César Ramos, obligado a aclarar quién le pagó en la talacha

César Ramos, obligado a aclarar quién le pagó en la talacha

César Ramos es un árbitro con gafete internacional y tres veces mundialista. Su prestigio lo ha ganado con buenas actuaciones. En México donde el arbitraje sigue siendo una asignatura pendiente él ha brillado. Por lo que se sabe es un hombre serio, lejos de los escándalos y respetado.

Por eso no se entiende qué hacía en el estadio “Coruco” Díaz aquel día en que dos equipos de la “talacha”, el América Buenavista y Chivas Impulsora, se enfrentaron para ver quién ganaba un millón de pesos, que tampoco nadie ha explicado quién pagaría ni de dónde procede ese dinero.

En medio de los golpes, de la violencia, de la información acerca de que grupos presuntamente delictivos son los patrocinadores de estos equipos y partidos quedó el árbitro que tampoco ha dicho esta boca es mía.

Se ha especulado que cobró entre 70 mil y 100 mil pesos por trabajar en ese duelo, pero la realidad es que sólo Ramos sabe si decidió ir gratis, por vivir la experiencia de andar con los talacheros (ajá) o, efectivamente, por ganarse un dinero que, cualquiera que sea el monto, no le alcanzaría para limpiar su prestigio.

La FMF debe aclarar cuánto cobró Ramos, cómo recibió el dinero y cuál es el origen del mismo. No se trata de una cuestión elitista, es decir, que el silbante no pueda ir al barrio o convivir con la banda.

No es una cuestión de clase ni de categoría sino simplemente de que en esta época de amaño de partidos donde se supone que la FMF a través de su estructura está peleando por la limpieza del futbol, porque ningún actor del futbol tenga el mínimo contacto con apostadores o con personas interesadas en manchar el juego, al árbitro más importante de México le parezca buena idea ir a trabajar en un espacio donde lo que priva es la anarquía.

No hay un orden, no hay un cuidado —ni les importa— de quiénes son los propietarios de esos equipos que tienen dinero para pagar lo suficientemente bien como para que exfutbolistas de clubes de la Primera División o aquellos que no lograron el sueño de ser profesionales tengan un espacio donde jugar.

Hasta ahora la FMF mediante una carta enviada al diario Reforma pidió a sus colegiados “abstenerse” de trabajar fuera del futbol organizado (amateur o informal) y no hubo un señalamiento público hacia la mala decisión de César Ramos. Reza el dicho: dime con quién andas y te diré quién eres.

Ese razonamiento fue el que en 2022 le aplicaron a la árbitra asistente de la Liga Femenil, Valeria Andrade, quien fue expulsada de la Comisión de Árbitros por promocionar una casa de apuestas en su cuenta de Instagram, lo cual viola el artículo 26 del Código de Ética. Bien aplicado.

Ese mismo código también dice que los afiliados deben abstenerse de cualquier conducta que dañe la imagen de la FMF y que están impedidos a aceptar obsequios y dinero en efectivo ni de ninguna otra forma. Por promocionar casas de apuestas tampoco castigaron a Alan Mozo ni a Dieter Villalpando, quien se confesó apostador.

De los seleccionados aceptando relojes de lujo ya ni hablamos. 

POR BEATRIZ PEREYRA

COLABORADORA

TWITTER: @BEATRIZAPAREYRA

MAAZ