Bárbara Goenaga se rompe al recordar a su padre dos años después de su muerte: "Lo que más echo de menos..."
Hay ausencias a las que uno nunca termina de acostumbrarse. Bárbara Goenaga, actriz y pareja del político Borja Sémper, sabe bien lo que significa perder a un padre, uno de los grandes referentes de la vida, quien te vio crecer, te cuidó y estuvo ahí desde el principio. Con el paso del tiempo, el dolor puede hacerse menos intenso, pero hay recuerdos, gestos y momentos compartidos que permanecen intactos. Y hay fechas en las que todo vuelve a estar especialmente presente.
Así le ha ocurrido ahora, cuando se cumplen dos años de la muerte de su padre, el reconocido pintor Juan Luis Goenaga. La actriz ha querido dedicarle unas emocionantes palabras en euskera en las que, lejos de detenerse únicamente en la tristeza de su ausencia, recuerda aquello que hizo especiales sus últimos años juntos.
"Hoy se cumplen dos años. Lo que más echo de menos son las fiestas que pasé con él. Hasta el último día. Su humor y sus pinturas nos salvaron. 13/08/24 13:13h", ha escrito junto a varias imágenes de su padre.
Una fecha y una hora, las de su muerte, que Bárbara conserva grabadas en la memoria. Juan Luis Goenaga falleció el 13 de agosto de 2024, a los 74 años, a causa de un cáncer de pulmón. Padre e hija decidieron afrontar sus últimos años de una manera muy particular, intentando que la enfermedad no se convirtiera en el centro de sus vidas.
¿Cómo fueron los últimos meses al lado de su padre?
Ya cuando se despidió de él, Bárbara explicó cómo habían vivido aquella etapa. "Estos últimos tres años han sido los mejores que hemos pasado juntos. Duro y hermoso", escribió entonces. Padre e hija sabían que llegaría el desenlace y tomaron una decisión: intentar que no todo girase alrededor de la enfermedad.
"Teníamos dos opciones: contar a todos lo que estaba pasando y vivirlo en la enfermedad, o no decirle nada a nadie y empezar a expresar la vida. Elegimos el segundo y qué bien lo hicimos...", explicó la actriz tras su muerte. Una filosofía que ayuda a entender las palabras que ahora, dos años después, ha elegido para recordarlo.
Durante aquellos años grabaron muchos de sus momentos juntos. Juan Luis aparece sonriendo, gastando bromas, disfrutando de sus nietos, viajando y, sobre todo, haciendo aquello que marcó toda su existencia: pintar. "¡Qué bien lo pasamos, padre!", escribió entonces Bárbara en uno de sus homenajes más personales.
El humor y la pintura como refugio
No es casual que ahora Bárbara asegure que "su humor y sus pinturas nos salvaron". La pintura acompañó a Juan Luis Goenaga prácticamente desde que era un niño. Su hija contó que comenzó a pintar a los cinco años y que su pasión llegó a ser tal que en el colegio sus profesores le permitían dibujar mientras impartían las clases.
Con los años se convirtió en uno de los grandes exponentes del expresionismo vasco. Autodidacta y profundamente ligado a la naturaleza y al mundo rural, desarrolló buena parte de su obra desde su casa de Alkiza, en Gipuzkoa. Su trabajo llegó incluso al cine: Woody Allen escogió más de 130 obras suyas para 'Rifkin's Festival' y recreó para la película el estudio que el artista tenía en su casa-taller.
La dolorosa ausencia de sus padres
La muerte de Juan Luis supuso para Bárbara enfrentarse de nuevo a un dolor que ya conocía. Su madre, Idoia Bilbao, había fallecido en 2015, también a causa de un cáncer de pulmón, cuando la actriz tenía 32 años.
La intérprete ha hablado abiertamente de la profunda sensación de orfandad que dejan esas ausencias. "Los recuerdo cada día. Normalmente con una sonrisa, aunque a veces los echo muchísimo de menos. Se fueron demasiado pronto", confesó en otra ocasión junto a una fotografía en blanco y negro de sus padres.
También puso palabras a esas pequeñas cosas cotidianas que desaparecen cuando faltan:
"Cenar con ellos… Esa llamada el día de Navidad. Que estén más cansados que tú, pero se hagan cargo de todo. Seguir sintiéndote 'la hija' y que te quieran a pesar y por encima de todo. Esa incondicionalidad, se echa mucho de menos". Y terminaba entonces con una petición: "Los que podáis, disfrutad de vuestras madres y padres, mucho mucho mucho".
Después de perder a sus dos padres por un cáncer, Bárbara tuvo que volver a enfrentarse a la enfermedad muy de cerca. En 2025, Borja Sémper hizo público que padecía cáncer de páncreas. Un diagnóstico que llegó en una etapa muy temprana y en el que la actriz desempeñó un papel decisivo: fue ella quien insistió en que su pareja se hiciera las pruebas médicas. "Gracias a ella estoy vivo. Gracias a ella me detectaron el cáncer de páncreas en estadio previo", llegó a reconocer el político.
La propia Bárbara ha explicado que la experiencia vivida con sus padres estuvo detrás de aquella insistencia. "Por suerte o por desgracia, el cáncer ha estado muy presente en mi vida. Mis padres fallecieron los dos de cáncer, bastante jóvenes y en el momento que no les correspondía", confesó a ¡HOLA! al hablar de la enfermedad de Sémper.






