6 veces en las que Mary de Dinamarca ha reutilizado vestidos de gala sin que se note: "Es la reina más sostenible"
Desde mucho antes de convertirse en reina, Mary de Dinamarca ya había demostrado tener un vínculo muy especial con la moda. Eso sí, con una forma de entenderla que, con los años, la ha llevado a convertirse en una de las royals más comprometidas con la sostenibilidad de las cortes europeas. Lejos de tener miedo a repetir, la esposa de Federico X parece haber encontrado en ello un reto que le apasiona. Y es que, consciente del valor de las prendas que guarda en su armario, ha aprendido a dominar, y con mucha maestría, el arte de combinar y sacarles el máximo partido. Dos habilidades que, unidas a su buen gusto, le permiten dar vida a un sinfín de propuestas, tanto para su día a día como para esas ocasiones en las que los vestidos de gala cobran protagonismo.
Una filosofía que también hemos visto adoptar a otras mujeres de la realeza, entre ellas doña Letizia, y que demuestra que no siempre es necesario estrenar para sorprender. Pero ¿cuál es el secreto de Mary? A la australiana le gusta reinventar sus vestidos, ya sea modificando los escotes, incorporando nuevos complementos o jugando con las superposiciones. Así, con ingenio y muy buen ojo, ha conseguido sacar hasta cinco versiones distintas de un mismo diseño, demostrando que las joyas de su armario todavía tienen mucho que contar.
Pedrería + una falda de efecto impactante
Una de sus fórmulas infalibles, como ha demostrado en más de una ocasión. Entre las más recordadas destaca su aparición en la cena de Estado en honor a la presidenta de Islandia, en octubre de 2024, cuando deslumbró con un estilismo en azul profundo que, a primera vista, parecía completamente nuevo. Para conseguirlo, recuperó el cuerpo de un vestido de pedrería de Jesper Høvring, que había estrenado en 2014. Esta vez, decidió combinarlo con una falda de volantes en seda de Oscar de la Renta. Otra de esas joyas que guardaba en su armario desde 2005 y que, casi dos décadas después, volvió a sacar a relucir para dar forma a una combinación impecable.
Conjuntos desmontables fáciles de reinterpretar
Entre sus incorporaciones más recientes, nos encontramos con este elegantísimo conjunto de terciopelo de Jesper Høvring, que estrenó a principios de 2026, durante las recepciones de Año Nuevo. Su tonalidad azul, una de las favoritas de la reina danesa, lo convierte en una pieza tan favorecedora como versátil. Así lo demostró esta misma semana, durante la cena de Estado en honor al presidente de Vietnam, Tô Lâm, y su esposa, Ngô Phương Ly. Para la ocasión, combinó la falda con un cuerpo de lentejuelas del mismo diseñador, logrando un contraste de tejidos y acabados excepcional.
Sí, al encaje: el giro 360
El encaje es uno de sus recursos favoritos, especialmente cuando se incorpora en forma de pequeños detalles. Un buen ejemplo de ello es su icónico vestido con capa de Valentino, que ha sabido reinterpretar precisamente gracias a este tejido. Cuando lo estrenó en octubre de 2019, durante la entronización del emperador Naruhito de Japón, nos dejó completamente flechados. En aquella ocasión, la australiana lo lució en su versión original, dejando todo el protagonismo a la capa. Tres años después, en mayo de 2022, volvió a recuperarlo para una recepción en Copenhague, esta vez añadiendo unas delicadas mangas de encaje a juego. Un cambio mínimo, pero muy significativo.
Otro ejemplo lo encontramos en la tradicional recepción y banquete de Año Nuevo, el 1 de enero de 2026, en el Palacio de Amalienborg. Una cita muy especial, en la que los vestidos de gala cobran un protagonismo indiscutible y para la que Mary volvió a confiar en los encantos del encaje. La esposa de Federico X recuperó un diseño dorado nacarado de Jesper Høvring que había estrenado en 2017, pero al que decidió transformar el cuerpo para convertirlo en un espectacular corsé. Para añadir un toque de solemnidad, cubrió los brazos, el pecho y los hombros con una blusa de encaje transparente de Lasse Spangenberg, con unas ideales mangas ligeramente abullonadas. Un estilismo digno de admirar.
Larga vida a las superposiciones
Mary de Dinamarca no tiene miedo a experimentar, sobre todo cuando se trata de jugar con las superposiciones. Un recurso que, aunque a muchas les puede parecer difícil de incorporar a su armario, ella domina con especial maestría. Así lo demostró el 1 de enero de 2016, durante la tradicional recepción de Año Nuevo en el Palacio de Amalienborg, cuando decidió recuperar el diseño de pedrería de Jesper Høvring del que ya hemos hablado, pero de una manera completamente diferente. Para la ocasión, añadió por encima un vestido de terciopelo de manga larga, más corto por delante y con una elegante cola por detrás. Una combinación que dejaba entrever el brillo de la pieza original, al mismo tiempo que le aportaba un aire mucho más invernal.
Escotes asimétricos con fular
Cuando se trata de recuperar nuestros vestidos favoritos, siempre hay fórmulas a las que recurrir. Así sucede con esta creación de flores de efecto acuarela de Lasse Spangenberg, una de las favoritas de Mary, a la que ha recurrido en múltiples ocasiones. Confeccionada en seda mikado, la estrenó en septiembre de 2017, durante la celebración del décimo aniversario de su fundación, dejando todo el protagonismo al estampado floral y a su elegante escote palabra de honor. Un año después, durante la cena de gala en honor a Emmanuel y Brigitte Macron en Copenhague, decidió añadir un delicado fular negro que, colocado estratégicamente sobre uno de sus hombros, creaba un favorecedor escote asimétrico y caía con naturalidad por la espalda.
Pero esta no sería su única reinterpretación. En septiembre de 2023, durante el concierto en honor al rey Carlos Gustavo de Suecia, volvió a apostar por el mismo accesorio, aunque esta vez lo llevó alrededor del cuello, a modo de gargantilla, dejando sus extremos caer por la espalda. Tres maneras de lucir una misma creación con las que consiguió sacar el máximo partido a uno de los diseños más especiales de su armario.
Pequeños cambios, grandes resultados
Cerrando por todo lo alto, nos encontramos con los cambios de escote, capaces de transformar incluso los vestidos más clásicos. Así lo demostró Mary con esta creación de Max Mara, que recuperó en junio durante la visita de Estado de los reyes Harald y Sonia de Noruega. Confeccionada en jacquard de color caramelo, destaca por su cuerpo entallado y su falda de vuelo. La había estrenado en 2017, durante el baile por el 80º cumpleaños de los monarcas noruegos, con un solemne cuello caja que esta vez sustituyó por un escote en V. Un pequeño cambio que le dio un aire mucho más actual.








