¿Es suficiente con que sea mujer?

¿Es suficiente con que sea mujer?

Hoy tengo una duda genuina desde el inicio: ¿Nos basta con que la titular de la Secretaría de las Mujeres sea mujer?

¿Es todo lo que deberíamos pedir? Entiendo que los nombramientos en los gabinetes tienen siempre que ver con política, no pretendo sacudir eso. Pero tengo también la sensación de que este principio de la lealtad encima de la capacidad lo estamos llevando lejos.

Mi duda viene porque después de dos meses en los que la Secretaría de las Mujeres se había quedado sin nadie como titular, finalmente la senadora Laura Itzel Castillo pidió licencia para ir al frente de la dependencia.

Tengo duda sobre el trabajo particular que ha hecho la senadora en el tema de la lucha de derechos de género, o la aplicación de políticas públicas para las mujeres. No estoy intentando hacer una descalificación facilona, entiendo bien el papel que ha desempeñado en la política y la relevancia que eso conlleva.

Pero también creo que la situación de las mujeres en el país merece que todos los esfuerzos que se hagan para mejorar las condiciones de vida tengan una sola dirección y un buen propósito y hay una preparación y una metodología que viene con ello.

La senadora tiene una trayectoria profesional reconocida en el ámbito de la construcción y ya ha estado al frente de algunas dependencias grandes, ese no es el problema. Es solo que me parece que ser mujer no basta porque es distinto como arquitecta estar al frente de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda como que frente a la Secretaría de las Mujeres.

Para obtener resultados serios en materia de política de género, nos debemos tomar en serio las políticas de género y el lugar donde se deciden.

Según el World Economic Forum en el capítulo de brecha de género, México tiene resultados mixtos. Cuando se compara con otros 147 países: ocupa el lugar 121 en participación de las mujeres en el mercado laboral. Es decir que hay mucho que hacer para promover efectivamente la integración de las mujeres en el trabajo.

También según este mismo índice, México ocupa el lugar 123 en igualdad salarial. Y ocupa el lugar 50 en participación de mujeres en gerencias y puestos de alta dirección.

Tenemos ciertos avances, podemos ubicarnos mejor que ciertas economías pero el trabajo en igualdad de derechos sigue siendo algo en construcción. Por eso precisamente creo que es importante que quien deberá estar al frente de las políticas para las mujeres tenga clara la ruta, cuáles son los obstáculos, pero sobre todo la capacitación profesional para poder aplicar una política que verdaderamente nos ponga en un camino que cumpla con lo que necesitamos.

Me gusta pensar que efectivamente hay un cambio para las mujeres habiendo una Presidenta de la República. Por eso también creo que solo ser mujer no basta para llevar una dependencia que se dedica a aplicar políticas públicas.

La igualdad de género necesita mucho para funcionar, no solamente una representación simbólica.

    @Micmoya