A 25 años del horror, los atentados marginados del 11/S

A 25 años del horror, los atentados marginados del 11/S

Cuando se habla de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las imágenes de las Torres Gemelas suelen concentrar la memoria colectiva. Aquella mañana hubo otros dos vuelos secuestrados que fueron decisivos para entender la dimensión del ataque: el American Airlines 77, que impactó contra el Pentágono, y el United Airlines 93, que cayó en un campo de Pensilvania.

El vuelo 77 salió del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles a las 8:20 de la mañana con destino a Los Ángeles. A bordo viajaban 64 personas: seis integrantes de la tripulación y 58 pasajeros, entre ellos cinco secuestradores. A las 9:37, el Boeing 757 fue estrellado contra la fachada occidental del Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense. Las 64 personas del avión murieron, junto con 125 personas dentro del edificio, según la Comisión del 11/S.

Barbara Olson logró llamar a su esposo, el procurador general Ted Olson, y comunicarle que el avión había sido raptado. Los secuestradores tomaron el control del avión y lo llevaron a Washington.
Menos de una hora después del impacto en el Pentágono, el vuelo 93 de United Airlines se convirtió en el cuarto avión secuestrado.

El Boeing 757 despegó de Newark a las 8:42, con 40 personas a bordo: 33 pasajeros y siete tripulantes, además de cuatro secuestradores. Su destino era San Francisco.

Durante el vuelo, pasajeros y tripulantes recibieron información sobre los ataques. Varias personas realizaron llamadas desde el avión. De acuerdo con los registros oficiales, un grupo de pasajeros decidió intentar recuperar el control de la aeronave. La acción provocó que el avión se estrellara a las 10:03 en Shanksville, Pensilvania.

El vuelo 93 no llegó a Washington. El lugar del impacto se encuentra a unos 18 minutos de vuelo de la capital estadounidense, según el Servicio de Parques Nacionales. La investigación estableció que los pasajeros y la tripulación impidieron que el avión alcanzara su objetivo previsto.

Los dos vuelos quedaron fuera de las imágenes más conocidas del 11/S, pero forman parte de la misma historia: uno alcanzó el corazón del aparato militar de EU; el otro terminó antes de llegar a la capital. Hoy, el Pentágono Memorial recuerda a las víctimas del vuelo 77. Mientras el Flight 93 National Memorial preserva el sitio donde murieron sus 40 pasajeros y tripulantes. 

ROCÍO ROBLES

EEZ