Bordalás dice “basta”

Bordalás dice “basta”

José Bordalás ha terminado por explotar. Lo hizo después de una noche para olvidar en el Coliseum, donde el Getafe sufrió una humillante derrota frente al Lugano (2-5) en la segunda jornada de la Conference League. El técnico azulón apareció en rueda de prensa con el rostro serio, visiblemente enfadado y con muchas cosas que decir. Lo que comenzó como una valoración de uno de los peores partidos de su equipo en los últimos años terminó convirtiéndose en una dura crítica a la planificación deportiva del club, al nivel de algunos de sus futbolistas y a las promesas que, según aseguró, llevan años sin cumplirse.

La noche había comenzado de la mejor manera posible, con el Getafe adelantándose en el marcador cuando apenas había transcurrido un minuto. Sin embargo, todo se torció a una velocidad difícil de explicar. En el minuto siete, el Lugano ya había dado la vuelta al resultado y al descanso el marcador reflejaba un preocupante 1-3. Bordalás, que había aprovechado el compromiso europeo para dar entrada a los menos habituales, terminó recurriendo a sus titulares para intentar reconducir una situación que amenazaba con convertirse en una humillación histórica. El Getafe acumuló futbolistas en ataque, generó numerosas ocasiones y buscó una remontada que nunca llegó. El resultado final, un contundente 2-5, dejó al Coliseum con una de esas noches difíciles de olvidar.

No era para menos. El Getafe no encajaba cinco goles en su estadio desde 2016, cuando el Real Madrid logró semejante goleada. Por aquel entonces, Bordalás todavía no había llegado al banquillo azulón. Una década después, el entrenador tuvo que presenciar una derrota que él mismo calificó de “ridícula” y que utilizó para explicar muchas de las decisiones que viene tomando durante la temporada.

Bordalás dice “basta”
Jugadores del Lugano celebran uno de los goles al Getafe.Susana Vera

“Me vi obligado a meter a los titulares porque el ridículo era patente y podía ser mayor”, reconoció sin esconder su decepción. El técnico había ofrecido una oportunidad a quienes habitualmente esperan su turno desde el banquillo, pero la respuesta estuvo muy lejos de lo esperado. Tanto que no dudó en lanzarles un mensaje directo: “Cuando la gente me pide que haga cambios y no lo hago, es por esto”. Una frase que resume buena parte de su malestar y que deja en una posición delicada a los futbolistas que debían aprovechar este tipo de encuentros para reivindicarse.

Bordalás tampoco quiso restar gravedad a lo sucedido por tratarse de una competición europea. Al contrario. Considera que el Getafe había quedado muy por debajo de un rival al que, sobre el papel, debía poder competirle. “Con todo el respeto, el Lugano tiene nivel de Segunda División en España y nos ha metido cinco goles”, lamentó. Una reflexión especialmente dura después de comprobar cómo su equipo había sido incapaz de sostener una ventaja inicial y había terminado desbordado durante buena parte del encuentro.

Pero el problema, a ojos del entrenador, va mucho más allá de una mala actuación individual o colectiva. Bordalás llevaba meses avisando de que la plantilla no estaba preparada para afrontar una temporada con tres competiciones, y la goleada ante el conjunto suizo terminó por darle el argumento más contundente posible para recuperar sus advertencias. “Hoy se ha demostrado que la plantilla está descompensada; no aprovecho un mal resultado, lo llevo avisando desde mayo”, aseguró, dejando claro que su enfado no nació con el pitido final.

Bordalás dice “basta”

El técnico considera que no dispone de suficientes alternativas para mantener un nivel competitivo cuando decide introducir cambios. Una circunstancia que le obliga a exprimir a sus futbolistas más importantes y que ahora, con la Liga, la Copa del Rey y la Conference League en el calendario, amenaza con convertirse en un problema todavía mayor. “A partir de ahora no puedo dar descanso a los titulares, con el riesgo evidente de que se lesionen”, advirtió. El mensaje era claro: si quiere competir, tendrá que seguir recurriendo a los mismos jugadores, incluso aunque eso suponga aumentar el desgaste físico y el riesgo de lesiones.

Su diagnóstico de la situación fue todavía más pesimista cuando se le preguntó por la capacidad del Getafe para responder a las exigencias de la temporada. “No nos da para tres competiciones; no nos da ni siquiera para una”, sentenció. Una declaración demoledora, especialmente viniendo de un entrenador que ha construido buena parte de sus éxitos en Getafe a partir de la competitividad de sus equipos, incluso en circunstancias adversas.

Y fue precisamente al hablar de esas dificultades cuando Bordalás dejó las palabras más preocupantes de toda la noche. El entrenador ya no se limitó a cuestionar el rendimiento de sus futbolistas o la profundidad del banquillo, sino que trasladó públicamente su decepción con el propio club. “Me siento engañado; no se ha cumplido lo que se me ha ido prometiendo año tras año”, denunció. Una acusación que deja entrever un desgaste mucho más profundo, acumulado durante varias temporadas, y que pone directamente en el foco a los responsables de confeccionar la plantilla.

Bordalás dice “basta”
Bordalás recibe una camiseta por los 350 partidos con el Getafe de manos del presidente Ángel Torres.Juanjo Martín

“Yo como entrenador no merezco esto”, añadió poco después. Quizás la frase que mejor define su estado de ánimo. Porque más allá de la rabia por encajar cinco goles ante su afición, Bordalás transmitió una sensación de agotamiento y decepción por tener que afrontar, una temporada más, problemas que considera conocidos y que asegura haber trasladado con suficiente antelación.

El entrenador del Getafe nunca se ha caracterizado por esconder sus opiniones sobre las limitaciones de sus plantillas, pero pocas veces se había mostrado tan contundente. Esta vez no hubo espacio para los discursos conciliadores ni para buscar excusas en el desarrollo del partido. Señaló a los suplentes por no aprovechar su oportunidad, cuestionó la planificación deportiva y terminó denunciando unas promesas incumplidas que, a juzgar por sus palabras, han terminado por colmar su paciencia.

Noticias relacionadas

Entrevista a Celestini

La goleada ante el Lugano deja al Getafe tocado en la Conference League, pero también abre un escenario incómodo dentro del club. Bordalás ha convertido una noche desastrosa sobre el césped en una advertencia pública sobre la situación que atraviesa el equipo. El Getafe llevaba diez años sin recibir cinco goles en casa. Su entrenador, por su parte, llevaba mucho tiempo acumulando un malestar que esta vez ya no ha querido seguir guardándose.

¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí