Unen disciplinas STEM e impacto social

Unen disciplinas STEM e impacto social

En un contexto donde cada vez cuesta más involucrar a las juventudes en disciplinas que tienen que ver con el mundo STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus cifras en inglés), involucrar desde el contexto educativo es la clave para alcanzar nuevos logros, lo saben las jóvenes que integran el equipo Iron Hawks, acreedor a un reconocimiento por parte del gobierno capitalino.

Daniela Toscano, Karen Bolaños y Sayuri Castelán son tres de las integrantes del escuadrón de robótica en la preparatoria, y en entrevista con Mente Mujer detallaron un poco de lo que hay detrás de encabezar un proyecto de impacto social, pues no todo es la construcción de un prototipo y la ingeniería: “Hemos llevado los robots que fabricamos en el taller a secundarias públicas y privadas, con la dinámica de ‘Driver por un día’, para que niños y niñas conozcan un poco del manejo y se interesen en el tema, que cuando sean más grandes se involucren en estos temas también y vean que el acercamiento es muy amigable”, comentó Daniela, que también lleva el área de marketing del equipo. 

Foto: Frida Millán

El equipo de la preparatoria obtuvo el primer lugar en la categoría Actividades académicas, científicas, tecnológicas, profesionales y de innovación del Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2026, gracias al proyecto de un huerto hidropónico vertical, el cual “tiene la capacidad de ahorrar entre 70% y 90% de agua, un factor importantísimo para un recurso que escasea mucho en comunidades. Se nos ocurrió porque el campus se encuentra en una zona industrial, entonces nuestra forma de contribuir al medio ambiente es generar a largo plazo una preparatoria verde, ya que a través del huerto se establece un sistema de aprovechamiento de regado para que cada vez se cultiven más plantas”, explicó Karen, quien lleva tres años en Iron Hawks.

Teniendo el panorama de que el porcentaje de mujeres que se dedican a las carreras STEM en el país es bajo, lo cual tampoco permite reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, las tres chicas están decididas a demostrar que las ciencias son un camino que no tiene distinción de género, donde todos y todas pueden avanzar y además brindar un enfoque de impacto social para quienes lo necesitan: “Todo comienza desde la intención por enseñar desde las nuevas generaciones, porque si desde las clases en la escuela no se les demuestra que pueden construir y aprender y no hay acercamiento hacia otras disciplinas además de las materias convencionales, no se va a generar interés, y se seguirán pareciendo disciplinas difíciles en lugar de convertirse en un pasatiempo”, detalló Sayuri, quien no tenía idea de que existían clases de robótica para gente de su edad hasta hace apenas un año. 

Foto: Frida Millán

Además de buscar convertirse en una inspiración para las niñas pequeñas, también reconocen a científicas y académicas que trazaron el camino cuando a las mujeres no se les permitía involucrarse académicamente, que inventaron piezas mecánicas y herramientas funcionales pero no se les reconoció hasta la actualidad, que tenían que firmar con sus iniciales o con nombres de hombres para que se publicaran sus textos o quienes no podían estudiar aunque fuera su deseo: “Por las que estuvieron, por las que están y por las que vienen”, parafraseó Karen.

Por último, las estudiantes de preparatoria del Tec Milenio mencionaron que replicarán el proyecto del huerto hidropónico vertical para llevarlo a comunidades de la CDMX donde el desabasto de agua se haga presente, además de su intención por colaborar junto con el gobierno en proyectos que involucren a la ciencia y a las mentorías, e incluso están considerando llegar a las Utopías de la ciudad. 

Foto: Frida Millán

Presente y futuro

  • El equipo es parte de FIRST, organización que acerca a las juventudes a la tecnología
  • Iron Hawks integra a jóvenes desde el primer hasta el último semestre de la preparatoria
  • El equipo se divide en tres áreas: mecánica, programación y marketing
  • La Utopía Ceylán en Azcapotzalco cuenta con un área de robótica, donde buscarán participar

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