Sinaloa: PRIAN, ¿reconciliación?

Sinaloa: PRIAN, ¿reconciliación?

Bien dicen que caras vemos, corazones no sabemos. Y en la Ruta 2027 parece que al PRI y al PAN en Sinaloa les está costando bastante trabajo mantener aquel divorcio político que desde las dirigencias nacionales se anunció prácticamente como definitivo.

La que terminó por mover el tablero fue la diputada local priista Paola Gárate Valenzuela, quien confirmó que desde finales de julio se registró en la plataforma abierta por Acción Nacional para buscar la candidatura a la gubernatura. Eso sí, aclaró que sigue militando en el PRI, que no piensa abandonar por ahora su bancada en el Congreso local y que simplemente aceptó la invitación panista porque apuesta por construir una alianza opositora.

Es decir, priista de militancia, aspirante en la plataforma panista y aliancista por convicción. 

Aunque tampoco se trata de una invitación de última hora. Desde junio, la diputada panista Roxana Rubio Valdez había reconocido públicamente que mantenían conversaciones con Gárate para incorporarla al PAN e incluso le advirtió que no fuera a quedarse como el perro de las dos tortas. Paola no cambió de partido, pero sí terminó entrando a la plataforma azul.

El detalle es que dentro de Acción Nacional ya hay otros interesados. Roxana Rubio, exdirigente estatal del partido y actual coordinadora de la bancada panista en el Congreso de Sinaloa, formalizó desde junio su registro para buscar la gubernatura. También lo hizo Jesús Estrada Ferreiro, exalcalde de Culiacán, quien participa como perfil ciudadano y dejó abiertas dos puertas: competir por el gobierno estatal o regresar por la presidencia municipal de Culiacán.

Difícilmente el registro de Gárate puede leerse únicamente como la búsqueda de una candidatura panista. La apuesta parece ir más lejos: colocar su nombre sobre la mesa mientras PAN y PRI deciden hasta dónde están dispuestos a reconstruir en los estados aquello que públicamente rompieron a nivel nacional.

Así que mientras el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, había marcado distancia de las alianzas con el tricolor, dirigentes y cuadros panistas de distintos estados han comenzado a presionar para que las realidades locales pesen más que las decisiones tomadas desde la Ciudad de México. Y Sinaloa podría ser una de esas excepciones.

Por ahora, los dos partidos siguen con sus propios procesos y cualquier acuerdo está lejos de cerrarse. Incluso Acción Nacional tendrá que resolver primero sus reglas, perfiles y la distribución de género para las gubernaturas que estarán en juego en 2027. Después sabremos si competirán separados, construirán una candidatura común o encontrarán alguna otra fórmula para llegar juntos sin tener que llamarle alianza.

Mientras tanto, Paola Gárate ya puso un pie en el proceso del PAN sin sacar el otro del PRI. Y aunque todavía falta mucho para saber quién aparecerá finalmente en la boleta, algo comienza a quedar claro: en Sinaloa, el anunciado divorcio entre priistas y panistas podría terminar en reconciliación. Cosas de la política.

Nos vemos a las 8 por el de TV.

POR SOFÍA GARCÍA

COLABORADORA

@SOFIGARCIAMX

MAAZ