La lección que Lucía Rivera aprendió de su abuelo y que ahora la ayuda a afrontar su pérdida
Han pasado cuatro días desde la muerte de Rafael Pablo Romero y su ausencia cada vez ocupa más espacio en el corazón de su nieta, la modelo Lucía Rivera. "Ninguna de las cartas que te escribo son suficientes para agradecerte todo el amor que me has dado, güeli. Ojalá poder rebobinar y volver atrás. Todos te sentimos cerca. Te has ido por la puerta grande, Romerito. Eres imborrable. Ahora podrás visitar todos los lugares conmigo. Sé que nunca nos soltaras. Siempre serás mi mejor amigo", compartió la top en sus redes sociales junto a varias fotos de ambos.
Para Lucía la pérdida es especialmente dura, ya que su abuelo era como un padre para ella. "Es una despedida muy dura y todo me duele mucho en este momento. Estoy bastante desencajada. Voy a tardar mucho en estar bien y poder llevar mi vida con normalidad. Mi abuelo era una grandísima persona. Él está descansando y cuidándonos a todos desde arriba", dijo muy emocionada.
En mitad de este duro momento, la top, de 27 años, encuentra consuelo en las enseñanzas que le dejó su abuelo, especialmente en una que ahora cobra un significado muy especial para ella: aprender a afrontar el difícil proceso de la despedida. "Lecciones que aprendí de güelito: Lo difícil que es ver a alguien sufrir a alguien que quieres tanto y saber que lo mejor es que se vaya. Luchar con el egoísmo de no querer perderle y no verle más", ha escrito.
Aunque Lucía mantiene una excelente relación con su padre, el torero Cayetano Rivera, su abuelo ha sido "la figura paterna que he tenido toda la vida". De hecho, según contó en una entrevista concedida a la revista ¡HOLA! en 2018, "para mí, son más padres mis abuelos que mis padres". "A mi madre la adoro y me ayuda cuando estoy mal, pero, al final, a la que llamo es a mi abuela, instintivamente. Mi madre se desvive por mí, pero está más ocupada con mi hermano Martín, y mi abuela tiene todo el tiempo del mundo. Mis abuelos significan la paz para mí", afirmó.
Tiempo después, Blanca Romero corroboró las palabras de su hija en el programa Mis raíces, de Cuatro, presentado por la periodista Isabel Jiménez. "Mi madre me medio crió a mu hija porque, además, yo tenía 22 años. Me iba al parque y me tiraba del tobogán con ella o iba con la silla corriendo. Luci no tuvo una madre, tuvo una amiga con la que jugaba", declaró.



