La familia de Erin Piacenti, vicepresidenta de Bank of America, comparte conmovedoras fotos con su bebé 3 días después de ser asesinada en Times Square
Hay tragedias en las que la tristeza se mezcla inevitablemente con la rabia y una pregunta para la que nunca habrá respuesta: ¿por qué ella? Erin Piacenti tenía 32 años y acababa de regresar al trabajo después de su baja por maternidad cuando fue apuñalada mortalmente en pleno Times Square por Pamela Cisneros López, una mujer de 49 años a la que no conocía y que la atacó al azar. No hubo una discusión, un enfrentamiento ni un motivo. Simplemente sus caminos se cruzaron en el peor momento.
Si Erin hubiera salido de la oficina un minuto más tarde, si un semáforo la hubiera retenido unos segundos o hubiera elegido otra acera, probablemente su historia sería hoy muy diferente. Pero estaba allí, en aquel preciso instante. Cinco meses antes había cumplido uno de los grandes sueños de su vida, convertirse en madre. Junto a su marido, Frank, había dado la bienvenida a Madison, acababan de celebrar su segundo aniversario de boda y se preparaban para construir una vida juntos con su hija. Todo cambió de forma incomprensible en cuestión de segundos.
Ahora, mientras su familia intenta asimilar lo ocurrido, han compartido nuevas y emotivas fotografías de Erin junto a su marido y su bebé a través de una campaña de GoFundMe creada para recaudar fondos destinados al futuro de Madison. Imágenes de una madre radiante abrazando a su hija que muestran la vida que acababa de construir y que sus seres queridos quieren que permanezca por encima de la terrible manera en la que murió.
Las imágenes de la vida que acababa de construir
"La vida de Erin no se definió por las circunstancias de su muerte, sino por la forma en que vivió". Con esta frase, sus seres queridos explican el sentido de la campaña que acompaña las nuevas fotografías.
La recuerdan como una mujer profundamente entregada a su familia y sus amigos, excepcionalmente brillante y talentosa y capaz de transmitir calidez y energía. Pero, por encima de sus logros profesionales, destacan especialmente su faceta como madre. La maternidad era uno de los grandes sueños de Erin y Madison, nacida solo cinco meses antes, se había convertido en su mayor alegría.
Erin y Frank se habían conocido mientras estudiaban Derecho en Fordham y se casaron el 10 de agosto de 2024. Este verano habían celebrado su segundo aniversario de boda y acababan de regresar de un viaje familiar por carretera. Su hija había sido bautizada recientemente y la pareja se preparaba para afrontar una nueva etapa con ella.
Un futuro pensado para Madison
La campaña de GoFundMe ha sido organizada por Shray, cuñado de Frank, de acuerdo con ambas familias, y tiene un objetivo muy concreto: ayudar a garantizar el futuro de Madison. Todo el dinero recaudado será entregado directamente a Frank para el cuidado de su hija.
"Los fondos recaudados se destinarán a apoyar a Madison mientras crece rodeada de la familia, los amigos, las historias y los recuerdos que le permitirán comprender lo extraordinaria que fue su madre", explican.
Detrás de esas imágenes familiares había también una mujer con una brillante trayectoria. Erin estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Pensilvania y Derecho en Fordham, donde se graduó magna cum laude. Tras trabajar en el prestigioso bufete Davis Polk & Wardwell, se incorporó a Bank of America, donde había alcanzado el cargo de vicepresidenta en la unidad de Selección de Negocios y Conflictos.
Veinte segundos que lo cambiaron todo
Eran alrededor de las 16:24 horas cuando Pamela Cisneros López comenzó a caminar por la Séptima Avenida armada con dos cuchillos. Primero apuñaló en el abdomen a un hombre de 68 años que esperaba junto a su esposa para cruzar la calle. La víctima sobrevivió y permanece estable.
Cisneros siguió avanzando y menos de veinte segundos después se cruzó con Erin. Tampoco se conocían ni habían intercambiado una palabra. La atacó en el abdomen y la joven fue trasladada al Hospital Bellevue, donde los médicos no pudieron salvarla.
La policía mantiene que ambos ataques fueron completamente aleatorios y sin provocación. Los agentes localizaron después a Cisneros todavía armada. Tras intentar que soltara los cuchillos y utilizar sin éxito sus pistolas Taser, dos policías abrieron fuego cuando avanzó hacia ellos. La mujer también falleció posteriormente en el hospital.
Erin Piacenti tenía 32 años. Acababa de celebrar dos años de matrimonio, acababa de regresar al trabajo y, sobre todo, acababa de cumplir su sueño de convertirse en madre. Las fotografías que ahora comparte su familia no muestran cómo murió, sino cómo quieren recordarla, como una mujer enamorada de su marido, abrazando a la hija que tanto había deseado y comenzando una vida familiar que le fue arrebatada demasiado pronto.






