los rojos, ciruelas, frambuesas, berry y otras opciones más oscuras que arreglan en cuestión de segundos y consiguen un "efecto buena cara" inmediato. Como prueba de fuego, el look ya ha truinfado en Hollywood con embajadoras de la talla de Dakota Johnson, Anne Hathaway o Florence Pugh.
El gesto que simplifica el resto del maquillaje
Una de las grandes bazas de la tendencia que veremos durante toda la temporada de otoño-invierno es que reduce considerablemente el tiempo frente al espejo: "Un labial intenso cambia el rostro en segundos y no exige cargar el resto del maquillaje. Ahora funciona especialmente bien ese contraste entre una piel fresca, unas cejas cuidadas y una boca con mucho color", apunta la maquilladora y portavoz de Druni, Paula Aroca. La buena noticia es que en 2026 se reinventa en una versión mucho más llevadera: "Buscamos pigmentación, pero también movimiento y comodidad. Puede ser mate, satinado o tener algo de brillo. Lo importante es que el labio no parezca rígido".
Otra forma de interpretar el look es el "efecto difuminado", con más pigmento en el centro y bordes desdibujados, que ya lleva tiempo en la cima de las tendencias de la K-Beauty: "Es una buena manera de llevar burdeos, ciruela o rojo cuando un acabado demasiado preciso intimida. Conservas la fuerza del color, pero se ve mucho más relajado", explica Aroca.
Cómo llevar los labiales intensos
La portavoz de Druni recomienda equilibrio: "Piel ligera, un poco de colorete, máscara y cejas definidas. Los cereza y frambuesa tienen un punto más frío; los rojos tomate y ladrillo resultan más cálidos, y burdeos o ciruela llevan el look hacia un terreno más oscuro. Más que obsesionarse con reglas, conviene probar el color junto al rostro". ¿Su consejo? "El mejor rojo es el que hace que la piel y los ojos parezcan más vivos y, sobre todo, el que te apetece llevar".
Marta Arce, maquilladora y codirectora creativa de U/1ST, también aboga por el menos es más cuando entran en juego los colores intensos: "Los tonos profundos no tienen por qué endurecer el rostro. Es importante cómo los trabajamos y dónde los colocamos. A mí me gusta utilizarlos como toques de color para conservar la naturalidad y el equilibrio del rostro y no como una capa que cubra o transforme completamente la expresión". La experta asegura que "un color profundo puede resultar muy sofisticado cuando la piel sigue viéndose natural".
Como últimas pinceladas, los expertos de U/1ST recuerdan que para apuntarse a esta o a cualquier otra tendencia, la clave reside en cuidar la base. "Lo principal cuando llega el otoño es seguir teniendo en cuenta que la piel es la gran protagonista: es superimportante mantenerla bien hidratada y prepararla antes del maquillaje para conseguir un acabado bonito, natural y saludable. A partir de ahí, podemos adaptar el maquillaje a la nueva estación incorporando tonos cálidos y envolventes y, sin duda, apostar por un labio rojo cereza como ese toque de color sofisticado que eleva todo el look sin sobrecargarlo".




