Pabel Muñoz reconoce irregularidades en compra de seis camiones recolectores de Emaseo
La compra de seis camiones recolectores de basura para la Empresa Pública Metropolitana de Aseo de Quito (Emaseo), realizada en 2024, vuelve a abrir el debate sobre las adquisiciones del Municipio de Quito.
Tras conocerse un examen especial de la Contraloría, que determinó un perjuicio de alrededor de $ 787.000, el alcalde Pabel Muñoz reconoció que hubo irregularidades en la adquisición y sostuvo que el Municipio fue estafado.
“Antes de que exista el informe de Contraloría, tomamos la decisión de poner una demanda penal que es lo que cabe, porque si usted va a comprar un auto de unas características y le venden de otra, le están estafando”, mencionó Muñoz en una entrevista para un canal digital.
Publicidad
El objetivo de esta compra, según el alcalde de la capital, fue fomentar la recolección diferenciada en la ciudad y reorganizar por días el retiro de la basura orgánica, inorgánica y más productos reciclables.
“Se activaron las garantías del caso para decirle ‘si usted no me vendió lo que yo no le vendí, le devuelvo los seis camiones y usted me deberá entregar los seis camiones que cumplan las características’”, continuó Muñoz.
Aprobado proyecto de Ley que establece nuevas reglas de control del tránsito y que pone en la mira las competencias de los municipios
El informe de Contraloría, aprobado en julio de 2026, señala que los seis vehículos no cumplían con varias de las especificaciones técnicas establecidas en el contrato y que los funcionarios de Emaseo no realizaron una adecuada evaluación técnico-mecánica antes de recibirlos.
Publicidad
Publicidad
Entre las fallas detectadas están una menor capacidad de carga, deficiencias en el sistema de frenado y motores con una potencia inferior a la requerida.
Tres camiones operaron con eficiencia de entre el 50 % y el 54 %, cuando la entidad encargada de las Revisiones Técnicas Vehiculares determina que el mínimo debe ser un 65 %. Además, la empresa municipal recibió otros tres con 210 caballos de potencia, lo que representa una deficiencia entre el 10 % y el 34 %.
A todos los inconvenientes se une la capacidad de carga de los seis camiones. Emaseo habría pedido que los vehículos puedan cargar 3,5 toneladas, pero solo lograron transportar entre 3,09 y 3,22 toneladas.
Pero el perjuicio no se limita a los problemas mecánicos. De los $ 787.000 observados por la Contraloría, $ 107.000 corresponden a un pago realizado al PNUD bajo el concepto de “Comisiones, Interés y Financieros”, mientras que los $ 680.000 restantes están relacionados con la falta de verificación técnica de los vehículos. La operación formó parte de un contrato de $ 5,4 millones entre Emaseo e Induacero.
El caso, sin embargo, ya había sido llevado a la justicia. A finales de 2025, el Municipio de Quito, a través de Emaseo, presentó una denuncia por presunta estafa contra Induacero, luego de que los camiones comenzaran a presentar fallas desde junio de ese año.
En agosto de 2025, Emaseo había solicitado la terminación anticipada del contrato y posteriormente exigió la ejecución de la garantía técnica para que los vehículos fueran reemplazados.
Publicidad
El concejal Andrés Campaña mostró el examen de la Contraloría y dijo: “Existe una evasión de la norma de contratación pública, similar a lo que pasó con la compra de los 60 trolebuses que realizó la Empresa de Pasajeros”.
Reformas a Ley de Tránsito plantean reglas para fotorradares y crea un sistema de peajes unificados
Finalmente advirtió que el documento oficial serviría para iniciar una investigación de responsabilidad penal por peculado contra el exgerente de Emaseo Jorge Jaramillo y doce funcionarios más. (I)

