Catalina Duque, Miss Internacional 2025, revela lo que hay más allá de una corona: ‘La típica reina no va. Yo quiero una mujer preparada, inteligente y social’

Catalina Duque, Miss Internacional 2025,  revela lo que hay más allá de una corona: ‘La típica reina no va. Yo quiero una mujer preparada, inteligente y social’

Catalina Duque Abréu, actual Miss Internacional 2025 y Señorita Colombia 2024, está en el país para asumir un rol crucial. Ella forma parte del jurado calificador que elegirá a la nueva Miss Ecuador este sábado 29 de agosto, en Salinas. Quien gane esta corona representará al país en el certamen mundial.

Pero detrás de su impecable presencia y la corona dorada que conquistó en Japón, está la mujer de 27 años, oriunda de Medellín, que destaca por su inquebrantable autenticidad.

La apodan “la reina dorada” por su tono de cabello, porque cuando ganó la corona como Señorita Colombia, esta era dorada; y cuando conquistó el Miss Internacional en Japón, lució un vestido dorado.

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Antes de ingresar al mundo de la belleza, Catalina ejerció como comunicadora social por tres años en el área de mercadeo digital en una empresa cementera. Nunca estuvo en sus planes ser reina de belleza. Confiesa que jamás se visualizó como la típica mujer hermosa encargada de representar a su país, pero la vida la sorprendió.

Sismo: entre susto y la urgencia de ayudar

El pasado 10 de agosto, Colombia fue sacudida por un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Aquel día, Catalina estaba con su madre en el piso 20 de un edificio en Medellín.

El solo recordar la pone nerviosa: “Yo juré realmente que me iba a morir”, dice y afirma estar agradecida de que su familia esté viva, pero le entristece el impacto psicológico que el sismo tuvo en sus allegados y el desastre en otras ciudades.

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Desde ese momento, utilizó sus plataformas digitales para impulsar donaciones y campañas de ayuda social. Ella acudía a estos centros de acopio para colaborar en la distribución.

En tanto, esta experiencia la ha llevado a viajar por varios países, como Japón, India, Nigeria, Indonesia, Filipinas, Camboya, Bolivia, Perú, Guatemala, República Dominicana y Ecuador. De esos viajes rescata, sobre todo, las conexiones humanas. De hecho, asegura que ya tiene mejores amigas en Filipinas y Zimbabue.

Además, su enfoque también va hacia los niños. Escribió un cuento infantil titulado La reina dorada, que fomenta los valores familiares.

¿Cómo debe ser una reina?

Catalina dice que los reinados de belleza están arraigados en Colombia, pero admite que los cuestionamientos siempre existirán y estos ayudan a mejorar el rol de una reina.

“Para mí, la típica reina que es bonita y se pone ropa no va. Yo quiero una mujer preparada, inteligente, social y, ante todo, con un propósito social marcado, que sea representante de su país y de su cultura”, señala.

Y bajo esa mirada evaluará a las candidatas ecuatorianas. Detesta los discursos ensayados y prefiere la naturalidad: “Me gusta la autenticidad, me gusta saber que estoy hablando con una persona que tiene miedos, que tiene sueños, que tiene una familia”.

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Advierte que la competencia en el certamen está muy reñida, ya que los países envían a sus mejores representantes.

Ante la consulta sobre qué hará después de su reinado, Catalina se muestra desapegada y serena. “Genuinamente sí tengo muy claro que lo que sea que yo haga va a tener propósito”, puntualiza.

La mujer, que ama las conversaciones profundas, está segura de su talento y considera que siempre habrá una oportunidad laboral. En lo personal, mantiene el anhelo de convertirse en madre cuando llegue el momento indicado.

Una mujer que ama comer y sin filtros

Catalina asegura ser exactamente la misma persona con o sin cámaras, aunque cuando están apagadas adopta un estilo más relajado con ropa cómoda, cabello desordenado y cero maquillaje: “Esa Catalina no cambia. Es la que le toca a mi familia, la que te está tocando a ti”.

En un día común se levanta a las 08:00, toma café, desayuna, hace ejercicio y disfruta del tiempo con su familia para recargar energías. Pasa la tarde almorzando con sus padres, hace journaling (escribir sus pensamientos), escucha música, ve series y sale con sus mejores amigas.

Sin embargo, también tiene sus puntos de quiebre. Entre risas, admite que el hambre y el cansancio pueden transformar su carácter: “Soy supermalgeniada si no he comido o no he dormido. O sea, me pongo, como dicen por ahí, hangry, como entre brava y hambrienta”.

La Miss Internacional 2025, Catalina Duque Abréu, será invitada especial de la gala final del Miss Ecuador 2026

Le apasiona relacionarse con personas auténticas y productivas. Le irritan la inseguridad, las personas que dudan demasiado o con un ritmo excesivamente lento.

Hoy abraza su rol de soberana y disfruta el trabajo de servicio social. “Soy una persona que sí está conectada a Dios, a sus ideales y, ante todo, a ayudar y a servir y a entender que todo lo que hagamos siempre se nos va a devolver”, indica. (I)