Dos interioristas explican qué debe tener cada salón según sus metros: "Los espacios grandes pueden resultar incluso más complejos que los pequeños"

Dos interioristas explican qué debe tener cada salón según sus metros: "Los espacios grandes pueden resultar incluso más complejos que los pequeños"

Hay salones que parecen pequeños porque están mal distribuidos y otros que, pese a tener metros, resultan fríos o poco vividos. Decorar el salón según su tamaño es clave para acertar con el sofá, la mesa de centro, la alfombra, la iluminación y los muebles auxiliares. 

No se trata de llenar ni de vaciar, sino de encontrar la proporción adecuada para cada salón. Elena Lampón Pimentel y Nora Estévez Lestón, socias y fundadoras del estudio EN las nubes (www.estudioenlasnubes.com), nos dan las claves para resolver un salón de menos de 15 m², uno de entre 15 y 25 m² y otro de más de 25 m².

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Salón diseñado por Pia Capdevila Interiorismo con estilismo de Mar Gausachs.© Jordi Canosa

Antes de decorar, mide bien: los metros mandan

Antes de pensar en un sofá bonito, una mesa de centro especial o una composición de cuadros, hay que hacer algo mucho menos emocional pero mucho más eficaz: medir. Para Elena Lampón y Nora Estévez, “los metros reales son el punto de partida de cualquier proyecto de interiorismo”.

La razón es sencilla: conocer bien el espacio permite planificar una distribución funcional, proporcionada y cómoda. No es lo mismo un salón donde cabe un sofá de tres plazas con dos butacas y una mesa de centro generosa, que otro alargado donde conviene optar por una mesa más estrecha para respetar los pasos.

Además, muchas veces el proyecto parte de una pieza que el cliente quiere conservar —un aparador, una butaca heredada, una mesa con valor sentimental— y eso condiciona el resto del mobiliario. En otras ocasiones, explican las interioristas, la mejor solución está en diseñar un mueble a medida para aprovechar cada centímetro sin saturar. En la imagen, salón diseñado por Pia Capdevila Interiorismo con estilismo de Mar Gausachs.

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Salón proyectado por IN56 Interiorismo © erlantz biderbost

Salones PEQUEÑOS: menos de 15 m²

En un salón pequeño, de menos de 15 m², la clave no es llenarlo de muebles mini, sino conseguir que el espacio se sienta despejado. “La prioridad debe ser conseguir una sensación de amplitud y ligereza visual”, explican desde EN las nubes.

Esto implica trabajar una distribución muy pensada, elegir pocas piezas y cuidar mucho la proporción. Un error frecuente es creer que todo debe ser pequeño. Sin embargo, una pieza bien elegida y con presencia puede funcionar mejor que varias de menor tamaño.

Para que el salón se perciba más amplio, las interioristas recomiendan apostar por muebles en tonos claros, maderas naturales o lacados suaves. También funciona introducir algún elemento de gran formato —un cuadro, una lámpara XL o un espejo— y reducir la decoración pequeña, que suele generar ruido visual. En la imagen, salón proyectado por IN56 Interiorismo.

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Salón pequeño con butaca en un proyecto de LC Interiores© Lupe Clemente Fotografia

El sofá en un salón pequeño: mejor flexible que demasiado protagonista

El sofá suele ser la pieza que más condiciona el salón. En espacios de menos de 15 m², desde EN las nubes recomiendan un sofá de dos o tres plazas acompañado de una butaca ligera o de uno o dos pufs que puedan moverse fácilmente. Es una composición cómoda, versátil y menos rígida que un sofá demasiado grande.

El gran error, según Elena y Nora, es “empeñarse en colocar un sofá con chaise longue cuando el espacio no lo permite”. También conviene estudiar muy bien el lado de la chaise longue, porque no basta con que el sofá quepa: debe permitir circular, colocar una mesa de centro y no bloquear el resto de la estancia.

Su consejo es claro: “Siempre recomendamos estudiar primero los recorridos naturales de la estancia para que el sofá acompañe la distribución y no la condicione”. En un salón pequeño, la flexibilidad suele ser más valiosa que una pieza rotunda que se coma todo el espacio. Este es un proyecto de Laura Cortázar al frente de LC Interiores. 

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Salón diseñado por Rocío Esquilas con estilismo de Pilar Perea© Raul Celestino

Menos objetos, más intención: cómo decorar sin recargar

En salones pequeños, cada decisión se nota. Por eso conviene evitar la acumulación de objetos decorativos, muebles auxiliares innecesarios o piezas que no tienen una función clara

Funciona mejor una lámpara con presencia que varias piezas pequeñas dispersas; un espejo bien colocado que refleje la luz; una alfombra proporcionada que ordene la zona de estar; o un mueble bajo y ligero que no robe altura visual.

Los textiles también ayudan mucho. Según las interioristas, “elegir correctamente la alfombra, su tamaño, color o textura, puede hacer que el salón se perciba mucho más amplio y equilibrado”. En espacios reducidos, la alfombra no debe quedarse corta: si es demasiado pequeña, fragmenta visualmente el salón. Salón diseñado por Rocío Esquilas con estilismo de Pilar Perea.

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Salón diseñado por la interiorista Patricia Lizalde© Jal Lux

Salones de tamaño MEDIO: entre 15 y 25 m²

Un salón de tamaño medio, de entre 15 y 25 m², permite más juego, pero también exige equilibrio. Se trata de crear una zona de estar cómoda sin perder sensación de amplitud. Para EN las nubes, aquí influyen mucho la forma de la planta, la ubicación de las ventanas, los pilares, radiadores, puertas y el lugar donde irá la televisión.

