Ruta 2027: El llanto no alcanza en Zacatecas
David Monreal lloró de coraje. No es una figura retórica ni una licencia periodística: lo vieron, junto a un puñado de colaboradores cercanos, totalmente descompuesto, manoteando, lanzando maldiciones a diestra y siniestra y limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.
Fue horas después de asistir, como invitado, al segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y de hacer una parada en la Cámara de Diputados.
Cualquiera pensaría que el motivo fue el coche bomba que un día antes había estallado en una estación policial. O que el gobernador se quebró al enterarse, una vez más, de que su estado es el más inseguro. Pero no.
La noticia que lo hizo trizas llegó por otro conducto: un emisario del partido -al parecer su propio hermano, Ricardo Monreal- le echó un balde de agua fría. Le confirmó que su protegida, la senadora Verónica Díaz, ex esposa de otro de los Monreal, no será la candidata de Morena a la gubernatura de Zacatecas.
Ahí sí perdió el piso. Sin que muchos lo escucharan, amagó con una rebelión y hasta con romper con el partido. Nada de eso se ha concretado, aunque tampoco hay que descartarlo: todavía no se nombra al precandidato de Morena.
Pero mientras se materializan o no las amenazas, a la presidenta Sheinbaum y a su gobierno les preocupa mucho más la ola de violencia que no cede en Zacatecas que los berrinches de un gobernador incómodo.
La crisis es tan seria -entre el bombazo y las ejecuciones- que la mandataria tuvo que modificar de última hora su gira por los 32 estados, pensada para explicar los pormenores de su Segundo Informe.
Iba a iniciar por el centro del país; ahora la empezó por Morelos y el fin de semana saltará directo al norte, incluido Zacatecas, la entidad que originalmente había dejado hasta el final.
Por eso a David no solo le van a quitar el control de la seguridad: le van a quitar también el control político. Desde el centro impondrán a su sucesor. Y eso, más que cualquier otra cosa, es lo que lo tiene con los pelos de punta a él y a su hermano el diputado Ricardo Monreal, coordinador de los guindas en San Lázaro.
Los dos están obligados a tragarse la cruda realidad. No por capricho del poder central, sino por resultados: pésimos en seguridad, con sospechas de malos manejos administrativos, y con una “candidata” que ni siquiera figura entre los primeros lugares de las encuestas.
Además, los números no mienten: Zacatecas desplazó a Guanajuato como el estado más inseguro del país, y David es, hoy, el gobernador peor evaluado de toda la República.
El panorama es tan oscuro que Morena, con Ariadna Montiel y Citlalli Hernández al frente del proceso, tomarán las riendas de la sucesión. Y en unos días se sabrá el nombre de la abanderada o el abanderado para 2027, pasando por encima de los intereses de la dinastía Monreal.
Y sobre lo que decida el gobierno federal, pronto habrá noticias. Por lo pronto la Ruta 2027, quiérase o no, ya no tiene espacio para las lágrimas de nadie.
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DE ACUERDO CON FUENTES DE MORENA, los nombres de las y los 12 defensores de la transformación que falta conocer en los estados que renuevan gubernaturas en 2027, se revelarán en una sola exhibición y está previsto que se haga una vez que la presidente Sheinbaum concluya su recorrido por el país.
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DE LA OFICINA de Mauricio Tabe se comunicaron para decir que el alcalde de Miguel Hidalgo no impulsa a su esposa como su sucesora. Las condiciones hasta ahora indican que César Garrido, actual director de Gobierno de la misma demarcación, sería el candidato. Oficialmente el partido no ha hecho ningún anuncio pero es cuestión de semanas para hacerlo.
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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “El poder no se llora, se negocia. Y el que lo olvida, lo pierde”.
POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO
COLABORADOR
ALFREDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ALFREDOLEZ
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