Héctor Infanzón celebra cinco décadas de carrera
Para Héctor Infanzón, la Ciudad de México tiene una sonoridad propia, la de sus calles, sus vendedores ambulantes, su caos, sus transformaciones y las historias de quienes la habitan, voces y atmósferas que acompañan su trayectoria como pianista y compositor y confluyen en “Andando”, el concierto con el que celebra 50 años de carrera, el 30 de agosto, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.
Acompañado por la Citadino Orquesta, Infanzón presenta temas, entre composiciones nuevas y piezas representativas de sus discos anteriores.
“Celebrar 50 años es un motivo de gran reflexión, de hacer un recuento de lo vivido y, sobre todo, además de celebración, es un ejercicio de memoria y gratitud para el público y para todas las personas que me han acompañado a lo largo de estos 50 años”, comparte.
El programa reúne parte de las experiencias que marcaron su recorrido artístico, desde su formación clásica y su paso por la música popular hasta los viajes que le permitieron mirar a México desde otras latitudes.
“Durante 15 años estudié piano con tres maestros mientras desarrollaba su carrera en la música popular, toque en salones de baile, acompañé a diversos artistas, formé agrupaciones y exploré distintos estilos. Todo ese aprendizaje terminó por confluir en una propuesta propia”, cuenta.

“Jazz, música clásica, folklor, rock, pop y música de concierto conviven en mi universo, no tengo distinción entre géneros, todo lo respeto por igual. Todos estos estilos están impregnados en mí y tengo la posibilidad de combinarlos”, agrega.
Esa libertad creativa, señala, está acompañada por una disciplina que considera indispensable para su oficio, ya que “su formación clásica le enseñó a aproximarse a la música con rigor y constancia, una metodología que posteriormente trasladó a sus proyectos de cámara, sus agrupaciones y sus composiciones sinfónicas”.
“La disciplina, el trabajo arduo y el estudio constante sí son pilares fundamentales para cualquier músico”, afirma.
Mientras que, “la ciudad como partitura” le permitió encontrar belleza en el caos y a detectar la intensidad, la energía y la mezcla de cultura que son una fuente de inspiración para su música,

En esa búsqueda también aparecen autores como Carlos Fuentes, Andrés Henestrosa y Jaime Sabines, cuya literatura, particularmente la forma en que estos escritores observaron México, alimentó su propia mirada sobre la ciudad.
“Caminar la ciudad también es una forma de crear. Podría escribir poesía, pero la música misma es una poesía con la que prefiero contar mis andares en la ciudad”, dice.
El nombre del concierto, resume entonces, la filosofía con la que Infanzón enfrenta este aniversario y utiliza “andando no como una forma pretender o marcar un punto final, sino reconocer que el camino continúa”.
En esta celebración, lo acompaña la Citadino Orquesta una agrupación de Infazón que está integrada por cuatro trompetas, cinco saxofones, dos percusiones, batería, bajo y piano, una formación que recupera la sonoridad de las orquestas de mediados del siglo XX.

La recomendación a las nuevas generaciones mexicanas, comparte, es mirar hacia sus propias historias y el lugar del que vienen “lo único que nos salva a los artistas es nuestra propia identidad. Es una invitación a escuchar la música del barrio, del pueblo y del entorno cotidiano, para convertir esas experiencias en una voz artística propia”.
“Urgen historias propias para que de ahí construyan música. La música es memoria, es nuestra propia vida”, concluye.
ELEMENTOS
- Ha grabado más de trece discos.
- Ha recibido premios como la Medalla Bellas Artes (2024) y tres nominaciones al Grammy en (2021).
- En su obra conviven jazz, música clásica, música mexicana, folklor, rock, pop y música de concierto.
Por Azaneth Cruz
EEZ