Eva Borreguero, experta en Asia Meridional: "La competencia entre China e India es la cuestión más importante de la región"
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Mientras Estados Unidos y China se enzarzan en una pugna por la hegemonía global, India se ha erigido como una potencia capaz de mantener relaciones con actores enfrentados entre sí sin renunciar a su autonomía estratégica. Eva Borreguero, profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid y autora de India. La nueva potencia global (ed. Península), analiza en conversación con EL MUNDO el poder de una democracia históricamente improbable y los retos que afronta de cara al futuro.
- El subtítulo del libro plantea una pregunta muy importante: ¿Es India una potencia del futuro o un gigante con pies de barro? Después de escribirlo, ¿qué respuesta le convence más?
- India es una potencia global ya por el hecho de que es la cuarta economía del mundo, el país más poblado del planeta y la mayor democracia del mundo. También porque ha firmado un Acuerdo de Libre Comercio con Europa, que reúne a 2.000 millones de consumidores. Todo eso le hace una potencia global. Que vaya a ser la primera potencia o que llegue a superar a las actuales líderes es algo que se verá en los próximos años, pero ya es una potencia por estas características. La gran incógnita es si, en comparación con Estados Unidos y, sobre todo, con China -aunque algunos apuntarían incluso a un horizonte más amplio-, va a llegar o no. Esa es la incógnita. Pero, por el peso que tiene, ya lo es.
- Señala seis fechas clave en la historia del país. ¿Cuál diría que es la más importante para entender la India de hoy?
- Para entender India, hace falta una visión histórica panorámica porque es un país-civilización. Para entender su presente hay que conocer sus estratos históricos: el hinduismo, el sistema de castas, la llegada del islam y de potencias extranjeras. Es la suma de todos esos elementos la que permite comprender la India de hoy.
- El libro busca acercar a los lectores españoles a un país complejo y geográficamente alejado, pero cada vez más central al orden internacional. ¿Cuál es el mayor malentendido que tenemos en Europa sobre India?
- Me parece que la imagen de India ha estado muy mediada por esta idea de la espiritualidad y ese misticismo que se puso de moda en la Nueva Era de los años 70. Creo que ha dejado una impronta que automáticamente vincula India a la espiritualidad y [al movimiento pacífico de] la no violencia de Gandhi. Pero lo que define a India es que es tremendamente compleja y diversa. Cuando se llega a India, es normal sentirse desbordado por su sensorialidad. Seguramente es el país más complejo del planeta.
- India es la mayor democracia del mundo, pero también es una sociedad marcada por profundas desigualdades, entre ellas las derivadas del sistema de castas. ¿Cómo ha logrado conciliar esas dos realidades?
- Se concilian haciendo de India una democracia única. Hay que entender que la democracia en sí es un modelo que, allí donde se implanta, adopta las propias raíces culturales de cada lugar, como el hinduismo, entre otras religiones, y el sistema de castas. Lo que ha hecho India es integrar este último en la política por varias vías. Primero, la Constitución prohibió la intocabilidad [marginar a ciertos grupos por considerarlos "impuros"], pero después se implantaron políticas de discriminación positiva para las castas más desfavorecidas. La propia competencia democrática está imbricada en esta cuestión, lo que convierte a India en una democracia muy dinámica, con particularidades que se utilizan para avanzar en la reducción de la desigualdad, pese a las tensiones económicas y sociales que siguen existiendo.
- ¿Es el crecimiento económico la solución definitiva a sus problemas o falta algún factor para que todos se beneficien?
- India ha experimentado un gran crecimiento económico y ha sacado a millones de personas de la pobreza, pero las estructuras de desigualdad se mantienen. El umbral de pobreza se ha reducido, pero la diferencia entre el 1% más rico y quienes están por debajo persiste. Al mismo tiempo, todos han mejorado su situación. Ese es uno de los grandes desafíos del Gobierno indio: seguir creciendo al tiempo que reduce la pobreza.
- ¿Es la "autonomía estratégica" que caracteriza la política exterior de India su mayor activo geopolítico? ¿Cómo la mantiene en un mundo cada vez más polarizado?
