Los líderes independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte intensifican la presión sobre Londres: "La época de Westminster está llegando a su fin"
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Los líderes escoceses, galeses y norirlandeses han celebrado este lunes una reunión sin precedentes en Cardiff, con el fin de impulsar la causa de la independencia del Reino Unido frente a Londres. "La era de Westminster está llegando a su fin", han declarado los líderes nacionalistas al firmar un memorando común por el que proclaman "nuestro derecho a la autodeterminación" y recuerdan que "ningún gobierno tiene derecho a bloquear la democracia".
Sin embargo, han dejado claro que entre ellos mismos existen "diferentes posturas constitucionales" y por ello "cada nación determinará su propio futuro a su manera y en su tiempo", según el texto consensuado en esta cumbre que celebraron los firmantes que, si bien son jefes de Gobierno en sus respectivas autonomías, hoy actuaron en su condición de líderes políticos.
Los firmantes del memorándum fueron John Swinney, líder del Partido Nacional Escocés (SNP); Rhun ap Iowerth, del galés Plaid Cymru, y Michelle O'Neill del Sinn Féin norirlandés. A ellos se sumó la presidenta del Sinn Féin y líder de la oposición en la República de Irlanda, Mary Lou McDonald.
El memorando hace un guiño a la Unión Europea: "El Brexit dañó nuestras economías y limitó las oportunidades de nuestra gente. Creemos en el futuro de nuestras naciones como pertenecientes a la Unión Europea, y queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer estas relaciones europeas".
Y aunque evita el lenguaje de enfrentamiento con Londres, afirma que "el panorama político en estas islas está cambiando", y frente a ello "hay una vía mejor: naciones que trabajan juntas como iguales, comparten ideas y experiencias construyen relaciones basadas en el respeto mutuo".
El memorándum no incluye la palabra "referéndum", pese a que en la rueda de prensa posterior a la firma tanto Swinney como la norirlandesa O'Neill lo reclamaron para sus respectivos territorios, mientras que el galés Rhun ap Iowerth declaró que no quería pronunciarse sobre "la cuestión del calendario", tal vez consciente de que en Gales el sentimiento proindependencia es más débil, aunque haya crecido en los últimos años. Swinney, por su parte, describió la reunión como un "momento crucial en el camino constitucional del Reino Unido" y pidió, junto a los demás líderes, al Gobierno británico que "prepare, planifique y facilite este cambio en cada jurisdicción".
Preguntado por el mensaje que el memorándum enviaba como "ruptura" del Reino Unido, el galés trató de quitar hierro: "Nunca he estado interesado en la ruptura del Reino Unido, sino en desarrollar competencias (...) No soy un aislacionista, no creo en la idea de cerrarnos al mundo. Tenemos relaciones estrechas e importantes culturalmente entre estas islas [británicas] que queremos mantener", ha proclamado.
El Gobierno británico ha tratado de no prestar demasiada importancia a esta inédita cumbre independentista, aunque hoy el primer ministro Andy Burnham tuvo que pronunciarse. "El Reino Unido da lo mejor cuando los pueblos se unen alrededor de valores compartidos y para resolver problemas, más que en la división", declaró el líder laborista a través de un portavoz.
El relanzamiento de la cuestión nacionalista en las últimas horas vino precedido de una inesperada declaración del presidente estadounidense Donald Trump el pasado fin de semana, cuando declaró que le gustaría ver una Irlanda reunificada y eso es algo que "tarde o temprano sucederá".
Preguntada por esas declaraciones, la presidenta del Sinn Féin irlandés, Mary Lou McDonald, ha señalado que "reflejan el hecho de que este debate [sobre la autodeterminación] está muy vivo y la gente comprometida, no sólo dentro, sino también internacionalmente".
Tanto Escocia como Gales e Irlanda del Norte están gobernadas actualmente por líderes independentistas.
