Harry y Meghan, ante unas próximas Navidades distintas y complicadas para ellos: "Saben que no van a ser invitados por la Familia Real"
Dos meses después de que dieran el salto de vuelta al Reino Unido, la pareja ya está planteándose volver a California para pasar las fiestas navideñas con la madre de Meghan, Doria Ragland. Una nueva información publicada en The Times revela que la pareja ya está pensando en la Navidad y ha reconocido en privado que no serán invitados a pasar ese día con la familia real, conscientes de que "sería incómodo".
"¿Cómo podría funcionar eso? Saben que sería demasiado incómodo y complicado. También saben que no van a ser invitados, y no están esperando ninguna invitación", informa el periódico británico. En su lugar, el duque y la duquesa de Sussex "harán lo que Doria quiera" tanto para el Día de Acción de Gracias, a finales de noviembre, como para Navidad.
Doria sigue viviendo en California y no está claro si la madre de Meghan Markle volará al Reino Unido o si la familia regresará a California, aunque se espera que los dos hijos de los Sussex, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, asistan al colegio durante la semana de Acción de Gracias.
Estas noticia llega pocos días después de que la editora de la sección de realeza de HELLO!, Emily Nash, también insinuara que los planes de los Sussex para las próximas fiestas incluirían a Doria. "Me sorprendería mucho que los Sussex estuvieran por aquí en Navidad. Creo que se irán a ver a Doria. Creo que ese fue siempre el plan", afirmó.
Una reacción inesperada
Tras más de un mes en suelo británico, el hijo del actual monarca ha recibido un inesperado recibimiento en uno de los eventos a los que ha acudido recientemente. El príncipe Harry ha sido abucheado por una parte de los aficionados mientras disfrutaba de una cerveza en un partido de rugby. El miembro de la familia real animó desde las gradas mientras veía cómo los Leicester Tigers se enfrentaban a sus rivales, el Gloucester Rugby, en un reñido partido disputado este viernes por la noche. El Leicester remontó una desventaja de 14 puntos para infligir al Gloucester su primera derrota de la temporada y revalidar el título de la copa. Harry es aficionado a este deporte desde siempre.
El príncipe Harry no se quiso perder ni un detalle del partido, levantando los puños al aire y chocando los cinco con su amigo para celebrar que el Leicester se impusiera finalmente por 38-31. Sin embargo, no todos los asistentes compartían su entusiasmo, ya que el joven de 42 años fue recibido con abucheos por parte de algunos sectores del público cuando apareció en la pantalla gigante del estadio. "Una cara entre la multitud, el príncipe Harry, de vuelta a casa y disfrutando de nuevo del rugby", comentó el comentarista de TNT Nick Mullins. "Se oyen algunos abucheos", precisó. El monarca vio el partido junto a unos amigos y con Andrea Pinchen, director ejecutivo de los Tigers.
Su presencia en el partido de rugby se produjo mientras se veía a Meghan cenando con Malala Yousafzai en el Claridge’s de Londres, en lo que supuso su primera aparición pública desde que la familia volviera a salir a la luz pública tras años de reclusión en California. Un vídeo grabado por un comensal en el lujoso restaurante del Claridge’s muestra a Meghan y a la ganadora del Premio Nobel de la Paz sentadas en una mesa de una esquina.






