Los flamencos de Albania quieren temporada de otoño: "El primer ministro Rama sigue defendiendo el proyecto de Jared Kushner"
Sin querer ofender a quienes acaban de empezar sus vacaciones, hay que hacer recuento y ver quiénes han sido los reyes de este verano al que el inminente otoño ya amenaza con una ligera bajada de temperaturas. Por salirnos de las categorías habituales, no prestaremos atención ni a Shakira y su Dai-Dai, el himno del Mundial que ganó España, ni a la Superestrella de Aitana (vaya, volvemos a insistir en el gol de Ferrán Torres aquel 19 de julio marcado a fuego). Porque el animal del verano en la turística Albania ha sido el grácil flamenco, que lleva ya tres meses paseando sus plumas rosas por las calles del país en forma de revolución. Las protestas por los proyectos de construcción de uno de los dos yernos de Donald Trump, el célebre Jared Kushner, acaban de cumplir sus 90 días ininterrumpidos, aunque hayan perdido algo de fuelle. Pero ni el descanso estival, ni las presiones del primer ministro Edi Rama han conseguido paralizarlas.
"La afluencia ha disminuido, pero es posible que vuelvan a crecer cuando terminen las vacaciones de verano y se reanude la actividad institucional", explica la periodista Zana Cimili, de la agencia AP y que está cubriendo este movimiento.
Kushner, a través de la empresa Infinity Partners y sus socios, prevé la construcción de grandes complejos en zonas costeras de alto valor ecológico, principalmente en el área de Nartë-Zvërnec (lugar de paso de los simbólicos flamencos) y la isla de Sazan. Este último, un antiguo enclave de la Guerra Fría que ya disfrutaban los albaneses y sus turistas, pero que Ivanka Trump aseguró que había descubierto, "con los pies descalzos", tras llegar con su marido -habitual de las negociaciones de paz por orden de su suegro- en un barco.
En un podcast que prendió la mecha, la hija mayor del presidente de EEUU dijo que el terreno "es increíblemente virgen y único" y que estaban trabajando "con los arquitectos más brillantes del mundo para no alterar la topografía, respetando la vegetación autóctona y manteniendo el espíritu salvaje de la isla mientras construimos villas integradas en la roca". Lo que empezó como una protestas medioambientales viró muy pronto hacia un movimiento sociopolítico en Tirana y a la exigencia de dimisión de Rama, que lleva en el poder desde hace 13 años.
"No ha habido señales de que el Gobierno haya cambiado de postura", continúa la reportera de AP. "El primer ministro Rama sigue defendiendo el proyecto, calificándolo como la mayor inversión extranjera del país y argumentando que impulsará el turismo y la economía de Albania", explica Zana Cimili.
"El Gobierno parece estar apostando principalmente por el desgaste: evitando abordar de forma directa las principales demandas políticas de los manifestantes, defendiendo los proyectos como inversiones legítimas y confiando en que un movimiento sin líderes termine perdiendo fuerza. Sin embargo, el hecho de que las protestas hayan durado tanto tiempo ya es significativo de por sí" destaca el también periodista, analista y presentador televisivo Lufti Dervishi.
Como dato curioso, muchos de los días, el estadounidense Steve H. Hanke, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins y quien fue asesor del entonces Gobierno albanés tras la caída del comunismo en 1991, sube en su cuenta de X un tuit con un contador y el mismo mensaje: "Por 90º día consecutivo, los manifestantes de la REVOLUCIÓN DE LOS FLAMENCOS salieron a las calles de Tirana. Los albaneses siguen protestando contra el GOBIERNO CORRUPTO del primer ministro Rama y contra el proyecto de complejo turístico de lujo de Jared Kushner, yerno de Trump. LA REVOLUCIÓN DE LOS FLAMENCOS TIENE FUERZA. ES HORA DE QUE EL PRIMER MINISTRO RAMA HAGA LAS MALETAS".
Citizens Channel es un medio digital de periodismo ciudadano que cada noche emite un streaming de las protestas en su canal de YouTube. Lorin Kadiu es su responsable y recuerda que "es la manifestación más larga e intensa desde el cambio de régimen en 1991". Relata que los enfrentamientos con la Policía y las detenciones pararon cuando el Parlamento cerró su actividad en agosto, porque ya cesaron allí las concentraciones.
"El ambiente es mayoritariamente pacífico en términos de presión policial o institucional directa", explica, aunque, "paralelamente, se está librando otra protesta en internet, donde activistas y colectivos denuncian ciberataques constantes y retiradas forzadas de contenidos críticos con el Gobierno que apoyan la revolución de los flamencos". Respecto a la afluencia, cuenta, como Cimili, que se espera que las cifras se incrementen en septiembre: "Hay acciones diarias en la calle, incluyendo la pintura de mensajes con letras gigantes en el bulevar y la marcha por las calles de Tirana que se celebra cada tarde".
Dervishi cree que "la presión más inmediata podría trasladarse cada vez más de las calles a las vías legales e institucionales. Ya existen investigaciones (por parte de la SPAK, la fiscalía especial) sobre la adquisición de terrenos vinculada al desarrollo de Zvërnec, mientras que el Parlamento Europeo ha pedido una moratoria para nuevos permisos e intervenciones urbanísticas en áreas protegidas hasta que la legislación albanesa se alinee con los estándares de la Unión Europea". Albania es, después de Montenegro, la favorita para entrar en la UE.
"El caso de Sazan es diferente: allí no hay disputas de propiedad, por lo que cualquier posible vía legal se centraría más bien en los procedimientos ambientales, los permisos y el cumplimiento de las normativas de medio ambiente tanto de Albania como de la UE. La verdadera incógnita es si el control legal e institucional puede llegar a alterar sustancialmente unos proyectos que ya cuentan con un respaldo político y económico muy fuerte", subraya este analista y presentador televisivo.