Comité Erfen declara oficialmente el fenómeno del Niño en Ecuador y advierte cuándo alcanzaría su mayor intensidad
El fenómeno del Niño ya fue declarado oficialmente en Ecuador.
La decisión fue tomada por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) después de analizar las condiciones oceánicas y atmosféricas registradas durante agosto de 2026.
La declaratoria se produce la tarde este sábado, luego de que el comité confirmara el cumplimiento de los cuatro criterios establecidos en el Protocolo para la Declaratoria del Niño en Ecuador. La noticia fue publicada en la cuenta de X del Inocar junto con un informe.
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Entre las señales analizadas destaca el fuerte calentamiento del océano Pacífico y la respuesta de la atmósfera ante ese incremento de temperatura.
Sin embargo, existe una precisión: la declaratoria oficial no significa que Ecuador vaya a entrar inmediatamente en un periodo de lluvias intensas y generalizadas. De hecho, el propio informe señala que esa respuesta todavía no se ha consolidado sobre el territorio nacional.
El mar frente a Ecuador está mucho más caliente
Una de las principales señales que sustentan la declaratoria está en las temperaturas del océano.
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El informe del Erfen identifica anomalías importantes tanto en el Pacífico central como en el oriental.
En la región Niño 3.4, utilizada para evaluar la evolución del fenómeno en el Pacífico central, la anomalía de temperatura alcanza aproximadamente +2,6 °C. En la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Ecuador y Perú, la anomalía semanal se acerca a +4 °C.
Además, frente a la costa continental ecuatoriana y alrededor de Galápagos, las temperaturas del mar presentan anomalías de entre +2 °C y +3 °C.
El calentamiento tampoco se limita a la superficie.
El informe señala que existe una importante acumulación de calor debajo del océano. En la estación El Pelado, frente a Santa Elena, por ejemplo, se registró una temperatura superficial de 26,8 °C, con una anomalía de +2,6 °C. A 44 metros de profundidad, la anomalía llegó a +5,4 °C.
El nivel del mar también aumentó
Otro de los indicadores considerados por los científicos es el nivel del mar.
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Las estaciones de monitoreo ubicadas en la costa ecuatoriana registran anomalías de entre 28 y 33 centímetros, mientras que en Galápagos el incremento se aproxima a los 29 centímetros.
Según el informe, este comportamiento resulta consistente con la propagación de ondas Kelvin cálidas de hundimiento, que transportan grandes cantidades de calor hacia el Pacífico oriental.
Estos indicadores, sumados a las temperaturas oceánicas, contribuyeron a que el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño (Iefen) se mantenga dentro del rango correspondiente a El Niño Activo.
La atmósfera también comenzó a responder
El protocolo también considera la interacción entre el océano y la atmósfera.
El informe del Comité Erfen señala que ese acoplamiento ya está establecido y persisten anomalías de vientos del oeste y un incremento de la actividad convectiva en sectores del Pacífico central.
En otras palabras, los científicos ya identifican una respuesta atmosférica asociada al calentamiento oceánico.
Pero las lluvias todavía no llegan a todo Ecuador
Aunque el Niño ya fue declarado oficialmente, el Erfen aclara que todavía no se han consolidado lluvias constantes sobre Ecuador.
Durante las próximas semanas se esperan precipitaciones esporádicas, principalmente en sectores del norte y el interior de la región Litoral. Algunos episodios podrían alcanzar intensidad moderada, pero no existe todavía una señal de lluvias generalizadas y persistentes.
Octubre, noviembre y diciembre serán meses clave
El último trimestre de 2026 tendrá especial importancia para determinar cómo se manifiesta el Niño en Ecuador, según el informe.
Durante octubre, noviembre y diciembre comenzará la transición hacia la temporada lluviosa en el Litoral y Galápagos.
En esos meses los científicos observarán si el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se consolida también a escala regional, indica el documento.
Ese comportamiento permitirá determinar con mayor precisión qué intensidad tendrán las lluvias y dónde podrían concentrarse.
El escenario previsto indica que el Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027. (I)


