Querétaro: la ignorancia de Mauricio Kuri

Querétaro: la ignorancia de Mauricio Kuri

A Mauricio Kuri González se le olvidó que, en política exterior, las formas también son fondo, sobre todo cuando se trata de seguridad.

La visita del embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, a Querétaro para colocar la primera piedra de una academia internacional de capacitación policial, terminó por encender alertas, no por la presencia del diplomático ni por la cooperación entre ambos países, que ya existe, sino por un protocolo que difícilmente podía limitarse a notificar a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Resulta todavía más extraño porque apenas hace unos días Kuri presumía, una vez más, la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Querétaro y la coordinación que mantiene su gobierno con la Federación, pero omitió mencionar ese “pequeño detalle”: recibiría a Johnson para un acto donde se habló de capacitación y cooperación en temas tan delicados como drogas, armas, contrabando y dinero ilícito. En una ceremonia de ese nivel correspondía la presencia de un representante del gobierno federal.

A Kuri le correspondía cuidar que autoridades federales estuvieran presentes en un acto de esta naturaleza. Una omisión de protocolo que, tratándose del vecino del norte y de una agenda de seguridad, está lejos de ser una pequeña distracción. ¿Descuido o, de plano, ignorancia?

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MONREAL: NI SAN LÁZARO NI ZACATECAS

Ricardo Monreal Ávila anunció que no buscará reelegirse como diputado federal y quiso presentar su decisión como un gesto de desprendimiento político, al asegurar que prefiere privilegiar la unidad de Morena porque “no se trata de ambiciones personales”.

La frase llega en un momento bastante conveniente, cuando dentro del grupo parlamentario enfrenta resistencias a su conducción y un ala importante del partido guinda busca mayor peso en San Lázaro, por lo que su decisión, más que un retiro voluntario, ocurre bajo una presión política interna que hace tiempo dejó de ser un secreto.

Y tampoco parece que regresar a Zacatecas sea necesariamente un refugio cómodo. El monrealismo llega desgastado a la sucesión de la Ruta 2027 después de seis años de David Monreal Ávila al frente de un estado golpeado por la violencia y con bajos niveles de aprobación de su gobierno.

Saúl Monreal quedó fuera de la carrera por la gubernatura ante la prohibición de Morena contra el nepotismo, y la salida encontrada terminó por abrir otro frente: Verónica Díaz Robles, exesposa de Luis Enrique Monreal Ávila y madre de dos de sus hijos, sobrinos de David y Ricardo, fue designada coordinadora estatal de la 4T, en medio de cuestionamientos por la continuidad familiar del poder y protestas de los propios morenistas al grito de “fuera el monrealismo”.

La apuesta tampoco salió gratis. La designación de Díaz abrió una fractura con el PT, inconformó a otros aspirantes, y coloca a Morena frente a una elección en la que tendrá que cargar no solamente con el desgaste del gobierno de David Monreal, sino con el hartazgo hacia un grupo político que lleva décadas ocupando espacios de poder en Zacatecas.

Del otro lado, Adolfo “Fito” Bonilla Gómez busca capitalizar precisamente ese desgaste desde el PRI y una eventual alianza opositora.

Así que Ricardo Monreal puede anunciar que dejará San Lázaro, hablar de unidad y hasta decir que se dedicará a la academia, pero la pregunta ya no es solamente dónde terminará él: es cuánto puede terminar costándole a Morena la decisión de mantener al monrealismo en Zacatecas.

Nos vemos a las 8 por el 8 de TV

Por Sofía García 

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