Avanza la meta de conectividad por vías férreas

Avanza la meta de conectividad por vías férreas

Cuando el director de la Agencia de Trenes y Transporte Integrado (Attrapi), Andrés Lajous, habla de ferrocarriles, le llega un olor a pan tostado y té de manzanilla, mismo que percibía cuando en su infancia viajaba por este modo de transporte, el cual renace para impulsar la movilidad y competitividad logística del país.

Si bien el transporte de pasajeros acapara los titulares, en la columna vertebral del plan está garantizar la convivencia con la red de carga, vital para mover insumos pesados como acero, cemento, granos, químicos y vehículos. Por esta apuesta del gobierno es que se instauró la agencia.

“No existían tantos equipos especializados en temas ferroviarios porque no había mucha actividad, sólo la supervisión de concesiones. Había algunos equipos que participaron en el tren Interrural México-Toluca, pero sólo eso. Ha crecido la institución para poder atender todos los proyectos”, comparte a El Heraldo de México.

Los trabajos contemplan conectar los principales polos económicos del país Si bien el plan maestro marca alcanzar tres mil kilómetros de red ferroviaria al finalizar el sexenio, se encuentran en proceso de obra e inversión mil 700 kilómetros.

Andrés Lajous compartió que la flota de 47 trenes adquiridos para los tramos en ejecución, más de 70 por ciento de los componentes son de fabricación nacional, ensamblados principalmente en la planta de Ciudad Sahagún, Hidalgo. 

“Se publicó recientemente un decreto para priorizar el acero nacional. Incluso los lugares donde tenemos viaductos que están hechos de acero, como es el caso de la zona urbana de Monterrey, está considerado que el acero que se use sea acero de fabricación nacional”, revela.

En tanto, los rieles, un insumo no fabricado en el país, son importados mediante licitaciones internacionales.

El impulso al sistema ferroviario también responde a una ecuación económica y ambiental: mover mercancías por tren es más barato y eficiente, con menor costo operativo laboral, un ahorro considerable de combustible y una reducción en emisiones de carbono.

Sobre la infraestructura necesaria, reconoce que será la demanda la que la promueva, por ejemplo, en trenes refrigerados. “Hay de México hasta Canadá muchos que mueven chocolate, galletas, perecederos. En términos de intermodal, también hemos visto incrementos del uso, sobre todo en el Pacífico, y que distribuyen dentro de nuestro país”, cuenta.

La red está orientada a fortalecer la conectividad multimodal con los puertos del país. El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), operado por la Secretaría de Marina, conecta los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, transporta cargamentos clave frente a las saturaciones de rutas internacionales.

“Se va desarrollando el propio servicio y cada vez se van adquiriendo más clientes, ante restricciones que se imponen, como en el Canal de Panamá. Habrá más clientes que busquen, sobre todo cuando no son productos muy grandes, o cuando les importa más la velocidad de cruce”, visualiza. 

El proyecto del Tren Maya de Carga contempla conectar las afueras de Mérida con el puerto de Progreso, facilitando la llegada de insumos por vía marítima para su distribución terrestre. “Tiene considerado que las vías son de pasajeros en el día y en la noche serán de carga”, detalla.

A la par, el despliegue de la red férrea hacia el sur busca atender la demanda creciente de granos, cemento y combustibles en estados de alto crecimiento como Yucatán y Quintana Roo, al tiempo que se proyecta la interconexión de la Línea K hacia la frontera con Guatemala para agilizar el comercio centroamericano.

Lajous agregó que como parte de la integración ferroviaria de pasajeros, la agencia trabaja en un sistema de boletaje centralizado, para que se tenga información sobre los viajes, puedan planearse con tiempo, y se compre el boleto que convenga.

“Probablemente habrá muchas personas que van a usar estos trenes para viajes regionales. Una parte del sistema de boletaje estará enfocado hacia personas que hacen viajes de largo recorrido, y otros de corta distancia”, agrega.

Para garantizar la seguridad en líneas donde los trenes de pasajeros convivirán en paralelo con los corredores de carga, el gobierno ha estandarizado la tecnología de señalización y control. 

Todas las rutas adoptarán el Sistema de Control de Trenes Europeo (ETCS), estándar que ya opera en el Tren Interurbano, el Tren Maya y la ruta hacia el AIFA, que regula los límites de velocidad y mantiene distancias mínimas de seguridad entre formaciones, eliminando el margen de error humano.

Francisco Domínguez

EEZ