En menos de tres minutos, Casa Blanca pasó de la despedida a la locura: Liga de Quito llevó a Palmeiras a los penales, pero quedó eliminado de la Libertadores

En menos de tres minutos, Casa Blanca pasó de la despedida a la locura: Liga de Quito llevó a Palmeiras a los penales, pero quedó eliminado de la Libertadores

La tarde soleada y despejada recibió en Quito una jornada que prometía ser especial. A las 17:00 de este miércoles, 16 de septiembre, comenzó el duelo entre Liga de Quito y Palmeiras, aunque desde los primeros minutos el Rodrigo Paz Delgado todavía seguía recibiendo hinchas que llegaban directamente desde sus trabajos. Poco a poco, las tribunas se llenaron hasta quedar completamente vestidas de blanco.

En las gradas, la Muerte Blanca marcó el ritmo durante todo el partido. Los cánticos, bombos y flamear de banderas acompañaron cada ataque de Liga y convirtieron al estadio en un escenario de presión constante para Palmeiras. Entre el mar blanco apareció además un mensaje que resumía el sentimiento de la noche: “Ecuador, va por ti”, frase que en su momento el equipo exhibió en 2008, cuando alcanzó el único campeonato de la Libertadores para Ecuador hasta ahora.

Wilmar Roldán hizo sonar su silbato y comenzó la revancha de los cuartos de final. Cada avance de Liga era respondido con aplausos y gritos, mientras que las jugadas de Palmeiras provocaban un ensordecedor silbido desde las tribunas.

Publicidad

A los 10 minutos llegó el primer golpe visitante. La defensa de Liga tuvo problemas para despejar el balón dentro del área y Palmeiras aprovechó el desconcierto. Marlon Freitas apareció para poner el 0-1.

El silencio apenas duró unos instantes. A los 15 minutos, Luis Segovia marcó el empate y el Rodrigo Paz Delgado explotó. Las banderas volvieron a levantarse, los hinchas se abrazaron y el equipo recuperó el impulso que necesitaba para buscar la remontada.

En el segundo tiempo, la tensión aumentó. Al minuto 66, Abel Ferreira fue expulsado por sus reclamos al cuerpo arbitral y tuvo que abandonar la zona técnica.

Publicidad

Publicidad

Luego llegó otro golpe para los albos. Roldán sancionó penal a favor de Palmeiras y todo el estadio se volcó en silbidos y abucheos mientras Vitor Roque se preparaba para cobrarlo. El delantero brasileño no falló y puso el 1-2. El global quedó 1-3.

Con el tiempo en contra, algunos hinchas comenzaron a abandonar el estadio. La remontada parecía cada vez más lejana y la eliminación se sentía cerca. Sin embargo, mientras parte del público buscaba la salida, Liga todavía tenía una última reacción preparada.

Al minuto 90, Michael Estrada apareció para marcar el segundo de Liga de Quito. El gol cambió por completo el ambiente. Los aficionados que ya se marchaban se detuvieron, regresaron la mirada hacia la cancha y volvieron a empujar al equipo. En cuestión de segundos, el estadio pasó de la resignación a la esperanza.

Liga se lanzó al ataque y Palmeiras intentó resistir como pudo. Cada balón al área provocaba una reacción inmediata en las tribunas. El reloj avanzaba, pero Casa Blanca no quería despedirse.

Al minuto 93, cuando el partido parecía llegar a su final, Michael Estrada volvió a aparecer. El delantero recibió dentro del área y definió de cabeza para marcar el 3-2 de Liga de Quito. El Rodrigo Paz Delgado estalló nuevamente y el global quedó igualado 3-3.

En menos de tres minutos, el estadio había vivido dos realidades completamente opuestas: algunos hinchas ya salían convencidos de que la serie estaba perdida y, de pronto, regresaban a celebrar una remontada que parecía imposible. Los gritos, los abrazos y las lágrimas se mezclaron en las tribunas mientras los jugadores corrían a festejar junto a la hinchada.

Publicidad

El gol de Estrada llevó la definición a los penales. Liga había conseguido cambiar la historia en el último suspiro y mantener vivo el sueño continental desde los doce pasos. Casa Blanca, que minutos antes parecía resignada a la eliminación, terminó convertida en una locura blanca.

Más allá del resultado, pues el equipo visitante se impuso 4-3 en la tanda de penales hoy la hinchada azucena vibró de principio a fin ante un rival de lujo cuya plantilla está valorada en 209, 48 millones de euros frente a los 21,03 millones del conjunto albo. (D)