- Sí, es el principal rasgo de su política exterior. India comenzó la Guerra Fría con una política de no alineamiento que, en la práctica, suponía una mayor cercanía a la Unión Soviética. Más adelante, cuando empezó a acercarse también a Estados Unidos, esa estrategia evolucionó hacia lo que hoy llamamos autonomía estratégica. Esta consiste en mantener alianzas con países que son antagonistas entre sí, como Irán e Israel o Rusia y Estados Unidos, para que los intereses nacionales de India no queden sometidos a la influencia de ninguna potencia extranjera. ¿Y por qué se lo permite? Porque India no es percibida como una amenaza; no tiene aspiraciones hegemónicas.
- ¿No es un riesgo que Occidente o China no la consideren una amenaza dado su poder militar y económico?
- Su comportamiento desde la independencia en el pleno internacional da garantías. India ha respetado las resoluciones de la ONU en disputas territoriales -con Bangladesh, por ejemplo- y marítimas, y ha demostrado ser un país respetuoso con la normativa del derecho internacional. Por ejemplo, Estados Unidos firmó con ellos un acuerdo de cooperación nuclear civil porque India nunca ha proliferado nuclearmente; tiene una trayectoria que da garantías de confianza.
- Hace poco, Trump y Modi se reunieron durante la cumbre del G-7 en Evian y afirmaron que el acuerdo comercial está a punto de firmarse. Pero, ¿quién se necesita más hoy: India a Estados Unidos o Estados Unidos a India?
- India a Estados Unidos. Washington tiene un papel determinante para Nueva Delhi respecto a la transferencia de conocimiento por todos sus avances en tecnología militar, defensa y economía. Aunque Estados Unidos es el hegemón mundial, reconoce la importancia de India como una potencia neutral, entre comillas, que puede determinar el balance de un conflicto, en un sentido u otro.
- ¿Cómo definiría la relación actual de India y China?
- Es una relación compleja. Existe una enorme dependencia económica de India hacia China, lo que establece una relación de base, pero al mismo tiempo son competidores directos. Tienen fronteras disputadas en Aksai Chin y Cachemira, que no sólo tienen mucho valor en términos simbólicos nacionales, sino también estratégicos y defensivos. Además, China controla el "grifo del agua" desde el Tíbet, que es la mayor reserva de agua del mundo después de los polos, lo que le da un poder vital sobre los ríos que abastecen a India y sus vecinos en Pakistán, Bangladesh y hasta el Mekong en el Sudeste Asiático. Existe lo que llama el analista Šumit Ganguly una "rivalidad posicional" entre Pekín y Nueva Delhi por el liderazgo de Asia y el Sur Global, además de una competencia marítima en el Índico y el Pacífico a través de la Ruta de la Seda. Se habla mucho de la competencia con Taiwan, pero creo que esta rivalidad entre China e India es el aspecto más importante de Asia hoy día.
- Respecto a Pakistán, ¿el conflicto está contenido o podría reactivarse?
- Las tensiones son latentes y aún no se han resuelto. Al contrario, creo que se han complicado porque China ahora participa aportando material de defensa a Pakistán, integrándose en el conflicto. Además, el estamento militar pakistaní utiliza esta tensión para su propia legitimación, por lo que sigue siendo un gran conflicto latente que podría resolverse con buena voluntad, pero no está siendo el caso.
- India tiene una de las poblaciones más jóvenes del mundo con una edad media de 29 años. ¿Cuál será el mayor desafío de esa juventud?
- La incorporación al mercado laboral en condiciones que permitan a estos jóvenes convertirse en clase media. A esto se sumarán el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y la necesidad urgente de mejorar los índices de educación.
- Son 50 las preguntas que aborda en el libro sobre India, pero ¿cuál es la que tiene usted que aún sigue sin respuesta?
- Más que una pregunta, es la capacidad de acertar el futuro. India es un país muy difícil de predecir. Cuando se independizó del Reino Unido [en 1947], los analistas decían que la democracia no duraría. Los ingleses decían que India no era un país, sino una expresión geográfica que se acabaría fragmentando. Y se equivocaron completamente. De hecho, fue la única democracia consolidada de la región. ¿Superará India a Estados Unidos o a China? Hay muchos interrogantes y ahí creo que hay que ser modestos y admitir que India siempre tiene una capacidad enorme para sorprender.
