Oposición machín, lomo plateado ¡gracias por el ejemplo!
Que se note el caminar “machín”: pecho alzado, lomo plateado, mirada matadora, que lo gandalla transpire por todo el cuerpo. Luego entonces…
“Te lo digo de frente”, “ten huevos, cabrón”, “eres un pinche puto”. No solamente palabras, también empujones y manotazos, hay que pegar la cara a la del contrincante, que sienta el tufo a gorila, que eres del barrio y aquí nomás tus chicharrones truenan.
Y como hay que estar a la altura de estas frases: aventarse un tiro porque el rey del barrio eres tú.
Podría ser una bronca entre dos pandilleros, en plena calle, en algún lugar de la Ciudad de México, en alguna colonia donde priva la ley del más fuerte, el gandallismo, el “qué me ves, guey”.
Pero no, sucedió en la explanada del Senado, durante la sesión de la Comisión Permanente.
No vale la pena nombrar a los implicados. Pero sabemos que uno de ellos, se comporta como cavernícola. Y no es la primera vez.
Dice: “Ya estuvo bueno que a los opositores nos quieran venir a decir qué podemos y qué no podemos decir”, y dice que 6. 6 millones de mexicanos votaron por su partido. De esos 6. 6 millones ¿cuántos votaron por un agresor, que además de palabras soeces, agrede físicamente?
Opuestos que se atraen: acusa de lo mismo que acusa el Gobierno Federal a ciertos medios.
En su cuenta de X, este legislador se lanza contra los medios de comunicación al tacharlos de “operadores disfrazados de comunicadores” y “útiles idiotas del narco-gobierno”. Descalificaciones a ultranza de alguien con poco raciocinio y por cuya intolerancia hablan las manos.
En un país sometido por la violencia en todas sus formas ¿todavía tenemos que ver este tipo de agresiones?
Violencia por todos lados: en el metro, en el micro, las calles ni se diga. Peleas entre dos o más personas que buscan imponer la fuerza, pero soportar este tipo de bajeza en un recinto donde supuestamente se legisla para poner fin a la violencia en cualquiera sus expresiones es inaudito, por decir lo menos.
En “Historia mínima de la violencia en México”, el escritor Pablo Piccato, profesor de Historia en la Universidad de Columbia dice: “los mexicanos de hoy atravesamos cada jornada asediados por imágenes, temores y dolor causados por asaltos, homicidios y otras agresiones físicas y psicológicas que parecen venir al mismo tiempo de todas direcciones”. Tiene razón.
Enumera las clases de violencia que han asolado y asolan a nuestro país: violencia revolucionaria, violencia por la tierra, violencia y religión, pistoleros y otros criminales, guerrilla y represión, violencia y negocios ilegales, y añade una última, la de género.
Es seguro que Pablo Piccato, a quien prometo buscar más adelante para hablar de su extraordinario libro, no conoce al diputado “machín”. Seguramente habría añadido otro tipo de violencia: la gandalla y politiquera.
POR OLIVIER PAVÓN
COLABORADOR
@OliPavon13
MAAZ