La reina Sonia reúne a los 125 mejores amigos del rey Harald en un homenaje muy personal
El rey Harald, quien falleció el pasado 28 de agosto a los 89 años, no solo tenía muy buenos amigos en los entornos de la realeza, sino que tenía un círculo de amistades que lo apreciaba y lo echa mucho de menos. Aunque al monarca nórdico se le despidió en un gran funeral de Estado el pasado 9 de septiembre, ahora se ha sabido que sus mejores amigos, esos que le acompañaban de caza, a navegar o a tomar un café, le han homenajeado en el Palacio Real.
Los 125 amigos más cercanos del rey Harald
Según publica la revista Se og Hor, hace unos días los 125 amigos más cercanos del rey Harald se reunieron en el Palacio Real para honrarle con una fiesta secreta. La reina Sonia y sus hijos encabezaron esta cena privada en memoria del difunto Rey. Entre los invitados se encontraban sus compañeros con los que salía a navegar, sus amistades con las que salía a cazar y varios muy cercanos a la Familia Real. No hay duda que para muchos del centenar de asistentes, era mucho más que el monarca, sino que era simplemente Harald.
"Son muchos los recuerdos"
Entre los invitados se encontraba el multimillonario inmobiliario, inversor y coleccionista de arte, Christian Ringnes, que acudió con su pareja, Kari-Lena Flaten. La pareja es una de las grandes fortunas de noruega y era un gran amigo de Harald y también de la reina Sonia. El exalcalde de Oslo, Fabian Stang, llegó a la residencia real en bicicleta desde Frogner. "Ha sido triste, son muchos recuerdos, pero creo que la mayoría de los invitados lograron calmar su tristeza y se fueron un poco mejor", declaró a Se og Hor después de la cena. La navegación fue una de las grandes pasiones del monarca, que participó en numerosas regatas internacionales y representó a Noruega en tres Juegos Olímpicos: Tokio 1964, México 1968 y Munich 1972. En la mar encontró una forma de desconectar de sus obligaciones institucionales.
Los discursos de sus hijos y de la reina Sonia
Durante la cena, el rey Haakon y la princesa Marta Luis pronunciaron un discurso conjunto en honor a su padre. La reina Sonia también intervino durante la velada, con unas palabras que provocaron una profunda emoción entre los asistentes. Todo ello se convirtió en un emotivo homenaje que las personas más cercanas a Harald de Noruego quisieron hacerle. No hay duda que para el querido Rey, los buenos y leales amigos eran importantes "y creo que es conmovedor ver que su familia se lo ha demostrado invitándoles a un servicio conmemorativo privado", ha dicho Caroline Vagle, experta en realeza de la revista local. La Familia Real también preparó una sorpresa muy especial en la mesa durante la cena: un pequeño detalle que decía mucho sobre el hombre al que se habían reunido para recordar.
Un rey con un gran sentido del humor
Más allá de su papel como jefe de Estado, Harald era conocido por su sentido del humor, su naturalidad y su carácter cercano. A lo largo de su vida demostró que las obligaciones de la corona no estaban reñidas con sus aficiones personales y siempre reservó un espacio para disfrutar de sus amigos. Por eso, está reunión ha tenido un significado especialmente emotivo para quienes compartieron con él momentos que nada tenían que ver con los actos oficiales.
Una cena sin la solemnidad del funeral de Estado
Esta fiesta también ha sido una forma de mantener vivo el recuerdo de Harald en el lugar que durante tantos años fue su hogar. Rodeados de quienes mejor lo conocían, la reina Sonia y sus hijos han querido rendirle un tributo diferente, alejado de la solemnidad del funeral de Estado y centrado en su faceta más personal. Una velada en la que los recuerdos y las anécdotas de toda una vida dieron los verdaderos protagonistas.



