Antes de casarse descalzos y en vaqueros hubo un vestido blanco que anticipó su historia de amor: Steffi Graf y Andre Agassi celebran 25 años juntos

Antes de casarse descalzos y en vaqueros hubo un vestido blanco que anticipó su historia de amor: Steffi Graf y Andre Agassi celebran 25 años juntos

Steffi Graf y André Agassi protagonizaron una de las bodas más inesperadas del mundo del deporte. Eran dos auténticas leyendas del tenis: ella, la campeona alemana que había conquistado 22 títulos de Grand Slam y había dominado las pistas durante más de una década; él, el carismático estadounidense que revolucionó el tenis con su personalidad arrolladora, sus extravagantes estilismos y aquella inconfundible melena rubia que acabaría desapareciendo por completo. Antes de encontrar la estabilidad junto a Steffi, André había estado casado con la actriz Brooke Shields, con quien contrajo matrimonio en 1997 y de quien se divorció dos años después. Pero la admiración que sentía por la tenista alemana venía de mucho antes.

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"Tuve un flechazo con Steffi desde que la vi por primera vez en una entrevista en la televisión francesa. Me quedé deslumbrado por su elegancia discreta y su belleza natural", confesó Agassi en Open, la autobiografía que publicó en 2009. Unas palabras que ayudan a comprender por qué, en 1992, estaba tan ilusionado ante la posibilidad de compartir un baile con ella.

Steffi Graf y Andre Agassi en Las Vegas (1999)© Getty Images
Steffi Graf y Andre Agassi en Las Vegas (1999)

Aquel año, ambos habían ganado Wimbledon y André esperaba que se mantuviera la tradición de que los campeones individuales bailaran juntos en la fiesta posterior al torneo. Quería causar una buena impresión a Steffi y cuidó hasta el último detalle de su aspecto: incluso se hizo con un esmoquin en Harrods para aquella noche. Sin embargo, al llegar descubrió que aquella costumbre había dejado de celebrarse.

"Me quedé sin bailar con Steffi, aunque recibí un premio de consolación: me la presentan formalmente", recuerda en sus memorias. No hubo baile, pero sí un encuentro y unas fotografías que, con el paso del tiempo, adquirirían un significado muy especial. Todavía tendrían que transcurrir siete años para que comenzara su historia de amor.

Andre Agassi y Steffi Graf en el Baile de los Ganadores de Wimbledon (1992)© Getty Images
Andre Agassi y Steffi Graf en el Baile de los Ganadores de Wimbledon (1992)

La historia del vestido blanco de Steffi Graf que anticipó su boda

La fiesta de los campeones de Wimbledon tuvo lugar el 5 de julio de 1992 y se celebró en el hotel Savoy de Londres. André Agassi, trajeado y con su larga melena rubia, posó junto a Steffi Graf, que había elegido para la ocasión un sofisticado minivestido blanco hielo de marcada inspiración nupcial. Una imagen que bien podría parecer la de dos recién casados.

El diseño estaba confeccionado en un tejido satinado y destacaba por su escote Bardot que dejaba los hombros al descubierto, con pequeñas mangas envolventes. Contaba con un cinturón ancho a tono, con hebilla rectangular, una hilera de botones forrados en el delantero y una falda corta ligeramente acampanada. Steffi completó el conjunto con zapatos de salón claros, pendientes de perlas y un collar dorado.

Andre Agassi y Steffi Graf en el Baile de los Ganadores de Wimbledon (1992)© Getty Images
Andre Agassi y Steffi Graf en el Baile de los Ganadores de Wimbledon (1992)

Su estética recordaba a los vestidos de noche que triunfaban entre las mujeres más elegantes de la época. De hecho, dos años antes, Diana de Gales había lucido en Budapest un espectacular diseño blanco de Catherine Walker —con una cintura vasca que hoy vuelve a ser tendencia en el universo nupcial—, también con los hombros descubiertos y ese tipo de escote.

Lo curioso es que aquellas fotografías de Steffi y André terminaron apareciendo asociadas a su boda en búsquedas y publicaciones posteriores, como si aquel minivestido hubiera sido el elegido para darse el 'sí, quiero'. Pero nada más lejos de la realidad, pues en 1992 ni siquiera eran pareja. Cuando finalmente se casaron, nueve años después, no hubo vestido blanco, zapatos de tacón ni una gran celebración.

Andre Agassi y Steffi Graf en 1992© Getty Images

Un 'sí, quiero' en vaqueros, con dos madres y tres jardineros como testigos

El 22 de octubre de 2001, Steffi Graf y André Agassi se casaron en el patio de su residencia de Las Vegas, ante el juez Michael Cherry. Ella estaba embarazada de su primer hijo, Jaden Gil, que nacería apenas cuatro días después. La ceremonia fue tan íntima que únicamente invitaron a sus respectivas madres, Heidi y Elizabeth.

"Stefanie y yo, descalzos y vestidos con vaqueros, estábamos de pie ante el juez en el patio", relata el tenista en Open. Tampoco hubo alianzas convencionales. En su lugar, utilizaron unas sencillas tiras de rafia que Steffi había encontrado en un cajón. Lo más romántico es que aquel material era el mismo con el que André había decorado la primera tarjeta de cumpleaños que le regaló. Una coincidencia de la que ninguno de los dos se percató hasta después de la boda.

Andre Agassi y Steffi Graf forman uno de los matrimonios más sólidos en el mundo del deporte© @agassi
Forman uno de los matrimonios más sólidos en el mundo del deporte

Mike Agassi, el padre del novio, no asistió a la ceremonia, aunque aquello no supuso, aparentemente, ningún conflicto familiar. "No le gustan las bodas. Se marchó a mitad de la primera", aseguró André, recordando su anterior matrimonio con Brooke Shields. A su padre no le importaba dónde ni cómo se casara, siempre que lo hiciera con Steffi. "Es la mejor tenista de todos los tiempos. ¿Qué más se puede pedir?", recuerda que decía.

Steffi Graf y Andre Agassi en un campeonato de tenis en Las Vegas (2025)© Getty Images
Actualmente viven en Las Vegas y tienen dos hijos: Jaden Gil (a punto de cumplir 25 años) y Jaz Elle (23)

Y todavía quedaba una última sorpresa: justo cuando estaban a punto de pronunciar el 'sí, quiero', apareció un equipo de jardineros con cortacéspedes y sopladores de hojas. André tuvo que salir a pedirles que apagaran las máquinas durante cinco minutos para que pudieran casarse. Los trabajadores se disculparon y guardaron silencio. Finalmente, con sus dos madres y tres jardineros como improvisados espectadores, Steffi Graf se convirtió en Stefanie Agassi. Sin vestido de novia, sin grandes joyas y sin fotografías oficiales de la ceremonia difundidas públicamente. iera un par de zapatos.