Shakira liquida Fire Rabbit, la empresa que vinculaba parte de su patrimonio en España

Shakira liquida Fire Rabbit, la empresa que vinculaba parte de su patrimonio en España

Shakira puso fin formalmente a Fire Rabbit, una de las sociedades patrimoniales que la cantante colombiana mantenía en España. La compañía, creada en 2012, tenía su sede en Esplugues de Llobregat, municipio donde la artista vivió durante su relación con el exfutbolista Gerard Piqué.

La extinción de la sociedad quedó registrada oficialmente este martes en el Boletín Oficial del Registro Mercantil. El proceso incluyó la revocación de sus administradores, el nombramiento de los liquidadores y, finalmente, el cierre definitivo de la compañía.

De acuerdo con la información registral, Shakira Isabel Mebarak Ripoll y Enrique Pecourt Gozálbez habían ejercido como administradores solidarios de Fire Rabbit y también participaron como liquidadores durante el proceso de disolución.

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Fire Rabbit fue creada bajo el paraguas de Fire Dragon, una empresa con sede en Panamá vinculada a la cantante. En sus inicios tuvo como administrador solidario a Ferran Vilaseca, quien actualmente es presidente del FC Andorra, club del que Piqué es máximo accionista.

A través de Fire Rabbit e Inversiones BCN TWO&TWO SL, Fire Dragon era titular del 50 % de la vivienda que Shakira tenía en Esplugues de Llobregat.

El cierre de Fire Rabbit ocurre después de distintos cambios en la estructura empresarial de la artista en España. Estos movimientos se producen en un contexto marcado por su traslado de residencia a Miami, Estados Unidos, y por la reorganización de sus sociedades después de su separación de Piqué.

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La liquidación también coincide con una etapa relevante en los asuntos fiscales que Shakira ha mantenido en España. En mayo, la Audiencia Nacional instó a la Agencia Tributaria a devolverle alrededor de 60 millones de euros, después de anular una multa relacionada con la tributación correspondiente al ejercicio de 2011.

En esa resolución, el tribunal consideró que la Administración no había acreditado que la cantante hubiera permanecido en España durante más de 183 días en 2011, periodo establecido por la legislación para determinar la residencia fiscal en el país.

Poco antes de esa decisión, un juzgado de Barcelona archivó la segunda causa penal que Shakira tenía abierta por un supuesto fraude de 6,6 millones de euros, equivalentes a 7 millones de dólares, correspondiente a 2018. La decisión se produjo después de que la Fiscalía y las demás acusaciones solicitaran el archivo, aunque remitieron a la cantante a la vía administrativa para regularizar su situación con el organismo fiscal.

Este proceso se suma a un antecedente fiscal de mayor alcance. Años atrás, Shakira aceptó una multa de 7,8 millones de euros después de reconocer ante un tribunal que había defraudado 14,5 millones de euros a Hacienda entre 2012 y 2014. El acuerdo con la acusación evitó que enfrentara una pena de prisión y un juicio prolongado. (E)