Conte y la jugada 'anti-woke' para capitanear la izquierda en Italia
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La apuesta de Giuseppe Conte, líder del progresista Movimiento 5 Estrellas (M5E), está causando impacto en los últimos días en la opinión pública italiana. El que fuera primer ministro del país entre 2018 y 2021, en dos Ejecutivos, está convencido de que la izquierda puede ganar a Giorgia Meloni en las próximas elecciones generales si defendiera a la clase media y a los más desfavorecidos.
Según Conte, para poder hacer frente a "una derecha que ha fallado y decepcionado a los italianos con pulsiones autoritarias", hay que mostrar la desigualdad social, no hacer gala de una "cultura woke". Su reflexión, expresada la semana pasada en un artículo publicado en La Repubblica, va algo más allá. Se trata de una jugada estratégica en la que, al criticar los "excesos" woke, se está postulando como líder de facto de la coalición de izquierda para las elecciones del próximo año. Los sondeos le favorecen: es el político progresista más valorado en el país.
En su artículo, Conte hace un razonamiento análogo al de la política demócrata estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez. Afirma que lo "políticamente correcto" y la "cultura de la cancelación" impiden los procesos de "contextualización" y de "perspectiva histórica". El político considera que impide a la izquierda italiana "poner en discusión los privilegios de las clases sociales más acomodadas" y "hacerse cargo de las urgencias de los sectores más débiles de la población".
La mención de las "clases medias" y las "clases más vulnerables", en este orden además, no es casual. El socialdemócrata Partido Democrático (PD) es hoy el primer partido de izquierda del país y se coloca en torno al 21% en los principales sondeos italianos, frente al 13% del M5E de Conte. Entre sus votantes, destacan los de izquierda más acomodados, los que viven en los cascos históricos de las grandes capitales. Un electorado que está formado, recuerda Conte sin mencionar expresamente al PD, por "clases urbanas formadas", más predispuestas a "interiorizar la gramática de la inclusión". Pero el problema es que los salarios están estancados, la inflación sube, el litro de gasolina ya supera los dos euros por litro y las facturas energéticas son de las más caras de Europa.
No es que el líder del M5E se muestre contrario al movimiento woke en sí, sino que no cree que deba ser la prioridad de la izquierda ante la fragilidad económica que están viviendo muchos sectores de la sociedad transalpina. Conte, de hecho, ensalza los logros de esta cultura, que ha permitido hacer patentes «las diferentes formas de racismo, sexismo y de discriminación». Del mismo modo, haciendo una crítica directa a "las derechas" italianas que lidera Giorgia Meloni, denuncia que los conservadores lo hayan "atacado" en su conjunto, como forma de "desacreditar cualquier intento de igualdad".
"No podemos permitirlo", asegura Conte, porque la cultura woke "ha contribuido a ampliar el concepto de justicia" y "emplear un lenguaje más respetuoso". El problema, desde su perspectiva, es que el movimiento woke sea el "armazón ideológico de una fuerza progresista" frente a la "reducción o eliminación de los desequilibrios económicos y las desigualdades sociales".
La posición crítica con lo woke también podría verse como un acercamiento al centrismo italiano. El líder de Italia Viva (IV), el también ex premier Matteo Renzi, que no tuvo una buena relación política en el pasado con él, coincide con esta visión: "Estoy de acuerdo con Giuseppe Conte", fue su reacción."«Siendo defensores de los derechos", explicó Renzi, hay que "superar lo woke para lograr un Estado del bienestar más eficiente" y "el papel de los reformistas del centro-izquierda es garantizarlo".
Giuseppe Conte tiene diferentes elementos para aspirar al liderazgo de la coalición progresista. Tiene experiencia en el Gobierno y lleva ya cinco años al frente del Movimiento 5 Estrellas. El bloque progresista, a la espera de llegar a un acuerdo para un sistema de primarias para la jefatura de la coalición, no tiene todavía un líder, pero él es el más valorado de todo el espectro según los sondeos. La exposición política de estos días está consolidando a Conte hacia una conquista transversal de la izquierda italiana.