Terremoto en Colombia

Terremoto en Colombia

El Gobierno Nacional continuó evaluando las afectaciones ocasionadas por el terremoto de magnitud 7.4. 

Desde las primeras horas de ayer, el presidente Abelardo de la Espriella se desplazó al departamento de Risaralda y recorrió varias zonas del Eje Cafetero, entre ellas Pereira, Armenia y Manizales, donde anunció un paquete de medidas para atender a los damnificados.

Mientras, socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes del peor sismo de este siglo en Colombia, que deja hasta el cierre de esta edición un saldo de 240 muertos, más de 1,300 heridos y decenas de edificaciones devastadas.

El mandatario informó que el Gobierno asumirá durante tres meses el pago de los servicios públicos de las familias afectadas en Risaralda. Además, confirmó la entrega de subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas.

También, hizo un llamado a las grandes superficies y supermercados para garantizar el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad.

"Vamos a asumir desde el Gobierno Nacional el pago de los servicios públicos de esas personas afectadas durante tres meses, para que encuentren un alivio en medio de esta terrible tragedia que enluta al pueblo colombiano", afirmó De la Espriella.
La mayor parte de las víctimas mortales se concentra en cuatro ciudades: Cali, Pereira, Quibdó  y Manizales.

Con el propósito de canalizar la ayuda humanitaria, la Conferencia Episcopal de Colombia y el Banco de Alimentos de Bogotá anunciaron la apertura de una campaña nacional e internacional para recibir donaciones destinadas a las familias afectadas.

El Banco de Alimentos puso en marcha una estrategia extraordinaria para movilizar recursos y coordinar la adquisición, el acopio y la distribución de alimentos, agua potable y elementos de primera necesidad en los municipios más golpeados por la emergencia.

A esta iniciativa se sumó la Red de Bancos de Alimentos del país, que trabaja en la recolección y envío de productos esenciales hacia las zonas afectadas.

Por su parte, el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana– activó su Servicio Nacional de Emergencias con el fin de recaudar recursos que permitan brindar apoyo directo a las diócesis y comunidades impactadas por el terremoto.

Asimismo, se informó que Vive Claro Distrito Cultural, en Bogotá, será el punto oficial de recepción y centro nacional de acopio de las ayudas, bajo la coordinación de María José Valenzuela, esposa del ministro del Interior, Rodrigo Lara.

La primera dama de la Nación, Ana Lucía Pineda, informó que, en coordinación con la Alcaldía de Pereira y la Gobernación de Risaralda, se adelanta una campaña nacional de recolección de ayudas humanitarias. Según explicó, ya se han movilizado agua potable, combustible, alimentos no perecederos y kits de aseo.

En tanto, las principales ciudades del oeste de Colombia –Cali, Pereira, Manizales y Quibdó– muestran escenas de destrucción más de 24 horas después de la embestida del terremoto de magnitud.

El terremoto representa la primera gran prueba para el conservador De la Espriella, quien recién asumió el poder, una figura controvertida y sin experiencia en cargos públicos que ganó la Presidencia por un estrecho margen y busca unir a la nación en su respuesta ante el desastre.   

PAL