Galería Arróniz cumple 20 años lejos de la moda

Galería Arróniz cumple 20 años lejos de la moda

Hacer por 20 años lo que te apasiona para vivir resulta un privilegio, así lo confirma Gustavo G. Arróniz, quien está celebrando dos décadas de historia de Galerería Arróniz, un espacio que nació junto con un grupo de artistas jóvenes que soñaba con construir una carrera. 

Omar Barquet, José Luis Landet, Moris y Agustín González García, estaban recién egresados de la escuela La Esmeralda, “eran artistas que de verdad no tenían un peso, ni para comer, pero me sorprendía el talento que poseían”, recuerda Arróniz, fundador y director del espacio.  

Ahora, junto a otros 16 creadores, forman parte de la muestra Habitar la Abstracción, curada por Cecilia Fajardo-Hill,  que es parte de la celebración por los 20 años del recinto ubicado en Tabasco 198, colonia Roma, en la Ciudad de México.

“Con ellos apostamos a ver hasta dónde llegabamos y los cuatro siguen trabajando conmigo. Su trabajo se ha colocado en instituciones como el MoMA (Nueva York) o el Reina Sofía (Madrid), o en otros museos latinoamericanos y galerías internacionales que ya los representan”, explica Gustavo. El trabajo contínuo con los cuatro artistas fue uno de los diferenciadores de la galería, ya que apostó por los artistas a largo plazo, es decir, trató de ir más allá de la moda y de lo que más se esté vendiendo en el mercado. 

Mientras que su línea de trabajo está relacionada con el espacio, que puede entenderse como interior, exterior, arquitectura y abstracción, conceptos que le gustaría a Arróniz que la gente siempre recordara de la galería, si es que algún día su historia se detiene. 

Fotos: Cortesía y Pablo Espíndola

Lo abstracto de la arquitectura 

Habitar la Abstracción inicia con una fotografía tomada por Kathy Horner, en la que se ve la parte exterior del recinto, a modo de homenaje al inmueble que data de 1919, que fue casa de la fotógrafa húngara desde 1940 hasta su muerte en el 2000.

“Es como el gran símbolo del comienzo, porque hay una historia, estamos hablando de 1919, estamos hablando de 20 años de historia de la galería. Entonces, nosotros invitamos a Perla Krauze a hacer una intervención en donde ella pudiera crear un diálogo con la pieza de Horner con la idea de la arquitectura del espacio”, explica Cecilia Fajardo-Hill.

La curadora argumenta que no hay ningún concepto más abstracto que la arquitectura, por lo que la instalación de Krauze que va recorriendo la galería invita al espectador a reflexionar de manera continua y lenta sobre el espacio.

La muestra está dividida en tres momentos. Incluye la sección Habitar el interior, que remite a lo doméstico, a la idea de habitar; Ruina-Paisaje, que tiene que ver con lo natural; y Adentro y afuera, que tiene que ver con la luz.

Fotos: Cortesía y Pablo Espíndola

“Todo en la exposición tiene que ver con esta cosa del límite entre el interior y el exterior, lo abstracto y lo figurativo, lo reconocible y lo irreconocible”, comenta la curadora. 

En Habitar la Abstracción se puede ver un sillón invertido, obra de Mauro Giaconi; vasijas cortadas de Almudena Lober; obras elaboradas con sillas cortadas de Omar Barquet o una especie de colchón, que habla de la experiencia del artista cuando de niño su casa se inundaba constantemente.

“Las obras vienen de un lugar de cierta vulnerabilidad económica, pero entonces se convierten en otra cosa. Lo interesante de esto es que hay siempre como una suerte de traducción simbólica de dichas experiencias". 

"Esa es una de las cosas que hace del arte y la abstracción un lenguaje, que además yo creo que domina todo el proyecto artístico de Gustavo, aunque pudiéramos decir que no hay abstracción, pero hay por lo menos una voluntad de abstraer”, comparte Cecilia. 

José Pablo Espíndola 

EEZ