FIL Monterrey: Queremos ser el gran festival del libro del norte

FIL Monterrey: Queremos ser el gran festival del libro del norte

Durante años, la Feria Internacional del Libro de Monterrey se vanaglorió de su éxito comercial: uno de sus grandes júbilos fue contar con “el ticket de venta más alto del país”, pero “no se hablaba tanto de que fuera un encuentro literario”, dice su director Henoc de Santiago.

La fama comercial no era suficiente. Desde hace cuatro años, cuando llegó a la dirección de la FIL Monterrey, De Santiago centró uno de sus objetivos en el programa literario: "Fue buscar, cada vez, traer a mejores autores, de mayor reconocimiento, que normalmente no visitaban la ciudad, aunque es un núcleo urbano importantísimo, el segundo de este país, junto con Guadalajara, (eso) no estaba correspondiendo a la feria con el ímpetu de la ciudad".

Este año, el de Monterrey es  uno de los programas literarios más atractivos: su cartel está encabezado por los franceses J. M. G. Le Clézio, premio Nobel de Literatura 2008; y Emmanuel Carrère, premio Princesa de Asturias de las Letras 2021. "Un programa de este nivel llegó para quedarse, ni un paso para atrás, habrá algunos años que te confirmen más que otros años, pero un programa de este nivel queda muy arraigado en la población lectora", dice.

Del 10 al 18 de octubre, el encuentro se llevará a cabo en el Centro Internacional de Negocios Monterrey, en Parque Fundidora. El programa incluye además la presencia de Gioconda Belli, última ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances; Leonardo Padura; Janne Teller; Rita Dove y Alberto Manguel. El invitado especial será El Colegio Nacional, por lo que asistirán más de una decena de intelectuales, artistas y científicos colegiados.

Después de esta edición 34, agrega, "la feria tiene que consolidarse como el gran festival del libro del norte de México y uno de los grandes encuentros literarios a nivel latinoamérica". En ello, apunta, influirá el número de asistentes (en 2025 alcanzó los 360 mil), el nivel de su programa literario, su apuesta por los nuevos lectores, y la diversidad de editoriales que asisten: "Ahí hay un gran reto, otras ferias lo tienen más fácil, (Guadalajara) porque es la feria grandota donde todos quieren estar, o la Ciudad de México, donde es más fácil ir".

De Santiago destaca de la programación los encuentros Horizontes de la escritura, Diálogos del Norte, el Congreso de Literatura Infantil y Juvenil, así como espacios para la ilustración y la narrativa gráfica. Este año también "volvemos a crecer, la feria ya ocupa arriba de 20 mil metros cuadrados, ahora son casi 2 mil metros más de área comercial, que nos lleva a crecer más del 10% en expositores".

La otra gran apuesta de la feria, dice es "estar muy bien estructurada financieramente, eso es básico, muy pocas ferias pueden llegar a ese punto, les tiembla tantito el presupuesto del gobierno del estado y se van para abajo, desaparecen". 

Con el fin de fortalecer, tanto literariamente como económicamente, no solo a la FIL de Monterrey sino también a otros encuentros literarios, De Santiago participó en días pasados en la conformación de la Red Iberoamericana de Festivales y Ferias del Libro, efectuada durante la realización del Hay Festival Querétaro. 

"Esta red buscará el fortalecimiento del ecosistema de las ferias del libro a nivel latino e iberoamericano, también capacitarnos, ver tendencias, crear un circuito de intercambio de autores, en fin".

Además de Monterrey, señala, participan el Festival Centroamérica Cuenta, el Festival Gabo, el Festival LEA, Hay Festival, la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York, la de Bogotá, la de Buenos Aires, y la de Lima, mientras que la FIL de Guadalajara ha manifestado ya su interés por unirse también. 

PAL