Si el salón es rectangular y las ventanas están en una sola pared, las interioristas recomiendan colocar la televisión de forma que se eviten reflejos. También prefieren mantener despejada la zona más cercana a las ventanas para que la luz fluya.

En lugar de colocar un gran sofá delante de la entrada de luz, proponen una butaca o un pequeño rincón de lectura. Es un recurso sencillo que permite aprovechar la claridad natural y crear una segunda zona dentro del salón sin recargarlo. Salón diseñado por la interiorista Patricia Lizalde.

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Salón y comedor, diseño del estudio Punto y Seguido© Punto y Seguido

Las piezas imprescindibles en un salón de tamaño medio

En un salón de entre 15 y 25 m², hay margen para trabajar una composición más completa. Desde EN las nubes apuntan varias piezas imprescindibles: una buena mesa de centro, iluminación puntual, una alfombra bien proporcionada y obras de arte o cuadros que aporten carácter.

La mesa de centro debe ser suficientemente amplia para resultar práctica en el día a día y también cuando hay reuniones familiares o con amigos. No tiene por qué ser enorme, pero sí proporcionada al sofá y al espacio disponible.

La iluminación puntual es otro recurso fundamental. Una lámpara de mesa, una lámpara de pie o la combinación de ambas transforma por completo el ambiente y aporta personalidad. En cambio, las lámparas colgantes o los apliques pueden ser prescindibles si el salón ya cuenta con una buena iluminación técnica y otras piezas decorativas con presencia. Espacio diseñado por el estudio Punto y Seguido.

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Salón con cocina abierta, en un proyecto de HD Decoración© Lupe Clemente Fotografia

Una distribución que funciona: sofá, mesa generosa y zona auxiliar

Para un salón medio, Elena Lampón y Nora Estévez suelen apostar por composiciones con un sofá de tres plazas, una mesa de centro generosa y una zona complementaria con dos butacas y una mesa auxiliar. Esta fórmula crea un salón cómodo, social y proporcionado.

La ventaja de esta distribución es que permite más de un uso: ver la televisión, conversar, leer o recibir visitas sin que todo dependa del sofá. Además, las butacas aportan ligereza frente a una composición demasiado cerrada o voluminosa.

Aquí la clave está en que el mobiliario no corte los recorridos. El salón debe poder vivirse con naturalidad: entrar, pasar, sentarse, abrir una ventana o acceder al comedor sin rodeos incómodos. La decoración funciona cuando el movimiento por la estancia también funciona. Este salón pertenece a un proyecto de HD Decoración.

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Salón grande diseño de Wood Estudio Interiorismo© Wood Estudio

Salones GRANDES de más de 25 m²

Cuando el salón supera los 25 m², el problema suele ser el contrario: que el espacio se perciba frío, desangelado o poco acogedor. “Los espacios grandes pueden resultar incluso más complejos que los pequeños”, explican desde EN las nubes. El objetivo es llenar sin saturar.

En estos casos, las interioristas suelen comenzar definiendo una gran zona de estar con un sofá en L y una mesa de centro de dimensiones generosas. Las piezas grandes ayudan a proporcionar el conjunto y evitan que el mobiliario parezca perdido dentro de la estancia.

También recomiendan colocar una consola detrás del sofá cuando este queda próximo a la entrada. Además de ser práctica, crea una transición entre ambientes y permite decorar con lámparas de mesa, jarrones, libros o elementos naturales. Salón proyectado por Wood Estudio Interiorismo.

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Salón grande diseñado por LC Interiores© Lupe Clemente

Cómo crear ambientes sin perder coherencia

En un salón grande, la amplitud permite crear varias zonas: estar, lectura, comedor, rincón de trabajo o zona de conversación. Pero la clave no está en dividir por dividir, sino en “delimitar los espacios sin romper la unidad estética”, señalan Elena y Nora, al frente de EN las nubes.

La iluminación es uno de los recursos más eficaces. Una lámpara colgante sobre la mesa de comedor diferencia claramente esa zona, mientras que la iluminación técnica o ambiental acompaña el espacio de estar. Las alfombras también ayudan a ordenar.

Los revestimientos y textiles permiten reforzar esa zonificación. Se puede utilizar un papel pintado con dibujo en el comedor y otro más neutro o texturado en el salón, siempre dentro de una misma gama cromática. Así cada zona tiene identidad, pero el conjunto sigue leyéndose como un único proyecto. Sobre estas líneas, un salón de dimensiones generosas y mucha luminosidad, diseñado por LC Interiores. 

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Proyecto de la constructora de lujo Kiper© Lupe Clemente Fotografia

La clave final: no solo importan los metros

Aunque los metros son el punto de partida, no son lo único que condiciona la decoración del salón. La forma de la planta, la entrada de luz natural, las puertas, ventanas, radiadores, pilares, enchufes y la ubicación de la televisión pueden cambiar por completo la distribución.

Desde EN las nubes recuerdan que muchas veces los clientes acuden a ellas porque tienen un salón con una columna en medio o paredes inclinadas y no saben cómo aprovecharlo. En esos casos, los muebles a medida pueden ser una excelente solución. Proyecto de la constructora de lujo Kiper.