Salen a la luz las 2 cartas que comprometerían a Meghan Markle en el turbio caso por el que se investiga a su padre
Meghan Markle (45) le dijo a su padre Thomas Markle, de 82 años, con quien no mantiene relación, que estaba al corriente de las acusaciones de abuso sexual formuladas contra él en la última carta que le envió. Este sábado, el tabloide británico The Sun ha informado en exclusiva de que la duquesa de Sussex envió una carta a su progenitor mientras este se encontraba hospitalizado en Filipinas en diciembre de 2025, tras la amputación de una pierna a causa de un coágulo de sangre.
En la carta, Meghan le dijo a su padre que nunca le permitiría conocer a sus dos hijos y que esa sería la última vez que tendría noticias de ella, según el medio previamente mencionado. The Sun también señala que, presuntamente, ella le acusó de abusar sexualmente de menores, sabía que había abusado de niñas pequeñas y afirmó que las autoridades estaban al corriente de su comportamiento. El medio ha contado, además, que la duquesa de Sussex se encargó de que la dirección del hospital le llevara la carta a su cama, le pidiera que firmara un formulario confirmando la recepción de la misma y grabara el momento en que él la aceptaba.
La segunda carta
También hay otra misiva de la que se ha hecho eco Page Six, en la que, supuestamente, la exmujer del padre de Meghan se pone en contacto con ella para alertarla del material que había encontrado. La primera esposa de Thomas Markle Sr. dio la voz de alarma sobre el presunto maltrato infantil antes de que se convirtiera en objeto de una investigación policial, según informan varias fuentes al medio estadounidense.
Roslyn Loveless, que estuvo casada con el antiguo director de iluminación de televisión entre 1964 y 1975, envió una carta en la que detallaba las acusaciones contra su exmarido y que llegó a manos de la Policía Metropolitana de Londres en 2019, según Page Six. Loveless falleció en 2024. Aunque aún se desconoce el contenido de la carta, posteriormente la policía se la remitió a la hija de Markle, Meghan. La duquesa de Sussex ha declarado que se sintió "profundamente consternada" por las acusaciones.
Thomas, investogado por presunta posesión de pornografía
Hace unos días conocíamos que el progenitor de Meghan estaría siendo investigado por un presunto delito de posesión de pornografía infantil. Fue su propio hijo, Thomas Jr., de 60 años y medio hermano de Meghan, quien le denunció tras descubrir, supuestamente, una enorme colección de imágenes "repugnantes" en su casa de la ciudad de Cebú, en Filipinas, guardadas en cajas y dispositivos electrónicos. "Cuando encontré este material, me horroricé y no tuve más remedio que denunciar a mi padre", dijo su hijo a The Sun. "Lo he apoyado, cuidado y ayudado durante años, pero eso se acaba ahora. No volveré a hablar con mi padre jamás, a menos que me llamen a declarar en su contra", añadía.
La reciente denuncia pública realizada por Thomas Markle Jr. ha provocado que las autoridades internacionales tomen cartas en el asunto. Actualmente, el FBI ha confirmado que prestará apoyo a las autoridades filipinas, mientras que la Policía Metropolitana de Londres revisa las alertas recibidas años atrás. Ante estos movimientos, el círculo de Meghan respira más tranquilo: "Después de tantos años de vivir con preocupaciones profundamente inquietantes, también hay un verdadero sentido de alivio de que estos asuntos se estén investigando adecuadamente", admitían este sábado al tabloide británico, fuente principal de toda la información volcada en este artículo.
Así lo ha confesado la propia Meghan, que hace dos días admitía en un comunicado, y con gran valentía, el origen de su decisión más difícil: "En 2018, se envió una carta a la Policía Metropolitana de Londres y a la unidad de Protección de la Familia Real [...]. Posteriormente, esa carta me fue remitida. En ella se formulaban acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre, y se me aseguró que se estaban investigando".






