Después del verano, sanear el pelo se convierte en una necesidad a la que todas tenemos que enfrentarnos. El sol, la sal, el cloro y el calor dejan las puntas mucho más secas y castigadas y hacen que la melena pierda ese aspecto bonito que tenía antes de las vacaciones. Pero esto no significa que las amantes del pelo largo tengamos que renunciar a él. Se puede sanear, reparar y recuperar el aspecto cuidado sin cortar por lo sano.
Porque sí, sabemos lo que cuesta conseguir una melena larga. Y después de meses, o incluso años, dejándola crecer, cuesta mucho decir adiós a unos cuantos centímetros. Por eso hemos fichado 10 cortes ideales que permiten sanear las zonas más dañadas y darle una nueva vida al cabello sin perder el largo.
En esta opción los mechones delanteros se desfilan y enmarcan el rostro, consiguiendo que una melena larga tenga mucho más movimiento. Es una de las opciones más fáciles para quienes quieren cambiar algo pero no están dispuestas a cortar demasiado. Además, permite sanear una de las zonas que más suele castigarse y aporta un aire diferente al cabello sin perder su longitud.
Para las más atrevidas, el wolf cut también se puede llevar con una melena larga. Aquílas capas se reparten por todo el cabello y el flequillo aporta ese punto desenfadado que tanto caracteriza al corte. El resultado es una melena con mucho movimiento, cuerpo y llena de personalidad. Y lo mejor es que mantiene el largo completamente intacto, aunque el cambio se nota bastante a simple vista.
Si quieres mantener una melena XL pero necesitas darle una buena puesta a punto, el corte corazón es una opción en tendencia muy especial. Se trabajan las puntas para conseguir una forma redondeada, similar a una C, que aporta ligereza y movimiento. El resultado es muy bonito porque el cabello mantiene su longitud, perolas puntas dejan de verse pesadas y castigadas.
Para las que prefieren sanear al máximo y no tienen miedo a las tijeras, la media melena es la opción perfecta. Es más corta que una melena larga, pero sigue teniendo una longitud muy versátil y fácil de llevar. Además, permite eliminar buena parte de las zonas más dañadas durante el verano de una sola vez. Una alternativa ideal para empezar septiembre con el pelo completamente renovado.
Un corte recto y sin capas puede ser justo lo que necesita una melena después de un intenso verano. El blunt cutconcentra todo el cabello en una línea muy limpia y consigue que las puntas se vean mucho más compactas y llenas. Es sencillo, pero funciona. Sobre todo en cabellos finos, ya que da una mayor sensación de densidad y hace que la melena parezca más sana.
Las chicas de pelo rizado también tienen una opción perfecta para sanear su melena sin perder su forma natural. El corte halocrea una silueta redondeada alrededor de la cabeza y suele acompañarse de un flequillo que aporta todavía más personalidad. Además, ayuda a quitar peso de las puntas y consigue que los rizos recuperen movimiento. El resultado es una melena ligera y con mucha forma.
Las capas largas son el recurso de quienes quieren cambiar pero no quieren que se note demasiado su paso por la peluquería. Se reparten por toda la melena y aportan movimiento sin tocar prácticamente la longitud. Además, ayudan a eliminar las partes más castigadas sin que tengamos la sensación de haber cortado demasiado.
A veces no hace falta tocar toda la melena para conseguir un gran cambio. El flequillo cortina se abre en el centro y cae a ambos lados del rostro, enmarcando y dando un aire renovado al look. Además, permite sanear la parte frontal, una de las que más sufre durante el verano. Lo mejor es que queda especialmente bien con una melena larga y se puede dejar crecer sin que el cambio resulte demasiado drástico.
El corte mariposa sigue siendo uno de los favoritos de quienes quieren movimiento sin despedirse del pelo largo. Sus capas se reparten por la melena y consiguen que el cabello se vea más ligero y con más vida. La parte trasera mantiene prácticamente toda la longitud, así que el cambio está más en la forma que en los centímetros. Una opción ideal para recuperar una melena que llega de las vacaciones algo apagada.
El shaggy es perfecto para las que buscan algo más desenfadado, pero sin lanzarse a un cambio radical. El flequillo y las capas se reparten por toda la melena, aunque en esta versión lo hacen de una forma mucho más suave. El resultado tiene ese punto rebelde que hace más especial al corte, pero mantiene una melena larga y muy fácil de llevar. Además, las capas ayudan a quitar peso y a recuperar movimiento después de la temporada estival.