Al menos 12 muertos y más de 300 heridos en el aeropuerto de Riad tras un ataque atribuido a los hutíes
Al menos 12 personas murieron y 309 resultaron heridas este sábado en un ataque contra el aeropuerto internacional de Riad, una acción atribuida a los combatientes hutíes de Yemen, apoyados por Irán.
Se trata del ataque más mortífero en Arabia Saudí desde un atentado suicida con bomba del grupo Estado Islámico (EI) que causó la muerte de 21 fieles en una mezquita chiita de Al Qatif (este) en mayo de 2015.
Cuatro saudíes y ocho extranjeros, entre ellos un estadounidense, figuran entre los muertos en Riad, precisó la autoridad de aviación civil del reino en un comunicado.
"El ataque también dejó 309 heridos", algunos de los cuales sufren "lesiones graves", y "daños materiales", añadió.
Tras el ataque, las autoridades sauditas decretaron clases a distancia en los colegios de Riad durante toda la semana.
La coalición militar liderada por Arabia Saudí en apoyo al gobierno internacionalmente reconocido de Yemen acusó el domingo a los hutíes y prometió responder "con firmeza".
Es un "crimen de guerra (...) contra una de las terminales de pasajeros del Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad que causó muertos y heridos entre viajeros y empleados", según un comunicado del portavoz de la coalición, Turki al Malki.
"Una seria amenaza"
El presidente estadounidense Donald Trump calificó el ataque de "inaceptable" y adelantó que conversará con el gobernante de facto saudita, el príncipe heredero Mohamed bin Salmán.
El enviado de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, advirtió que se trata de "una grave escalada" que dificulta "aún más los esfuerzos de paz".
Para el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif el ataque representa "una seria amenaza a la paz y estabilidad regionales".
Varios países árabes condenaron los ataques. La Liga Árabe, integrada por 22 países, calificó de "flagrante violación del derecho internacional" los ataques reiterados contra instalaciones de aviación civil, al considerar que ponen en peligro la vida de los pasajeros y del personal aeroportuario.
En un comunicado, el organismo panárabe alertó de que estas acciones constituyen una escalada de gran peligrosidad y una amenaza directa para la población civil, la navegación aérea internacional y la estabilidad de la región y reiteró su apoyo a las medidas legítimas que adopte Riad para proteger su territorio.
Por su parte, Jordania reiteró su condena a los ataques y aseguró que Amán mantiene la coordinación con las autoridades saudíes para atender a sus ciudadanos afectados por el ataque, tras confirmar la muerte de un ciudadano jordano y que otros cuatro resultaron heridos, dos de los cuales ya recibieron el alta hospitalaria, mientras que dos mujeres permanecen ingresadas.
Catar también condenó los ataques contra el aeropuerto saudí y recordó que la seguridad del reino árabe "es una parte integral de la seguridad de Catar y del sistema de seguridad colectiva de los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)".
Asimismo, Kuwait calificó la operación hutí de "ataque atroz y cobarde constituye una violación flagrante del derecho internacional y del derecho internacional humanitario, y que la repetición de estos actos hostiles sistemáticos, que toman como blanco objetivos civiles y infraestructuras vitales, representa una escalada peligrosa y una amenaza directa".
Baréin subrayó "el derecho inherente de Arabia Saudí a la legítima defensa, consagrado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas y en el Acuerdo de Defensa Conjunta del Consejo de Cooperación del Golfo".
Estas condenas llegan después del mensaje del gobierno internacionalmente reconocido del Yemen que condenó el ataque que lanzaron los insurgentes en la víspera y reafirmó su apoyo a Arabia Saudí en la lucha contra los insurgentes.
"Todo el mundo corría"
Más temprano las autoridades movilizaron a médicos para hacer frente a una "emergencia grave" y varias embajadas extranjeras instaron a sus ciudadanos a evitar el aeropuerto.
Los hutíes han desatado una ola de ataques contra el reino apuntando a aeropuertos saudíes, instalaciones petroleras y tanqueros desde julio cuando se desmoronó la tregua con el gobierno yemení respaldado por Riad.
El gobierno saudí rara vez reconoce públicamente que los ataques hutíes alcancen objetivos civiles y, en las últimas semanas, ha guardado silencio sobre estos incidentes.
Un testigo afirmó haber escuchado una explosión mientras esperaba para embarcar en un vuelo y otro declaró haber presenciado un impacto que dejó heridos y desató escenas de pánico entre los pasajeros. "Estaba en la puerta 403. Vi cómo alcanzaban la 401, vi heridos (...) Todo el mundo corría", relató a la AFP.
La autoridad de aviación civil anunció que las operaciones del aeropuerto fueron suspendidas temporalmente mientras se determinaban los daños y se verificaba la seguridad de las instalaciones.
El conflicto yemenita volvió a intensificarse tras el fin de una tregua de cuatro años negociada por la ONU, en plena escalada de la guerra regional en Oriente Medio.
En Yemen, las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí avanzaban contra los hutíes en zonas que los combatientes proiraníes habían conquistado el mes pasado en los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, indicaron fuentes militares a la AFP.
La semana pasada, el gobierno yemenita anunció una contraofensiva destinada a recuperar todos los territorios controlados por los hutíes, después de que estos se apoderaran de toda la costa occidental del país en una ofensiva relámpago.
Los hutíes confirmaron que las fuerzas gubernamentales habían lanzado ataques en la zona de Bab el Mandeb, paso clave para el transporte de petróleo y mercancías por el mar Rojo, pero aseguraron haber repelido la ofensiva.
Las afirmaciones de ambos bandos no han podido ser verificadas de forma independiente, en un conflicto de evolución rápida y con un acceso muy restringido para los periodistas.